EL EDITORIAL. EL ‘PROCÉS’ (capítulo 27/10, último del Tomo I): CALMA; PUIGDEMONT HA DECLARADO LA INDEPENDENCIA DE CATALUÑA
Inevitablemente, o… es evitable pero ya hemos llegado a este punto que El Editorial no puede ser otra cosa que la declaración unilateral de independencia por parte del Parlament de Cataluña. Así se ha anunciado oficialmente. Después de darle tantas vueltas y tantos meses de angustia, lo que en un principio ya se tenía
Inevitablemente, o… es evitable pero ya hemos llegado a este punto que El Editorial no puede ser otra cosa que la declaración unilateral de independencia por parte del Parlament de Cataluña. Así se ha anunciado oficialmente.
Después de darle tantas vueltas y tantos meses de angustia, lo que en un principio ya se tenía claro, se ha retrasado hasta este momento. Y a partir de este momento, evidentemente, el Senado ya ha aprobado la entrada en vigor del artículo famoso 155.
Las pegas que tenía para este artículo el Partido Socialista O-lo-que-sea Español (PS?E) las ha quitado. Todos a una -como en Fuenteovejuna- Ciudadanos (C’s), Partido Socialista O-lo-que-sea Español (PS?E), y Partido Popular (PP), contra esa declaración inconstitucional (según la Constitución Española) de la creación de la Republica de Cataluña.
Esto… Bueno, como pueden suponer ustedes, ha provocado de entrada la reunión de un Consejo Extraordinario de Ministros que está desarrollándose en estos momentos, y con ello todo lo que lleva consigo una situación de este tipo.
Lo probable es que las Fuerzas de Seguridad del Estado detengan al Gobierno catalán, pasen a disposición del juez correspondiente, y los traigan a aquí a la prisión de Soto del Real (a unirse con los dos “Jordis” que están detenidos). Eso es lo inmediato. ¿Que se parapeten en el Palacio de la Generalitat, o no?... Pues ya se verá. ¿Que tengamos que ver escenas severas?... ¡Ya se verá! Lo propio es que… claro, quiere “martiriología” Puigdemont, y si se aplican las leyes a rajatabla, la va a haber.Luego habrá unas elecciones generales, ganarán con holgura, y entonces habrá que rectificar –como así se pide- la Constitución, y dentro de esa rectificación habrá cabida para que cualquier comunidad autónoma del país pueda declararse en república o en otra institución diferente.
Evidentemente, todo esto no ha hecho más que empezar, y al decir esto queremos decir que lo que se podía haber hecho hace unos meses -y ya estaríamos en otra época- pues se ha retrasado muchísimo.
Rápidamente la mayoría de los países europeos se han lanzado a apoyar al Gobierno español (a la unidad de España), y que sepamos ningún país ha dado por buena esta declaración de independencia.
Ahora hace falta ver de qué forma y manera se comporta el Gobierno de la Nación española ante este órdago… Porque, a todo esto, se hace mucha propaganda de los miles de personas (pues serán 1.000 o 2.000 personas) las que han estado celebrando este anuncio, pero recordemos que Cataluña tiene más de 6 millones de habitantes.
Entonces, ¿qué piensan hacer a partir de ahora?, ¿qué planes?... Lo hemos preguntado muchas veces: ¿qué planes tiene el señor Puigdemont -él y sus correligionarios- para seguir ahora que se ha declarado al independencia?, y nos imaginamos, ¿qué espera de la aplicación del 155? Me imagino que tendrán todas las estrategias pensadas, sentidas, y elaboradas.
Es, en la época en la que se busca la unión y la comunión, una pena, desde el punto de vista puramente humanista, que se desgaje un trozo de una comunidad, de un país, en este caso España. Diríamos lo mismo si ocurriera en Estonia o si ocurriera en Italia (con la Toscana o cualquier otra región). Todo el esfuerzo que se ha hecho en Europa por la Comunidad Europea, que se vea destrozado por un fragmento en un país, no beneficia en nada ni al fragmento, ni a l país, ni a la comunidad.
Por ello vamos a ser cautos y prudente a la hora de evaluar cuál va a ser el curso y la evolución de este larguísimo (que se nos antoja) proceso de ¿dónde va allegar a parar? Si, de nuevo, la unidad de España se restaura, pero no por la fuerza -como se va hacer hora- sino que se restaure por el dialogo, por la mutua necesidad. Y de no ser así, de no restaurarse una unidad, pues que haya una independencia de una parte del país, también se debe contemplar como posible dentro de la reforma de la Constitución.
En consecuencia, paciencia, calma (decíamos hoy en el Lolo que hemos publicado). Calma, porque es lo mejor que podemos hacer ¡todos! Sobre todo los que somos “todos”, es decir, los que no ostentamos ningún puesto, ni ninguna ideología política. Calma. Ya los politólogos, los ideólogos (que ni siquiera saben cómo interpretar un artículo de la Constitución) serán los que tienen que bregar. Ahora sí que hay que hacer, señor Rajoy, ya que el señor Puigdemont no ha sabido hacer política, sino que ha retrasado algo ya pensado y decidido. Ahora hay que saber hacer política, para salvaguardar la unidad -si es que es posible- o… dar cauce a la independencia -si es que es lo más ventajoso para todas las partes, cosa que ahora mismo no la vemos.
Culminamos con el recuerdo de esa nueva declaración –nueva, novísima, la estrenamos hoy- de la independencia de Cataluña. República Independiente de Cataluña. Y la respuesta del Gobierno de España y de la comunidad española al respecto, puesto que –hasta ahora, y creemos que sigue siendo así- es una parte de España, pero… por unas extrañas maniobras, un grupo de políticos -¡políticos!- han declarado –en base a un referéndum al que nadie le ha visto ni pies, ni cabeza, ni legalidad- en base a ese fundamento –al que se aferran- han declarado la independencia.