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EL EDITORIAL. Exceso de mortalidad en España: Take it easy! Calma y analicemos las cosas

Esta noticia ya es noticia, pero no hemos tenido ocasión de resaltarla. El resalte es que, desde mayo pasado, hace unos seis meses el número de decesos en España se ha disparado de una forma muy significativa. Y, claro, esto nos preocupa, sobre todo porque el informe no dice por qué. De entrada, se atribuye que ha habi

 

00000000COMUNICAEsta noticia ya es noticia, pero no hemos tenido ocasión de resaltarla. El resalte es que, desde mayo pasado, hace unos seis meses el número de decesos en España se ha disparado de una forma muy significativa. Y, claro, esto nos preocupa, sobre todo porque el informe no dice por qué.

De entrada, se atribuye que ha habido 5.000 muertos por la ola de calor. Nos reservamos la opinión de si ha sido por la ola de calor, y 10.000 por “el virus”. Esos serían 15.000, pero el asunto está en que las muertes ascienden a 27.600 personas. Ha habido un aumento de casi el triple en relación a 2020. Y, claro, esto preocupa.

A la hora de analizar, los expertos (no decimos de qué institutos y centros, pero son expertos y expertísimos), pues…

Primero, lo de los 5.000 por la hora de calor… ¡Nos reservamos la opinión! Creemos que esas cifras están muy aleatorizadas. Es decir, olas de calor hemos tenido en España… veranos… ¡porque tenemos experiencias de veranos! El calor ha apretado igual o más que este año, y no ha causado especialmente… Sí, se puede decir que en otro tiempo había menos ancianos, pero en este tiempo y en este año no se han sacado todos los ancianos a la calle… ¡Parece que los han sacado todos a tomar el sol! Y dicen que de eso se han muerto 5.000… ¡Hombre! Hoy hay aire acondicionado, hay mejores condicionantes de las casas, etc. También aumenta la edad, pero “la calor” se lleva menor porque hay mejores recursos. Es decir, la especie compensa una cosa con otra. Por lo tanto, nos parece que el número es excesivo, pero, los que se encargan de la numerología en España siempre son muy peligrosos.

Con respecto a los fallecidos por COVID, nos pasa lo mismo: ¿por COVID o con COVID? En cualquier caso, son 15.000, has los 27.600 hay más de 10.000 personas. ¡Y ahí viene el problema! Entonces, unos dicen que, como hemos estado con las cosas del COVID, se ha atendido mal y poco a otros enfermos. Eso es cierto. Lo de “mal” lo ponemos entre comillas, porque no es voluntad de los médicos y sanitarios el atender mal; lo que pasa es que se ven desbordados y, evidentemente, puede haber más errores y dificultades, pero ¿hasta el punto de producir casi 13.000 decesos más?... No cuadra.

Después, lo más gracioso (no decimos quién lo ha dicho ni nada, pero aparece en la noticia) es que hay un “experto” (y esto de los expertos nos tiene apabullados porque estamos viendo que aparecen expertos que sacan una teorías que…) que ha dicho que no hay que preocuparse por esta situación; que esto es el llamado “efecto cosecha”: se va acumulando, y los que no se han muerto en 2020 y en 2021, y entonces llega el 2022 y da la cosecha; se mueren. Antes la gente se moría, pero no había cosecha…

Esta teoría nos ha hecho entre gracia, indignación y rabia e incredulidad. Según este “efecto cosecha”, la cosecha del año que viene va a ser cuantiosa, porque, cada año que pasa, los ancianos son más 20221110 2ancianos, entonces se pueden juntar todos y que digan “como ya somos unos cuantos, vamos a morirnos en el 2024”. (Pongamos este toque de humor inevitable para poder llevar estas noticias de la mejor manera posible, dentro de tanto científico y sabio que hay).

Pero, hay otra teoría: el “efecto acumulador”. ¿Qué es esto? Pues el efecto acumulador “potenciógeno” (este último término lo ponemos nosotros: que se potencia) es que dicen que, otra posibilidad para esos 12.000-13.000 personas más fallecidas, es porque se han juntado: además de los 5.000 muertos por calor, y 15.000 por COVID, se han juntado la calor y la COVID, y entonces se potencia los efectos, y produce todo tipo de trastornos (cardiacos, tumorales, etc.) que no había antes, o.… sí, las había, pero iban más despacio. Pero al juntarse, coadyuvarse, el efecto se incrementa más.

Algunos de ustedes dirán que es una razón suficiente… Pues sí, podría ser, porque en el “todo puede ser” cabe todo. Pero eso no es muy serio desde el punto de vista científico y estadístico. Hay que ahondar más para ver si hay más factores.

Y se nos ocurre (un poner), dado que hay unos 3.600 síntomas, aproximadamente, detectados como causantes probables de la COVID; dado que sabemos (ya lo sabíamos, pero no lo habían dicho y no se sabía) que la vacuna de la COVID ni evita que te contagies, ni evita que contagios a otros, ni evita que te vuelvas a contagiar; dado que sabemos (y se va aceptando) que las vacunaciones producen efectos adversos (como los admitidos de los trastornos hormonales en la mujer en edad fértil); y, por último, dado que los efectos secundarios de la vacuna no se sabe hasta dónde llegan o hasta donde no llegan, pues… Evidentemente, en este análisis que se hace no se incluyen los efectos secundarios de las vacunas, los cuales los facultativos en general niegan (salvo los 5.000 médicos que han sido admitidos por Meloni en Italia. Son los que se negaron a vacunarse y a vacunar, fueron despedidos, y ahora Meloni los ha admitido porque hacen falta médicos y ha visto que “están vivos”, no les ha pasado nada. No se trata de un caso de pro o anti vacunas, ni tonterías de ese tipo. Las tonterías en este caso, las menos posibles; pero el humor sí es necesario).

Entonces, insistimos, dentro de todas las causas que dicen, todas muy respetables, ninguna convence. La propia información general nos dice que ninguna teoría lo aclara. Y es más, se dice que en España, el año que viene vamos a peor.

Ya no estamos en plena crisis, ya no estamos confinados, ya no estamos con mascarilla, ya se han vacunado los que han querido… Pero el hecho de que lideremos el exceso de mortalidad en Europa sin ninguna explicación entendible, es incómodo, como mínimo. No ya porque todos nos sintamos incluidos (sea cual sea nuestra edad) sino porque no hay una explicación coherente. Cualquiera de las explicaciones que hemos expuesto puede ser. Y a éstas les hemos añadido otro factor: los efectos secundarios de las vacunas que, los profesionales (entre los que nos incluimos) hemos visto claramente en pacientes. No es una cosa inventada. ¿hasta donde pueden llegar esos efectos? ¡Depende! Dependerá de cada caso, y dependerá de cada patología. No lo sabemos. En la mayoría de los casos no se han visto (estamos hablando de millones de personas vacunadas) causa-efecto de mortandad, pero con el paso del tiempo (y han pasado casi tres años), ¿podría ser una de las causas -una de las causas- que ayudara a que las cosas de esa interacción del ARN-mensajero vacunal y el resto del cuerpo, y los síntomas, y el cuerpo, y el COVID persistente tuvieran algo que ver? Nosotros creemos que sí. ¡Como un factor más!, ¿eh? En algunos casos, determinante; en otros no.

20221110 3Lo triste es que no podemos decir cuál es el determinante. O… quizá sí. Verán ustedes, pensamos (aunque pueda parecer un exceso de insistencia) pero esta forma de vivir, este estilo de vivir (permanentemente preocupado, permanentemente hipotecado, permanentemente agredido, permanentemente acuciado, permanentemente asediado…), ¿tendrá algo que ver? Este estrés emocional crónico y reagudizado nos parece que es el factor suficiente como para que aglutine todas las demás teorías de las que hemos hablado. Con esto sí se explicarían esas más de 10.000 personas que han fallecido de más. Sería previsible (aunque, la vida y la muerte no sean previsibles… ¡hasta cierto punto! Depende del nivel de consciencia en la que nos movamos… Pero no hablemos de esto ahora). ¿Y si fuera eso? ¿Y si hay un factor aglutinador, como un imán? Si sigo con la angustia de la hipoteca, la angustia, la presión, la guerra, el COVID… el miedo, el miedo y el más miedo. ¿Puede ser ese un factor aglutinógeno de que la vacuna siente mal, de que el médico esté más angustiado y atienda menos, de que se atienda más a unas cosas que a otras, de que las listas de espera se eternicen, de que el político no acabe de dar con el clavo? ¿Puede ser ese un factor aglutinante de todos esos elementos probables del calor, la COVID, todo lo demás? Y por ello no sea por este factor únicamente, o por aquel, o por lo otro, que sea el conjunto, sí, pero… PARA QUE EL CONJUNTO ACTÚE NECESITA UN PUNTO DE COMUNIÓN, y ésta es nuestra teoría. Si decirnos “la causa es el calor, la COVID, y…”, sí, pero tiene que haber un punto de unión, tiene que haber un punto en el que se junten para que sí sea la suma de todos ellos. ¿Cuál es el punto de conjunción? Si tenemos que elegir una palabra, ésta será el MIEDO.

Ese miedo está representado por el préstamo, la economía, las huelgas, las agresiones, las limitaciones… ¡Es mucho estrés emocional, intelectual, crónico! No solamente que venimos de ese estrés emocional crónico, sino que se agudiza por momentos. Y ahora es la gasolina, y luego es el gasoil, luego las eléctricas, luego el gas, luego la reactivación de la octava ola del COVID, luego que no vamos a tener calefacción (cuando antes nos íbamos a morir e calor, ahora nos moriremos de frío).

¿No creen que, para una comunidad humana de “no preclaras mentes” es demasiado todo esto? ¿No creen que todo esto puede actuar como el imán que atrae a todos los demás factores que hemos expuesto y hacer una explosión? Y claro, la bolsa se rompe por los más débiles; por aquellos que podrían seguir viviendo, con sus dificultades y sus enfermedades más años, pero, si les pilla todo esto, no lo aguantan y fallecen.

Esta es nuestra hipótesis para aportar algo. Con lo cual, evidentemente, rápidamente tenemos que cambiar nuestro estilo de vivir, cambiar nuestro estilo de consumo y consumo y préstamos, hipotecas, etc. que nos empobrecen cada vez más. Empezar a limitar todo esto, y empezar a darle al miedo un freno.

¡Todo el miedo que teníamos de la falta de gas! Y resulta que el 90% de las reservas están llenas. ¡No va a haber falta de gas!, pero el miedo que te han metido antes, te lo has tragado. ¿Y lo has metabolizado? No, se ha quedado ahí, en reposo, para unir a otro miedo nuevo.

Esta es nuestra teoría. Y hay posibilidades de salirse; hay posibilidades de que, a esa persona que esté delicada y necesite tratamiento, no se le venga el mundo encima. Vamos a llevarle el mundo cerca, no encima.

JC Afán: tal como ha dado usted la explicación, me ha recordado el diseño de una bomba atómica. Es decir, en la naturaleza, isótopos radiactivos hay, y bien. En su nivel, en la naturaleza hay. Pero para hacer una bomba, usted tiene que coger uranio y lo tiene que enriquecer. ¡Que casualidad de palabra! Que consiste en aumentar el número de isótopos que tiene que juntar en un espacio concreto. Se concentran los isótopos hasta que se llega a un punto en el que luego solo se necesita, para que haya una reacción en cadena, un disparador. Pero previamente se necesita haber hecho esa concentración, que es antinatura (aunque exista en la naturaleza). Cuando están así, se lanza la reacción, y explotan.

20221110 6Igual se podría decir del ser humano: ha ido con todos esos miedos, que son acumulativos. Al igual con los isótopos (que no es lo mismo el uranio que el plutonio), en las personas serían sus realidades personales. Y llega un disparador, y hace que eso estalle. Y estaríamos en el ciclo de estallar actualmente. Pero, previamente hemos necesitado enriquecer de esos elementos radiactivos a esa realidad, para que luego pueda cumplir, en un momento determinado, cuando a alguien le interese y dispare, para encadenar la reacción. Si se van concentrando los isótopos (los miedos y temores) y, encima, le añadimos que en el caso de los ancianos el organismo está peor, se le mete el elemento absolutamente nuevo (el ARN mensajero) que vuelve loco al sistema, pues… se dan esas situaciones en los ancianos. A lo que hay que añadir la soledad, el abandono, sin poder salir o comunicarse que tuvieron en las residencias de ancianos. Por ello se rompió por la parte mas débil.  Es un símil para ver cómo se pueden crear bombas humanas que estallarán cuando interese.

JLP: puede ser. Este símil es factible y entendible.

Siguiendo con este símil, la radiación continúa, no se queda aquí: ya explotó y, una vez explotada, sigue su marcha hasta que poco a poco se disuelva. No hay evidencia de que esto vaya a parar. Es decir, la reacción en cadena sigue, porque no se ha cambiado el estilo del vida. Ahora tenemos todos los días el cambio climático, que era el miedo soterrado, el de abajo. Si antes pensabas en COVID, luego en electricidad y gasolina, ahora solo se piensa en el cambio climático. ¡Cualquier día se nos va a olvidar respirar!

Es absolutamente preocupante. Tenemos que tomar cuenta de ello, cada persona, y darlo a conocer a otros para que se tome con calma.

Take it easy! Take it easy! Un momentito. Tomemos las pausas necesarias para analizar los hechos debidamente.