← Volver

EL EDITORIAL. El Papa se dejó convencer engañosamente con respecto a los abusos a menores en Chile

El Editorial nos lleva a la Ciudad del Vaticano, sí. El artículo aparecido en el diario El País dice lo siguiente: “El Papa admite que se equivocó “gravemente” valorando los abusos a menores en Chile". Ya, en su visita a dicho país, fue escándalo cuando pidió pruebas a los damnificados, y uno de ellos le respondió dici

 

COMUEl Editorial nos lleva a la Ciudad del Vaticano, sí. El artículo aparecido en el diario El País dice lo siguiente:

“El Papa admite que se equivocó “gravemente” valorando los abusos a menores en Chile".

Ya, en su visita a dicho país, fue escándalo cuando pidió pruebas a los damnificados, y uno de ellos le respondió diciendo que no tenía por entonces posibilidades de hacerse una autofoto (“selfie”) para mostrar al que le estaba violando y al voyerista (“voyeur” o mirón) que lo contemplaba…

20180412 papa 4El Papa dijo entonces que todos eran bulos y noticias infundadas. No obstante, nombró una comisión de investigación, ahora ésta le ha dejado –como dice don Manuel Contreras Domingo- ‘estupefacto’.

Y, claro, tal como ocurre en este tipo de casos, los altos cargos de la Iglesia Católica tampoco dimiten por escándalos sino que han hecho lo que se suele hacer: un responsable (en este caso el Papa) ha dicho públicamente que se equivocó “gravemente” valorando dichos abusos en Chile.

“Francisco siente “vergüenza” y “dolor” por las conclusiones de una investigación con 64 víctimas de curas pederastas.

El Papa ha trasladado en una carta a los obispos chilenos su “vergüenza” y “dolor” por las conclusiones de la investigación sobre los abusos a menores cometidos por la Iglesia en dicho país. Francisco admite que cometió “graves equivocaciones de valoración de la situación”. Algo que le condujo, en su viaje Chile, a ofender y exigir a las víctimas que trajesen pruebas de sus imputaciones al obispo Juan Barros, acusado de encubrir varios casos.

20180412 papaDurante su viaje a Chile, el Papa defendió al obispo Juan Barros de las acusaciones de encubrimiento al ex párroco, Fernando Karadima. Un sacerdote influyente de una iglesia de la clase alta de Santiago de Chile que violó durante años, al menos, a cuatro jóvenes de familias conservadoras, según reconoció la Justicia civil y la eclesiástica (sus crímenes prescribieron y nunca fue condenado).

Las víctimas, ofendidas, protestaron llegando a recibir el apoyo de cardenal Sean O’Malley, nombrado por el Papa como responsable de la comisión que previene estos casos. Ahora Francisco admite que se equivocó. “En lo que me toca, reconozco y así quiero que lo transmitan fielmente, que he incurrido en graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada”. (O sea, le engañan a usted, don Francisco, ¿no?, y encima le desequilibran). “Ya desde ahora pido perdón a todos aquellos a los que ofendí y espero poder hacerlo personalmente, en las próximas semanas, en las reuniones que tendré con representantes de las personas entrevistadas”.

En fin…

20180412 papa“Barros siempre negó las acusaciones. De hecho, durante la visita del Papa siguió en primera fila los actos. Pero una de aquellas víctimas, Juan Carlos Cruz, funcionario de una multinacional estadounidense, detalló que el obispo se encontraba a su lado cuando Karadima abusaba de él. Poco después de escuchar la respuesta de Francisco —“tráiganme pruebas”, dijo—, respondió en Twitter: “Como si uno hubiese podido sacarse una “selfie” mientras Karadima me abusaba con Juan Barros parado al lado viéndolo todo”.

El Papa, sin referirse a ningún caso concreto, ha aludido al contenido del informe, a cuyos testimonios da total veracidad corrigiendo lo que hasta ahora había puesto en duda. “Ahora, tras una lectura pausada de las actas de dicha ‘misión especial’, creo poder afirmar que todos los testimonios recogidos en ellas hablan en modo descarnado, sin aditivos ni edulcorantes, de muchas vidas crucificadas y les confieso que ello me causa dolor y vergüenza”.

La carta de Francisco, que viene a señalar que se le ocultó la verdad cuando quiso hacer su propia valoración, no tiene valor jurídico. En las últimas horas se había hablado de una posible renuncia del obispo Barros. Pero la conferencia episcopal chilena aseguró ayer en una rueda de prensa que no había constancia de ello. Tampoco se dieron detalles de las conclusiones del informe, que el Papa detallará en Roma a los obispos de Chile. “He pensado en dicho encuentro como en un momento fraternal, sin prejuicios ni ideas preconcebidas, con el solo objetivo de hacer resplandecer la verdad en nuestras vidas. [...] Es una ocasión para restablecer la confianza rota por nuestros errores y pecados”.

Y fíjense bien en lo que viene ahora:

“[...] Ahora más que nunca no podemos volver a caer en la tentación de la verborrea o de quedarnos en los ‘universales’”.

O sea, que se ha caído en dicha situación.

“Los encargados de la investigación (64 testimonios y 2.300 folios) han sido el español Jordi Bertomeu, oficial de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y Charles J. Scicluna, arzobispo de Malta; un fiscal para los “delicta gravatoria”: crímenes considerados más graves y cometidos contra la eucaristía, el secreto de confesión o los abusos a menores. En 2005 recibió el encargo de Benedicto XVI de recoger las declaraciones sobre el fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel”.

Y ya saben ustedes todo lo que ocurrió al respecto de este último caso nombrado.

20180412 papa 2En principio ¡qué serio es esto!... o no, pero el reconocimiento del Papa nos parece serio. O sea, se dejó guiar (aunque nos cuesta admitirlo). Ya nos costó en su momento el que hubiera dicho “traigan pruebas”, ya nos parecía muy raro. Pero, evidentemente, no solamente le dieron una información falsa sino que le convencieron.

Lo que nos llama la atención es que, a su edad –con 80 años-, don Francisco- usted se deje convencer tan fácilmente; con tantos casos que hay de pederastia, que usted se deje convencer de que aquello no fue cierto. Y después, usted pensó –o tiene otro consejero que se lo dijo- y decide estudiar el caso. Y, claro, ha salido lo que nadie quería estudiar.

Sin duda le honra reconocer que le han engañado; le honra reconocer y decir “menos verborrea y menos florituras, ahora menos que nunca”. Eso le honra, pero… pero… el no haber querido escuchar a las víctimas cuando realizó su viaje a Chile, el defender a capa y martillo a este arzobispo que en la boca de todos estaba el hecho de que había estado presente en los abusos sexuales. Defenderlo a capa y espada sin ningún argumento… ¡Eso no debería haber ocurrido!

La prudencia se le supone. Nosotros no le vamos a juzgar, al revés, estamos diciendo que le agradecemos que entone su responsabilidad.

Ojalá, en los próximos casos que aparezcan (si es que aparecen, aunque ojalá no lo hagan como señal de que no hay más) usted actúe con muchísima más prudencia, porque ahora la cosa tiene mala solución.

Y sobre todo, como no es momento de universalidades ni palabras así “verborreicas”. Y fíjense ustedes cómo ellos, representantes de la Iglesia Católica, todo lo que han manipulado y manejado a lo largo del tiempo bajo esos dos aspectos (los universales y los verborreicos) por si hubiera lugar a una limpieza mayor.