EL EDITORIAL: Huyendo de Senegal… situaciones terribles detrás de cada inmigrante
Nuestro editorial hoy no es la invasión guerrera rusa en Ucrania, es una excepción, sí. Pero ya les anticipamos que no hay ninguna novedad significativa en las agencias de noticias y en los diarios habituales, a propósito de esta invasión rusa en Ucrania. Todo sigue en un standby y en un “digo, que parece que han cogid
Nuestro editorial hoy no es la invasión guerrera rusa en Ucrania, es una excepción, sí. Pero ya les anticipamos que no hay ninguna novedad significativa en las agencias de noticias y en los diarios habituales, a propósito de esta invasión rusa en Ucrania. Todo sigue en un standby y en un “digo, que parece que han cogido doscientos metros más o menos” pero no hay nada.
Y asi nuestro editorial se va a Senegal:
La crisis política de Senegal dispara las llegadas de cayucos a Canarias
Solo en el último mes y medio llegaron a las Islas 19 barcazas desde África occidental, mientras que en todo 2022 lo lograron tres
La crisis política y social que atraviesa Senegal y que derivó en violentos disturbios el pasado mes de junio, con el resultado de una veintena de muertos, al menos 600 detenidos y numerosos daños materiales, está en el origen, junto al buen tiempo, de la intensa salida de cayucos desde las costas de África occidental hacia Canarias, según coinciden en señalar el Frontex, así como migrantes y asociaciones senegalesas. Mientras en todo 2022 llegaron apenas tres cayucos desde Senegal y Gambia, solo en el último mes y medio 19 embarcaciones lograron tocar tierra en Canarias desde esos dos países. “Hay una enorme frustración entre la juventud”, asegura Saliou Diouf, presidente de la asociación senegalesa Boza Fii.
Lamine (nombre ficticio) tiene una furgoneta y su principal dedicación es llevar pequeños grupos de turistas hasta los enclaves turísticos de Casamance, en el sur de Senegal. A mediados del pasado mes de junio recibió un encargo para trasladar a siete jóvenes desde Dakar, capital del país, hasta Kafountine, en el sur. “Ellos salieron en un cayuco y fueron interceptados en Mauritania. Había muchísima gente, esos días zarparon al menos cuatro embarcaciones desde esta zona, una de Kafountine, otra de Dianah y dos de Abene y luego hubo muchas detenciones de personas. La policía anda buscando a los responsables”, asegura.
En el último mes y medio, una treintena de embarcaciones zarparon desde Senegal y Gambia, de las que 19 consiguieron llegar a Canarias. El resto fueron interceptadas en aguas senegalesas, al poco de partir, o en las de Mauritania y Marruecos. La ONG Caminando Fronteras asegura que hay tres embarcaciones desaparecidas con unas 300 personas a bordo, aunque el Gobierno senegalés lo ha desmentido en un comunicado. “Según las verificaciones realizadas, esas informaciones carecen de todo fundamento. Entre el 28 de junio y el 9 de julio, 260 senegaleses en peligro fueron socorridos en aguas territoriales marroquíes”, asegura el Ministerio de Asuntos Exteriores.
Lo cierto es que la ruta canaria sigue alumbrando tragedias. Hace un mes que Pape Malick Diouf busca a su hermano mayor, Saliou, comerciante de 37 años, casado y con dos hijos. “Salió sobre las nueve de la noche del 7 de junio desde Saint Louis con otras 40 personas. Desde ese día no tengo ninguna noticia ni se sabe nada de sus compañeros. Es frustrante”, asegura por teléfono. Precisamente en aguas próximas a Saint Louis se produjo este martes el último naufragio conocido, cuando un cayuco procedente del sur del país volcó debido al sobrepeso y el oleaje. Ocho cadáveres fueron rescatados del mar.
Tras dos años de inestabilidad, la crisis política senegalesa explotó el pasado 1 de junio con la condena a dos años de cárcel del líder opositor Ousmane Sonko, muy popular entre los jóvenes. Sonko estaba siendo procesado por los delitos de violación y amenazas de muerte, pero fue condenado por “corrupción de la juventud” tras mantener relaciones sexuales con una joven de 19 años. El opositor asegura que todo es un montaje del presidente Macky Sall y su gobierno para eliminarlo de la carrera presidencial. El día de su condena y los dos siguientes se produjeron graves disturbios en Dakar y Ziguinchor. Sonko lleva casi un mes y medio retenido en su casa por la policía porque el Gobierno no se ha atrevido a dictar orden de prisión ante el temor a nuevos disturbios.
“No hay empleo, no hay expectativas de futuro. Si a eso le sumas que ves a tus amigos en la cárcel por manifestarse o una situación de incertidumbre total, los jóvenes se desesperan”, añade Diouf, de Boza Fii. Mohamed Diop, un joven de la localidad de Mbour, asegura que “ahora mismo la gente no tiene ganas de quedarse en Senegal, está todo alterado, no hay paz. La crisis política tiene un impacto, sin duda”. Las elecciones se celebran en Senegal el próximo mes de febrero. El propio Ousmane Sonko ha querido enviar un mensaje a los jóvenes que se suben a los cayucos: “No huyan de su destino, quédense y luchemos juntos el único combate que vale la pena: la construcción soberana de nuestro desarrollo económico y social”, dijo el opositor.
https://elpais.com/espana/2023-07-15/la-crisis-politica-de-senegal-dispara-las-llegadas-de-cayucos-a-canarias.html#
JLP Pues ahí está nuestro editorial, ahí está nuestra reflexión, ahí está la situación de Senegal que cada día está en peores condiciones, ahí está el poder del gobierno que no es capaz de apresar al opositor, al que le acusa de graves delitos y por miedo a rebeliones de jóvenes lo tiene retenido en casa. En fin, nadie se va si está a gusto.
Y esto es grave. Esto es grave y no ofrece ninguna posibilidad de salida.
Ya 19 y 3 perdidos, con posibles 300 personas, aunque para curarse en salud el gobierno senegalés dice que han sido auxiliados en Marruecos. Mientras tanto, Marruecos no dice nada. En fin.

Lo cierto es que la ruta canaria sigue alumbrando tragedias. Hace un mes que Pape Malick Diouf busca a su hermano mayor, Saliou, comerciante de 37 años, casado y con dos hijos. “Salió sobre las nueve de la noche del 7 de junio desde Saint Louis con otras 40 personas. Desde ese día no tengo ninguna noticia ni se sabe nada de sus compañeros. Es frustrante”, asegura por teléfono. Precisamente en aguas próximas a Saint Louis se produjo este martes el último naufragio conocido, cuando un cayuco procedente del sur del país volcó debido al sobrepeso y el oleaje. Ocho cadáveres fueron rescatados del mar.