EL EDITORIAL: ETA VUELVE A TOMAR EL PELO CON LA NUEVA ENTREGA DE ARMAMENTO
Nuestro Editorial vuelve al grupo ETA, porque acaba de transmitir a las autoridades francesas la entrega de “su arsenal” desvelando la localización de ocho zulos (todos en el País Vasco francés). Jean Noël Etcheverry, el integrante del 'Grupo de Luhuso', ha entregado en el Ayuntamiento de Bayona una carpeta con la docu
Nuestro Editorial vuelve al grupo ETA, porque acaba de transmitir a las autoridades francesas la entrega de “su arsenal” desvelando la localización de ocho zulos (todos en el País Vasco francés).
Jean Noël Etcheverry, el integrante del 'Grupo de Luhuso', ha entregado en el Ayuntamiento de Bayona una carpeta con la documentación de la localización de los zulos de ETA, y el inventario de las armas al líder de la Comisión Internacional de Verificación (CIV), Ram Mannikalingam, quien ha explicado en rueda de prensa que serán las autoridades francesas las que se encarguen de las armas que se encuentran en los zulos. LA CIV no está involucrada en esa fase, es decir, los verificadores no van a ver nada. No sabemos qué van a verificar pero… les han dado las coordenadas. Los testigos de la entrega de la información sobre la localización han sido el pastor irlandés Harold Good y Matteo Zuppi, representante del Vaticano en conflictos armados.
Pues bien, han ido y se han encontrado (y lo ha confirmado Mannikalingam) 120 armas y tres toneladas de explosivos. (Según informa The Guardian, que ha tenido acceso a la lista completa del arsenal entregado por la banda, hay en concreto 118 armas, entre pistolas, rifles y armas automáticas; 25.700 balas y 2.875 kilogramos de material explosivo).
Nosotros pensamos que las toneladas de explosivos no están mal (tres toneladas pueden hacer sus cosas), pero… las 120 armas no son creíbles. ¡Son muchas más!, y lo que es más significativo: todas las armas que se emplearon para la ejecución de atentados (de los cuales hay más de 40 sin resolver) no figuran en este armamento entregado. En consecuencia, no se puede ejercitar la justicia ante unos atentados que se han producido con armas que no aparecen (que seguramente han ido destruidas o… permanecen ocultas aún). Y lo cierto es que la policía ha tachado esta entrega como una pifia más de ETA. Según las cuantificaciones realizadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado español, la entrega de estas 120 armas implica que ni siquiera han aportado las pistolas robadas en el arsenal de Vauvert en 2006. Entonces fueron robadas 350 y faltaban 150 por recuperar.
Por supuesto, Arnaldo Otegi, el portavoz de la coalición política EH Bildu de la izquierda abertzale, se ha apresurado a hablar de la paz, y a pedir no solamente el asunto de los presos (del que ya hablamos anteayer) sino la desmilitarización de Euskalerria (el País Vasco), “Desde mañana pondremos encima de la mesa los temas que quedan pendientes: los presos, el reconocimiento de las víctimas y la desmilitarización del país”, lo cual nos parece que está absolutamente fuera de lugar pero… bueno, es llógico que el señor Otegui ande por esas enmiendas.
El Gobierno español en principio no ha dicho nada oficialmente, pero la situación está en esas tesituras.
El señor Juan Carlos Afán añade el siguiente apunte a propósito de las armas que faltan:
Fundamentalmente porque el buen trabajo de la policía en estos temas, podían tener localizadas todas las armas que habían robado de diferentes asaltos a armerías y demás.
Pero no solo tienen esta fuente de información, sino que la fuente de información es, directamente, los contrabandistas de armas (que trabajan con todos), y por ahí hay mucha pistola pero no hay demasiado subfusiles y demás.
Entonces, lo que sí podemos decirles es que, esto que entregan, del año 2012 hasta aquí la policía ha descubierto zulos por el doble de la cantidad de explosivos y de armas que tenían y que han entregado.
Con lo cual, parece ser que para la policía no ha terminado de ser creíble que realmente hayan terminado con todo el armamento que tienen; como que hubieran dejado una reserva “geoestratégica” (si se permite la tontería de la frase) para asegurar la cosa.
Y ellos tienen información porque, bueno, es cuestión de pagar más (no por comprarte armas sino por comprarte la información), y para eso está todas las cañerías del Estado.
Este es el apunte del encargado de ofrecer nuestra sección de La Cara de España que hoy se queda un poco perpleja en este terreno porque no es creíble.
Lo de los explosivos, insistimos, sí, porque se puede saber más o menos cómo se han obtenido y de dónde, pero lo de las armas… precisamente porque se puede saber casi con exactitud, no es creíble, y no lo es porque falta quizás una tercera parte (esto es especular, ¿eh?, en base a noticias ya que todo el mundo estaba pendiente).
Añadir que no acabamos de entender por qué los verificadores no han participado (pero ETA no ha querido) en presencia activa en la búsqueda de las coordenadas y la verificación de lo que había allí. No sabemos qué clase de verificadores son.
En cualquier caso, habrá que esperar a “otra remesa”.
Y todo esto no hace para nada bien para el proceso de los presos (que es lo que, ahora que hay un alto al fuego definitivo, interesa); no hace nada bien, porque ante las sospechas (y la búsqueda que están realizando Guardia Civil, Policía Nacional, etc. de nuevos armamentos) pues… imagínense cómo queda el grupo si se descubre “algo”, o si alguien se va de la lengua de algo que no ha salido.
Y por supuesto queda pendiente la disolución.
En definitiva, nadie ha quedado contento, porque ETA se hace eco de la respuesta española. El señor Arnaldo Otegi es el que parece querer sacar partido a través de Bildu, pero no hay una ratificación internacional de reconocida valía.
Así que habrá que seguir esperando, desgraciadamente, pero el caso es ir, ir, ir…