EL EDITORIAL. El Parlament británico empieza a parecerse al Parlament catalán
El Editorial no puede ser otro que el que estábamos esperando a las 15:30 de hoy día, y así ha sido: tercera votación para el Brexit el día de hoy, y tercera derrota. La noticia aparece en el diario El País: “El Parlamento británico rechaza por tercera vez el plan de May para el Brexit.” Y eso que se puso elegante: sus
El Editorial no puede ser otro que el que estábamos esperando a las 15:30 de hoy día, y así ha sido: tercera votación para el Brexit el día de hoy, y tercera derrota. La noticia aparece en el diario El País:
“El Parlamento británico rechaza por tercera vez el plan de May para el Brexit.”
Y eso que se puso elegante: sus broches, sus pendientes… O sea, fue súper elegante para ver si esta vez… Pues no, tampoco. Además se han producido pequeñas manifestaciones a favor de Brexit.
“El voto en contra aboca al Reino Unido a decidir el 12 de abril entre una salida abrupta o una prórroga larga.”
De momento no se habla de una nueva consulta o referéndum.
“Theresa May ha sufrido su tercera derrota en el Parlamento británico. Un total de 344 diputados, frente a 286, han rechazado este viernes el Acuerdo de Retirada que la primera ministra acordó con la UE.”
Vamos a ver: si han dicho que ‘no’ una vez, han dicho que ‘no’ una segunda, ¿cómo es que se presenta una tercera vez? ¿Qué van a decir?... ¡Pues que no, de nuevo! Ahora ha sido menor la diferencia pero… Al menos ya no habrá una cuarta vez.
Estos son como la CUP catalana… ¡Ojo!... May es como la CUP… Creemos que se ha inspirado en la CUP (que se reúne una vez, decide, y al día siguiente quién sabe), y el Parlamento británico le está siguiendo la corriente.
“El Gobierno había desgajado el texto para que Westminster ratificara solo “el acuerdo de divorcio” con Bruselas. El Ejecutivo confiaba en convencer de este modo al Parlamento de que aún tendría la oportunidad de controlar el proceso. Lo único que pedía, ha insistido la propia May antes de la votación, es que los diputados apretaran el botón de arranque para conseguir la seguridad jurídica y la certidumbre futura que un acuerdo ratificado supondría. Bruselas había exigido que se aprobara el pacto para que la prórroga de la salida se extendiera al 22 de mayo."
(Botón de arranque… “Start-Up”…)
“Creo que debería ser un motivo de profundo pesar para todos los miembros de esta Cámara que, una vez más, no hayamos podido apoyar el abandono de la Unión Europea de forma ordenada", ha afirmado May tras la tercera derrota, por 58 votos, de su plan. "Las implicaciones de la decisión de la Cámara son graves. La consecuencia legal ahora es que el Reino Unido tiene que abandonar la Unión Europea el 12 de abril. En solo 14 días. Eso no es suficiente para acordar, legislar y ratificar un acuerdo, y sin embargo, la Cámara de Representantes ha dejado claro que no permitirá una salida sin acuerdo. Tendremos que acordar un camino alternativo hacia adelante", ha añadido la primera ministra.”
“El líder laborista, Jeremy Corbyn, ha replicado que si la primera ministra "no puede aceptar que necesitamos un nuevo acuerdo, debe irse", y ha sugerido celebrar elecciones generales.
Al rechazar de nuevo el texto, el Brexit se producirá de un modo desordenado y salvaje el próximo 12 de abril, a no ser que May negocie una prórroga más larga (de hasta un año) que situará al Reino Unido en un limbo jurídico.”
“Este viernes, 29 de marzo, era el gran día histórico en el que el Reino Unido se liberaría de las cadenas y saldría de la UE.”
Es un decir, ¿no?
“Pero la crisis en la que lleva hundido el país desde el referéndum de 2016 ha convertido la jornada parlamentaria en otro "día de la marmota" —en afortunada expresión del líder laborista, Jeremy Corbyn— en la que Theresa May se lo jugaba todo a una sola carta.”
Desde el 2016, ahí empezó el asunto… Y esto cada vez se parece más al Parlament catalán. Se parece mucho, mucho, mucho… ¡Ahí lo tienen!
(Ponemos también imágenes del Parlament británico. A nosotros nos resulta agobiante: está todo el mundo ahí, muy pegado, muy encima… Y el puesto del orador está ahí, encima de una mesa… Estas son las típicas cosas inglesas que seguirán así de por vida. (Igual que el señor que está en el ascensor en el metro de Londres desde hace “quince siglos”, un hombre africano, es el mismo siempre que vamos; y ni una sola mejora en el metro, solo las justas y necesarias. Al menos nosotros hemos cambiado el metro unas tres o cuatro veces, aunque no por ello somos mejores… Pero ellos son muy…)
Pues eso: ellos han aprendido de la CUP y del Parlament de Cataluña, y… “que sí”, “que no”, “que sí más no”, “que sí, que no”.
El caso es que Europa está firme y va a tener que cambiar mucho. Seguramente una nuevas elecciones, o una nueva consulta a propósito del Brexit. ¿Qué será, será?
Como saben, hace poco, más de un millón de personas se manifestó a favor de una nueva consulta, puesto que la que se realizó en el 2016 (cuando empezaron todos los problemas; estamos en el 2019) fue muy esquiva, muy manipulada. Y, claro, salió un ‘NO’ a Europa. Si hubieran informado debidamente de lo que supondría un ‘NO’ a Europa, seguramente no hubiera salido eso. Pero claro, si se manipula la información, evidentemente la respuesta de la población es la que se quiera que sea.
Así estamos: una CUP inglesa.