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EL EDITORIAL: EN POLÍTICA MEDIOAMBIENTAL TRUMP SIGUE SIENDO PERRO LADRADOR Y POCO MORDEDOR

En nuestro Editorial vuelve a estar el señor Trump, sí, porque hoy –según lo que dice la prensa- firmará desechar las políticas ecológicas de Barack Hussein Obama con el objetivo de potenciar el empleo y la producción de energía. Pero… Fíjense, tenemos que ser prudentes y cuidadosos. El señor Obama pidió en su momento

 

20170301 COMUNICAEn nuestro Editorial vuelve a estar el señor Trump, sí, porque hoy –según lo que dice la prensa- firmará desechar las políticas ecológicas de Barack Hussein Obama con el objetivo de potenciar el empleo y la producción de energía.

Pero… Fíjense, tenemos que ser prudentes y cuidadosos. El señor Obama pidió en su momento al Congreso “máxima prioridad para la plaga de la contaminación ambiental”, y le denegaron dicha petición. ¡No lo olviden! Entonces, lo que hizo el señor Obama pues… no se sabe muy bien qué hizo, porque ahora, cuando vamos a la letra pequeña, la orden de Trump pretende “reescribir las directrices que regulan las emisiones de carbono en EE. UU., que según él han causado una sangría de puestos de trabajo, además de lograr la ansiada autonomía energética”.

"El Gobierno anterior devaluó a los trabajadores con sus políticas. Nosotros podemos hacer las dos cosas, proteger el medioambiente y crear trabajo para la gente", afirmó el funcionario de la Casa Blanca. "Pero creo que el presidente ha sido muy claro con que no va a implementar políticas de cambio climático (atención: no va a implementar políticas de cambio climático) que pongan en riesgo la economía estadounidense. Es muy simple", agregó.

Trump ha elegido para la firma de la orden ejecutiva la sede de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés), un organismo que tuvo un papel clave en las políticas ambientalistas de Obama y que ahora dirige un escéptico del cambio climático (que es el señor Scott Pruitt). El funcionario explicó que Trump quiere que la EPA se centre en el que según él es su principal cometido, "agua limpia y aire limpio". La orden, sin embargo, no habla del Acuerdo de París (…pues bueno) sobre el cambio climático que establece en el marco de las Naciones Unidas medidas para mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero y que entró en vigor a finales de 2016.

Según el funcionario, el Gobierno de Trump aún no tiene decidido si cumplirá los compromisos que figuran en el acuerdo internacional.

Fíjense, aquí viene lo que les comentábamos antes: Obama trató de convertir la lucha contra el cambio climático en una prioridad de su Presidencia, un objetivo entorpecido por una decisión del Tribunal Supremo que bloqueó el plan del mandatario para reducir las emisiones de carbono de centrales termoeléctricas. (Es decir, no ha sido Trump, ha sido el Tribunal Supremo).

Como ya les hemos comentado anteriormente, la semana pasada Trump ya aprobó conceder a la empresa canadiense TransCanada un permiso para construir el polémico oleoducto Keystone XL, un proyecto al que se oponen grupos ecologistas y cuya construcción prohibió el Gobierno de Obama. Es decir, la propaganda de la prensa es que “Trump quita el legado de las políticas medioambientales de Obama”… Pues no, no quita nada. lo único que queda por saber es la letra pequeña que Trump quiera implementar. Él quiere “agua limpia y aire limpio”, pero no quiere que medidas ecológicas perjudiquen al desarrollo del país. ¡Eso le pasa a todo el mundo!

Vuelve a ser el perro ladrador y poco mordedor, lo cual nos parece bien (para todos), pero… cuando la prensa saca la noticia, uno se queda impactado, y lo que se dice es ¡Qué horror! ¡Todo lo que hizo Obama!... pero es que Obama no hizo nada en particular. Habló, y pidió, pero el Tribunal Supremo se lo negó. Claro, eso habitualmente no se sabe, y ahora Trump no ha dicho que vaya a hacer nada especial. Solo le falta por decir si se añade al Protocolo de París (o no) pero eso es pecata minuta ya que cada país hace lo que le da la gana a ese respecto.

No es que estemos sacando y rompiendo una lanza en favor de Trump, ¡no! Estamos amortiguando el efecto Trump. De hecho, el euro ha subido. Los inversores ya se han dado cuenta de cuál es la política “trumptiana”, ya conocen sus trucos. Y… sí, es un titular explosivo pero luego, a la hora de redactar la letra pequeña, todo… sigue… igual. Nada cambia lo suficiente como para incomodar a la menta horizontal y lineal del pensamiento común dominante.

Este ha sido nuestro Editorial de hoy a propósito de Trump y de sus posibles, y previsibles medidas anti cambio climático que no están nada claras, y que seguramente no se producirán.