EL EDITORIAL: ¡FELICIDADES, MONSIEUR MACRON!
Nuestro Editorial hoy no puede ser otro que el nuevo presidente de Francia, el señor Emmanuel Macron, que ha ganado las elecciones (con un 66%) frente a Marine Le Pen. No ha sido un triunfo como el de Jacques Chirac cuando venció a Jean-Marie Le Pen (el padre de Marine) con un aplastante 82%, pero si ha sido un porcent
Nuestro Editorial hoy no puede ser otro que el nuevo presidente de Francia, el señor Emmanuel Macron, que ha ganado las elecciones (con un 66%) frente a Marine Le Pen.
No ha sido un triunfo como el de Jacques Chirac cuando venció a Jean-Marie Le Pen (el padre de Marine) con un aplastante 82%, pero si ha sido un porcentaje altísimo. El que llamaban “Monsieur 7%” se ha llevado la presidencia de la República Francesa. ¡Bueno, bueno, bueno, bueno… Lo que no se esperaba!
En abril del 2016, el año pasado, se fundó el partido En Marche! (nombre que refleja las iniciales de su fundador Emmanuel Macron EM!), y se tenía tan poca credibilidad en el mismo que a Macron se le llamaba “Monsieur 7%” (“Señor 7%”), en alusión a la expectativa electoral.
Pero… pero… pero… las cosas se empezaron a complicar para los partidos convencionales: el Partido Socialista (PS) empezó a enredarse, el Partido Los Republicanos empezó a enredarse y a deteriorarse con las coimas del candidato y su esposa, etc. (tal como ocurre con los socialistas aquí en España), y todo ello suponía menos votos para dichos partidos, y el señor Macron empezó a subir.
A todo esto, como también empezó a subir Marine Le Pen del Frente Nacional (FN), y evidentemente, para que no ganara la ultraderecha en la segunda vuelta, pues muchos optaron por votar también a Macron.
Es el presidente más joven que ha tenido Francia, 39 años. Su partido EM! ha tenido una carrera meteórica. El presidente electo de Francia ha presentado ya su dimisión como líder del movimiento que fundó (que cambiará su nombre por el de La République en Marche, de cara a afrontar las elecciones legislativas de junio) para asumir la presidencia de la República Francesa el próximo 14 de mayo.
Y tendrá ‘la clave atómica’ un hombre de 39 años porque, como saben, en la entrega de poderes en El Elíseo se hace la entrega de ‘la clave atómica’ para poner en marcha una eventual emergencia; se hará entrega de esa clave (en este caso lo hará el señor Hollande) a Macron.
Pero, ayer mismo, hubo una manifestación de más de un millón de personas contra Macron porque sospechan que, como liberal de centro, puede poner en riesgo determinadas prestaciones sociales que tiene la República Francesa.
Los más avisados de los socialistas ya se han afiliado a Macron, y todo hace sospechar que podría tener un Primer Ministro (presidente del Gobierno) socialista u otro Primer Ministro liberal, liberal, liberal.
Macron procede de las finanzas; fue ministro de Economía de Hollande, y ya dimitió como ministro en su momento.
Hay que tener en cuenta un análisis importante, miren ustedes: con mucha vista, el primer discurso que ha hecho Macron ha sido dedicado para los 10,5 millones de franceses que votaron a Le Pen. Les ha dicho que espera que durante los próximos cinco años no haya necesidad de votar a la ultraderecha… (Muy buena astucia).
Después, él sabe que está fuerte porque ha ganado, pero ha ganado con “con”. Indudablemente, que un partido que ha sido creado hace un año justo gane las elecciones presidenciales, con una persona apenas conocida, y que lo gane en Francia, indudablemente es una sorpresa, pero… veamos las cifras: Le Pen sacó 10,5 millones de votos, Macron sacó 20,2 millones, pero fíjense que la abstención y los votos en blanco ha sido de 15,5 millones… ¡ojo, ojo! Y a ello hay que sumar el deterioro de Los Republicanos y del Partido Socialista. Por lo tanto, votos, votos, votos… de él, de él, de él… suyos, suyos, suyos, con los suyos solos no hubiera ganado, pero el temor a la ultraderecha, el deterioro de Los Republicanos, y el desastre del Partido Socialista, ha favorecido que sobresaliera en la primera ronda de las elecciones, y en la segunda ronda, ante el riesgo de Le Pen, ha conseguido una ganancia importante. Pero el primer día ya hubo manifestaciones en su contra.
Él es muy consciente de su situación, por ello ha empezado muy humildemente su carrera presidencial, muy consciente de que está ahí sujeto con hilos ‘dentales’, no con cordones fuertes. En consecuencia, esperemos. Macron quiere una Francia fuerte, y una Unión Europea fuerte, así que…
Felicitaciones señor Macron, y ojalá esas dos fuerzas que usted apoya, se den.