EL EDITORIAL: España se despide del carbón con el cierre de todas las minas
Y nuestra editorial nos lleva a España: “España se despide del carbón con el cierre de todas las minas” Y no es una despedida pensada meditada, es una despedida obligada, porque ya no es rentable, ya no es aconsejable. No es una despedida por razones ecológicas, no, es que no es rentable son razones económicas , no vay
Y nuestra editorial nos lleva a España:
“España se despide del carbón con el cierre de todas las minas”
Y no es una despedida pensada meditada, es una despedida obligada, porque ya no es rentable, ya no es aconsejable. No es una despedida por razones ecológicas, no, es que no es rentable son razones económicas , no vayamos a pensar que se ha hecho por las presiones ecológicas. Si fuera por eso China ya hubiera cerrado las suyas.
Fíjense cómo consume China carbón, todavía el carbón sigue siendo un nutriente energético de primerísimo
orden, a pesar del petróleo y de otras energías.
Sea por unas cosas por otras:
No obstante “La escondida” lucha por evitar el cierre.
“Los 26 últimos yacimientos tienen que cerrar el 1 de enero o devolver más de 500 millones de ayudas”.
Es evidente que no.
“Nueve de las 15 centrales térmicas que queman este contaminante combustible dejarán de funcionar en 2020
Y el fin de la minería del carbón en España llegó. El 1 de enero las 26 explotaciones de Asturias, Aragón y Castilla y León que quedaban en España –de las que ya solo 12 estaban en producción– tendrán que cerrar o devolver los más de 500 millones de euros que han recibido de ayudas públicas.
A ese cierre se comprometió el Gobierno con la Comisión Europea a principios de esta década, cuando Bruselas concedió la prórroga final a una actividad económica deficitaria que lleva más de 30 años de ocaso en España”.
Pero ¿por qué se mantenía? no sabemos si para mantener la silicosis o qué.
“En noviembre ya solo quedaban 2.046 trabajadores adscritos al régimen especial de la minería del carbón,
frente a los 51.420 que había en 1985. Y el 90% del carbón que se quema en España para producir electricidad se importa ya de otros países como Colombia o Rusia.
La generación de electricidad con este combustible –el principal uso que se le da ahora al mineral– está también en el punto de mira de las políticas medioambientales por ser altamente contaminante. Además, esta actividad acumula alrededor del 15% de todos los gases de efecto invernadero de la economía española.
Las normas europeas van encaminadas a hacer desaparecer las centrales de carbón. Desde hace años funciona un mercado de emisiones que ahora obliga a las plantas a pagar más de 20 euros por cada tonelada de CO2 que expulsan a la atmósfera. La previsión es que ese precio siga aumentando. Además, Bruselas pone cada vez más trabas a los Estados a la hora de dar subsidios encubiertos a las plantas.


A LA ESPERA AÚN DE UNA LEY DE CAMBIO CLIMÁTICO
“Desgraciadamente cerramos el año sin una ley de cambio climático”, lamentaba este viernes Asunción Ruiz, directora de la ONG ecologista SEO/BirdLife.
El compromiso del Gobierno era que el anteproyecto de esta norma llegara al Congreso antes de que acabara el año, pero eso no ha ocurrido. En esa norma se fijarán los objetivos generales de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, que en gran parte vienen fijados por las políticas de la Comisión Europea. España participa en las cumbres del clima —donde se establecen esos objetivos de reducción de emisiones— dentro del bloque de la Unión Europea, que es la que fija las metas globales para los todavía Veintiocho. Luego, los Estados se reparten los esfuerzos para cumplir con el objetivo común de la UE.
Este plan es importante porque fijará las políticas de España de aquí a 2030. Por ejemplo, en ese proyecto se debe fijar el fin de la generación de electricidad con carbón, lo que supone el cierre de todas las térmicas la próxima década. Pero lo más polémico, y complicado, es la decisión que el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha de tomar con las nucleares: si fija el cierre total cuando cumplan los 40 años o permite que alarguen su vida.”
Mientras Francia se alimenta de nucleares, es el país que más nucleares tiene para electricidad.
Se ve que no hay acuerdo general acerca de, pero es un problema sin duda de ecología, biología, salud, etc. ¿En qué medida los gases de efecto invernadero condicionan nuestro sistema de vida? y son elementos que pueden -y de hecho lo hacen-, complicar determinadas afecciones o producirlas. Y de hecho ya se calcula el número de personas que fallecen prematuramente por el cambio climático, por la contaminación.
De ahí que la noticia en sí de la desaparición del carbón sea buena, pero si tenemos que importar esa energía de Colombia y de Rusia resulta costoso.
No hay un acuerdo y de hecho el protocolo de Kioto el acuerdo de Francia, cada uno sigue por su lado y todavía se sigue vendiendo la cuota de contaminación. Cada país tiene derecho a una cuota de contaminar, si no contamina lo suficiente puede venderla.
De hecho Estonia ha vendido una parte de su cuota -porque contamina muy poco- a España y España ha pagado con un tranvía, que vimos. España puede contaminar más, y a los estonios les sale gratis el tranvía al vender su cuota de contaminación, porque la contaminación de país es baja debido a su nivel de población y al transporte público.