EL EDITORIAL. EL MAGO-MADURO Y LA REPÚBLICA BOLIVARIANA CONSTITUYENTE DE VENEZUELA
Vamos a los hechos, y éstos no nos pueden llevar nada más y nada menos que a la República Bolivariana de Venezuela, otra vez cabecera de pista de nuestro Editorial porque el señor Maduro se ha inventado aproximadamente a ocho millones largos de venezolanos que fueron a votar. A partir de ahora se llama Mago-Maduro. Mag
Vamos a los hechos, y éstos no nos pueden llevar nada más y nada menos que a la República Bolivariana de Venezuela, otra vez cabecera de pista de nuestro Editorial porque el señor Maduro se ha inventado aproximadamente a ocho millones largos de venezolanos que fueron a votar. A partir de ahora se llama Mago-Maduro.
Mago-Maduro es un presidente que habita en la parte más norte de Latinoamérica.
Mago-Maduro hace posible que las huellas dactilares se reproduzcan.
Mago-Maduro hace posible que, en una cola de 20, haga así [chasquido con los dedos] y haya 2.000 personas votando.
Mago-Maduro ha hecho posible tener más votos que el mismísimo Hugo Rafael Chávez Frías.
Mago-Maduro, con su guía personal de Diosdado Cabello, ha hecho posible que la Constituyente (ANC) salga adelante, y ha hecho posible el reparo de la Comunidad Europea (UE), el reparo de Estados Unidos, el reparo de España, el reparo de la mayoría de los países del orbe latinoamericano en torno a su golpe de Estado (y que constitucional o institucional).
Mago-Maduro se “inmaduriza” de esta forma, y ya está pensando en cerrar a todos los de la… de “eso” que había antes... que ya ni existe: la Asamblea Nacional… (Nos parece que es algo así). Pues no; ya no existe, no está. Todo lo que existe ahora, gracias al Mago-Maduro, es la Constituyente. ¡Van a constituirse!
Y la Constituyente –entre otras cosas-, Mago-Maduro no ha tenido en cuenta los 12 o 16 muertos que ha habido en el transcurso –oficialmente- de las votaciones.
Y Mago-Maduro, por supuesto, no ha tenido ningún control electoral; por supuesto no ha habido ningún revisor internacional; por supuesto no ha habido nadie –nadie es nadie- de la oposición en las mesas electorales, con lo cual, Mago-Maduro ha tenido libertad de acción y de movimiento, aunque no se le ha visto –evidentemente- donde está el truco, sí, el truco ha sido ostentoso porque ya por la noche Mago-Maduro afirmaba que tenía esos ocho millones largos de votos a favor de la Constituyente.
A partir de ahora, Mago-Maduro va a proponer la República Bolivariana Constituyente de Venezuela. O sea, habrá que añadir una nueva palabra a Venezuela. Antes era Venezuela simplemente; luego República Bolivariana; luego República Bolivariana de Venezuela; ahora República Bolivariana Constituyente de Venezuela. Si él no lo sabe, por su magia superior, nosotros sí lo sabemos y le pondrá ese nombre.
A partir de aquí se aventuran todo tipo de hipótesis:
- Una primera hipótesis aventura que Mago-Maduro hará la Constituyente, y quedará como jefe-jefe-jefe-jefe de la Constituyente el señor Diosdado Cabello, al frente del cual se hará una nueva Constitución.
- A continuación, según Magia-Borrás (hemos hablado con Borrás & Company), y esto no se lo esperaba Maduro, el presidente de la Asamblea Constituyente dará un golpe de Estado y encerrará a Maduro –por un tiempo- en Cabo Verde (sí, mejor Cabo Verde, y no en Tallo Verde [Ramo Verde]. Cabo Verde, como saben, es una parte de África) y allí pasará días desolado de recreo y “morenez”
Ésta es la crónica de unas elecciones… verdaderamente increíbles, porque Mago-Maduro (ríanse ustedes de los magos famosos que había, que hacían desaparecer) no, no, no: hace aparecer votos, hace aparecer huellas, hace aparecer resultados inescrutables, impensables. Hasta tal punto y manera que el resto de la población está echando las cuentas y no les sale, pero… no se da cuenta de que es… ¡Mago-Maduro!
Pronto, el señor Maduro dirá su verdadera identidad, y se llamará Mago-Maduro. Y recuerden: ya ha cambiado la denominación de origen: República Bolivariana Constituyente de Venezuela. No sabemos si con el tiempo Mago-Maduro hará desaparecer la palabra Venezuela –no lo sabemos- pero está en la bitácora de vuelo de él.
En fin, nuestro reporte Editorial del día no podría ser de otra forma, porque si lo hacemos de forma racional, lógica y coherente, podemos entrar en una profunda depresión y en una psicosis maniaco-depresiva, cosa que no serviría para nada de cara a nuestra mismidad y a nuestra colaboración dentro de la humanidad.
Por eso, nuestro programa: Información, Formación, Opinión, Generación de Criterio, ha dado en este Editorial un salto cualitativo y cuantitativo para el análisis político, que puede verse bajo otra óptica y, a partir de ahora, imaginar, imaginar e imaginar…
Desde Pozoamargo, para todos ustedes, J.L.Padilla en El Editorial de ’Comunicaciones Tian, 24 horas… y más”.