EL EDITORIAL. España, entrañable amistad en armas con Arabia Saudí
Nuestro Editorial nos lleva a la noticia aparecida en el diario El Mundo : “España envió al Golfo Pérsico 5.300 toneladas de bombas en 15 meses”. Esto es… ¡En fin! ¡Somos “bomberos”! “Tras la polémica de los últimos meses de una industria desconocida para la gran mayoría de españoles, al hablar de venta de armas a Arab
Nuestro Editorial nos lleva a la noticia aparecida en el diario El Mundo:
“España envió al Golfo Pérsico 5.300 toneladas de bombas en 15 meses”.
Esto es… ¡En fin! ¡Somos “bomberos”!
“Tras la polémica de los últimos meses de una industria desconocida para la gran mayoría de españoles, al hablar de venta de armas a Arabia Saudí los datos miran a dos puertos norteños: Bilbao y Santander.
Sólo entre noviembre de 2016 y febrero de 2018, 5.300 toneladas de explosivos se cargaron en el puerto de Bilbao con destino a Arabia Saudí y Emiratos Árabes, según revelan los expedientes portuarios a los que esta investigación de un equipo del Máster de Investigación y Datos y el programa Crónicas Subterráneas de Telemadrid ha tenido acceso”.
“Los expedientes contienen registros de carga de mercancías peligrosas en el puerto de Bilbao, tales como explosivos y material bélico, indicándose el detalle de fecha de salida, toneladas de cada material y el nombre del buque carguero. Mediante el nombre del barco, fue posible determinar el tipo y cantidad de material enviado por España a Arabia Saudí y Emiratos. Se reparten entre cuatro buques de la naviera oficial saudí, llamada Bahri. Entre el material exportado se encuentran proyectiles, bombas, torpedos y fumígenas”.
“La flota está compuesta por los buques Jeddah, Jazan, Hofuf y Tabuk. Todas estas naves cargaron explosivos al menos en una ocasión en el puerto de Bilbao en apenas año y medio, y se movilizaron al puerto Jeddah de Arabia Saudí y al de Abu Dabi, de Emiratos Árabes Unidos, según un cruce de datos entre los expedientes portuarios y un rastreo de las rutas navieras a partir de plataformas de geolocalización”.
“El material bélico al completo de todas estas operaciones procedía de una fábrica en Burgos, la empresa Expal, como detallan los ficheros de Aduanas que han sido analizados durante ese periodo.
En marzo de 2018, sin embargo, Santander pasó a ser el puerto de recogida de este material. La presión de movimientos activistas (Intermón Oxfam, Amnistía Internacional, Greenpeace y FundiPau, PasajeSeguro, Ongi Etorri Errefuxiatuak, etc.) consiguió vetar la entrada periódica, y ya frecuente, al puerto de Bilbao”.
¡Ahí está! Miren los datos de la imagen adjunta (todo en toneladas): ‘proyectiles propulsores de artillería (2.904,2); ‘cartuchos para armas con carga explosiva (486,5); y además ‘municiones iluminantes con o sin carga dispersora, carga expulsora o carga propulsora’, ‘municiones de ejercicios’, etc. En total 5.299,7 toneladas.
“Ambos puertos son competencia del Ministerio de Fomento, quien en última instancia controla tanto su funcionamiento como las actividades que en ellos se realicen.
Con el fin de identificar el origen y destino de la carga, así como el tipo de material explosivo, los expedientes portuarios y los ficheros de Comercio Exterior han sido las únicas fuentes disponibles. La Ley de Secretos Oficiales custodia el proceso por el que se aprueban y otorgan las licencias de exportación de armas, blindando el acceso a toda información relacionada, así como las reuniones y deliberaciones.
Algunos detalles de las operaciones de venta de material de defensa sólo se han sabido a través de casos puntuales. Por ejemplo, en noviembre de 2017 María Luisa Poncela, ex secretaria de Estado de Comercio, confirmó en una comparecencia en el Senado el envío a Arabia Saudí de munición de artillería de 155 mm”.
Pues ahí está. Colaboramos activamente en la guerra.
“España lleva facturados 932,3 millones de euros por la venta de material de defensa sólo desde el inicio de los ataques a Yemen, entre 2015 y 2017, según cifras de los informes de exportaciones de armas que elabora semestralmente Comercio Exterior.
Según la Secretaría de Estado de Comercio, existe un número reducido de negativas de solicitudes de licencias de compra de armas (por ejemplo, en 2017 hubo1.560 autorizaciones de exportación frente a cuatro”.
“Desde el 2017, la provincia de Burgos desarrolló al menos 19 exportaciones de explosivo con destino saudí, según datos de Aduanas e Impuestos Especiales. Los mismos datos cifran en 106 millones el total de dichas exportaciones. El foco está en Quintanilla de Sobresierra, un pueblo de Burgos que, con apenas 67 habitantes, ha exportado casi el 80% entre 2015 y 2017 de lo adquirido en material bélico por Arabia Saudí en España. En esa localidad está la fábrica Expal”.
¿Cómo digerimos esta posición?
“La venta de armas a Arabia Saudí por parte de España no es sólo polémica ahora: la Audiencia Nacional mantiene aún abierta una investigación sobre el pago de sobornos a autoridades saudíes y el cobro de comisiones ilegales por parte de la empresa pública española Defex, dedicada a exportar material de defensa. Durante años, Arabia Saudí ha sido el mejor cliente de esta empresa, la única con licencia otorgada por la Jimmdu (compuesta por Economía, Exteriores, Defensa, Hacienda e Interior) para exportar material de defensa y doble uso, aunque las ventas se realizaran en UTE con empresas privadas. Sus jefes y cabecillas de la trama intentaron usurpar un contrato de 2.400 millones al Gobierno español para la venta de unos carros blindados Leopard a Arabia”.
Y para que lo sepan ustedes:
“Hoy, lunes 17 de diciembre, a partir de las 22.30 horas, Telemadrid emite el reportaje de Crónicas Subterráneas 'El negocio de las armas', realizado en colaboración con los alumnos del Máster en Periodismo de Investigación".
Impresionante esa investigación y esta noticia. ¡5300 toneladas en año y pico!
¿Cuál es la posición, o que responsabilidad subsidiaria tiene España en el empleo de estas armas? (que, evidentemente, van contra Yemen del Sur… o contra quien sea). No son armas, evidentemente, (esas 5.300 toneladas de bombas en 15 meses) para protección personal de Arabia Saudí o de Qatar o de Emiratos Árabes. No, son para empelarlos contra una población civil, contra un ejército que no tiene nada que ver con Arabia Saudí (al decir nada que ver nos referimos en proporción de medios). Y, en definitiva, ¿no será España responsable subsidiaria de la crisis de hambruna más grave que se conoce en la historia, como es Yemen del Sur, gracias a los bombardeos de Arabia Saudí y al bloqueo que se tiene sobre esa zona de este planeta?
Y decimos: ¿hay algún tipo de autocrítica? Puesto que todos los ministerios, como ven (Exteriores, Interior, básicamente y Fomento, sobre todo, que tiene todos estos datos) que controla la Administración (impuestos especiales)…
No lo sabíamos –de verdad- que en 15 meses habíamos vendido 5.300 toneladas de material bélico. Pero ahí está.
Y la responsabilidad, sin duda, la tienen todos los Gobiernos que han pasado. Es decir, siempre hemos mantenido (y que ahora nos estamos enterando), un comercio próspero y fecundo de armamento bélico con los países árabes. De ahí la “entrañable amistad”, como se dice, que tenía el anterior Jefe del Estado con los países árabes: eran simplemente balas, era simplemente una entrañable amistad de armamento para matar.
¿Suena mal? Pues así se dice.
“Los expedientes contienen registros de carga de mercancías peligrosas en el puerto de Bilbao, tales como explosivos y material bélico, indicándose el detalle de fecha de salida, toneladas de cada material y el nombre del buque carguero. Mediante el nombre del barco, fue posible determinar el tipo y cantidad de material enviado por España a Arabia Saudí y Emiratos. Se reparten entre cuatro buques de la naviera oficial saudí, llamada Bahri. Entre el material exportado se encuentran proyectiles, bombas, torpedos y fumígenas”.