EL EDITORIAL. España, la última en ayuda internacional debido a sus dirigentes
Nuestro Editorial nos lleva a un asunto internacional de primer orden para nosotros, y que lo hemos resaltado y resaltamos: el Derecho Internacional, una vez y otra vez. Esto tiene que ver con los políticos del mundo y con el derecho internacional. Rescatamos la noticia aparecida en el diario El País : “España dona men
Nuestro Editorial nos lleva a un asunto internacional de primer orden para nosotros, y que lo hemos resaltado y resaltamos: el Derecho Internacional, una vez y otra vez. Esto tiene que ver con los políticos del mundo y con el derecho internacional. Rescatamos la noticia aparecida en el diario El País:
“España dona menos a cooperación que en 1990.”
Oiga… Han pasado 20 años… ¡Veinte años y donamos menos!
“España es el líder absoluto en recortes a la ayuda internacional en la última década, según un informe de Oxfam Intermon.”
Esto es muy grave. A nosotros nos parece muy grave porque el español, España, está para echar una mano pero, según esto, el Gobierno no echa una mano a nadie. Es el peor gobierno-estado. ¡No país, ojo! Porque país es el grupo de ciudadanos que habitan, quienes sí están para echar una mano. Pero, el país, el gobierno como Estado: señor Jefe del Estado, Felipe VI, señor presidente del Gobierno en funciones, Sánchez… ¿Qué pasa?
Hace 20 años aportábamos más a la ayuda internacional que ahora. ¿Qué ocurre que España es el líder en recortes? O sea, recortamos la ayuda internacional, y debemos 1.000 millones de euros a la Seguridad Social. Y nuestra Ley de Dependencia sigue ahí, ¿no?... Impresionante.
¿Qué se hace con el dinero de los 82 millones de turistas que llegan? No sabemos quién controla nuestras cuentas, ¿verdad?, pero:
“España es el donante a cooperación internacional que más ha reducido sus contribuciones en la última década. Las aportaciones han bajado cinco veces más que el siguiente en la lista de países en los que mengua la ayuda: Holanda. Esto deja a España como líder absoluto en rebaja de aportaciones y, con alrededor de un 0,2% de la Renta Nacional Bruta, por debajo de los niveles de 1990.”
¡Qué fuerte! Ha bajado cinco veces más que el siguiente en la lista de países en los que mengua la ayuda: Holanda. ¡Quién lo iba a decir también! ¡Holanda! El imperio holandés…. “El Holandés errante pero… mangante”.
“Mientras que la tendencia de los donantes miembros del Comité de Ayuda al Desarrollo desde 2018 se ha incrementado un 24,5%, en España ha tenido un descenso acumulado del 55,7%.”
O sea, aumenta la tendencia de los donantes en un 24,5% y en España ha tenido un descenso acumulado del 55,7%. ¡Quién lo iba a decir!
“Son datos que acaba de publicar Oxfam Intermon en su informe La realidad de la ayuda 2019, un estudio exhaustivo que la ONG publica cada año analizando las aportaciones de España en comparación con el resto de países donantes.
La organización habla de una “década perdida”, considera la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible una “gran oportunidad” y pide establecer un calendario que sitúe la cooperación en el promedio europeo del 0,5% al término de la legislatura, un compromiso que tanto PSOE como Unidas Podemos llevaban en su programas electorales.”
…
“La ayuda al desarrollo fue subiendo en España de la mano de la renta de sus ciudadanos. Hasta 2008. Llegó la crisis y la caída de las aportaciones a la cooperación fue drástica. Con la recuperación económica la subida no ha ido pareja a la mejora. “Estamos a una distancia inmensa del resto de países europeos. La cooperación sirve para resolver problemas comunes aportando en función de la capacidad de cada uno y España no lo está haciendo, incumpliendo un compromiso ético y de solidaridad con sus vecinos”, asegura Jaime Atienza, responsable de financiación al desarrollo de Oxfam y autor principal del informe.
Estos datos contrastan con la importancia que los españoles dan a la cooperación. Según un euro-barómetro de 2018, son los europeos que más importancia dan a la ayuda internacional, los que creen que su gobierno debería darle un papel más relevante.”
Lo acabamos de decir: una cosa es el país, que quiere echar una mano, y eso lo piensan los españoles. Pero, lo que es el Estado (representado por la monarquía) y lo que es el Gobierno (representado por partidos políticos), pues… nada de nada. ¡Terrible! Nos parece terrible.
“El último decenio ha dejado a España como un actor internacional con poco peso, limitado a aportaciones casi siempre simbólicas en las iniciativas globales en favor del desarrollo. El esfuerzo para situarse en una posición acorde a su dimensión económica y su responsabilidad política debería ser significativo e iniciarse cuanto antes”, asegura Atienza.”
Pues… Bueno, las cifras hablan por sí solas de ese descenso. Incremento global pero descenso a los infiernos en cuanto a ayuda internacional, muy necesitada. Y que pareciera que es a fondo perdido, pero es la escasa visión de los políticos y de los Jefes de Estado (los Reyes). En vez de tanta parafernalia, señores monárquicos, y tanto protocolo y tanto vestidito que lleva la Reina, y tanto que si el Rey ha dicho tal y que si le ponen “la capa de Luis Candelas” o no, por favor, que se ocupen. El padre tampoco lo hizo, pero que el hijo se ocupe de la ayuda internacional. Porque, verá usted, ese no es un dinero a fondo perdido. En la medida en que ayudamos a los países necesitados, esos países, y esas personas ayudadas… ¡dos mil por uno! Es cuestión de saber esperar, también, claro.
Si yo invierto en desarrollo será favorable a España. Lo que ahora se sabe es que es el país más rácano, el que menos aporta… ¡está en último lugar! ¡Es muy fuerte! Y debería empezar por el Jefe de Estado español (por el Rey). Queremos ver campañas, sí, señor Rey (y para eso no es necesario que usted consulte al Gobierno) campañas de solidaridad internacional. Ponga usted en un aprieto al Gobierno. ¡Póngalo usted! Ya está bien de ser la figura que une, que tal… la figura que no sirve. ¡Sirva usted a España!
Servir a España, en este caso, es servirla con eficacia, con rendimiento. No es en los discursos. Es servirla de verdad. Queremos ver un reportaje en el que se ve que el Rey visita Namibia para llevar la ayuda internacional de España a dicho país en oftalmología, en ortopedia, y en seguridad de vacunas… ¡por ejemplo! Queremos ver esos reportajes.
¿No van a reunirse con los G20, los G8, el grupo de tal y el grupo de cual, y la visita al rey de Marruecos y de Arabia, y tal?... ¿Por qué no hacen una visita…? Además, recordamos por reportajes antiguos, eran visitas que iban los reyes a los sitios más necesitados, a los pobres (a las Urdes…). ¡Era su bisabuelo! ¡Y ayudaba! O sea, póngase al día. Den un testimonio dentro de las pocas monarquías que están reinando, den una muestra. Seamos originales en algo.
Este es nuestro mensaje hoy en nuestro Editorial.
“Son datos que acaba de publicar Oxfam Intermon en su informe La realidad de la ayuda 2019, un estudio exhaustivo que la ONG publica cada año analizando las aportaciones de España en comparación con el resto de países donantes.
“La ayuda al desarrollo fue subiendo en España de la mano de la renta de sus ciudadanos. Hasta 2008. Llegó la crisis y la caída de las aportaciones a la cooperación fue drástica. Con la recuperación económica la subida no ha ido pareja a la mejora. “Estamos a una distancia inmensa del resto de países europeos. La cooperación sirve para resolver problemas comunes aportando en función de la capacidad de cada uno y España no lo está haciendo, incumpliendo un compromiso ético y de solidaridad con sus vecinos”, asegura Jaime Atienza, responsable de financiación al desarrollo de Oxfam y autor principal del informe.