EL EDITORIAL. ISRAEL Y LA FRANJA DE GAZA
El Editorial nos lleva... -hacía tiempo que no recalábamos-, pero nos vamos a Israel y la Franja de Gaza. Sí, Israel y la Franja de Gaza comparten unos cuantos kilómetros -en concreto 65 kilómetros- de frontera. Esa frontera, como recordarán, en el 2014 ocasionó un difícil conflicto armado -guerrero- por los túneles qu
El Editorial nos lleva... -hacía tiempo que no recalábamos-, pero nos vamos a Israel y la Franja de Gaza. Sí, Israel y la Franja de Gaza comparten unos cuantos kilómetros -en concreto 65 kilómetros- de frontera. Esa frontera, como recordarán, en el 2014 ocasionó un difícil conflicto armado -guerrero- por los túneles que confeccionaba Hamas desde el territorio palestino hacia Israel.
Bueno, en consecuencia y merced a esto, pues Israel, como era de esperar, no se hizo esperar. No solamente trató y taponó multitud de túneles... Bueno, de entrada por ejemplo tiene localizado -dicho por Israel-, un edificio de cinco plantas y una mezquita que sabe que tienen comunicación subterránea (entre sí y entre otros); y los localiza como objetivos militares, que en caso de producirse alguna contienda serán inmediatamente atacados.
Y lo sorprendente, y por lo que lo traemos al Editorial, primero porque normalmente ya no se habla de ello (porque las conversaciones están más que rotas, inexistentes, desde hace tres años aproximadamente). Pues Israel ha decidido hacer un muro de contención subterráneo, pero con unas características muy especiales, de tal forma que tiene su correspondiente muro de contención superior, con las garitas correspondientes, policía, etc., y las características que tiene el muro -abajo- subterráneo, es que tiene una tecnología super-punta, dispuesta a detectar cualquier movimiento subterráneo que se aproxime a una distancia peligrosa para la seguridad del Estado de Israel. Como todo esto se está haciendo en el territorio israelí, pues se hace con multitud de agencias de construcción y con un fortísimo protectorado militar, que cambia continuamente y que vigila.
Hay empresas españolas. Por supuesto no han dicho quienes son, ni cómo son. Por supuesto, también han dado a conocer que ellos dejan que se vean ciertas tecnologías que están empleando para que los palestinos crean que es eso lo que están haciendo, pero que evidentemente, la tecnología punta que están empleando en los subterráneos no es visible, ni adivinable, por parte de los palestinos.
Esto es interpretado por los palestinos de Hamas como una verdadera provocación. Una provocación de importancia que requiere una respuesta, que no han dicho que efectivamente vaya a ser bélica; mientras que Israel asegura que está dentro de su territorio el protegerse ante cualquier eventualidad -como la ocurrida hace tres años- y que va a continuar, por supuesto, con ese bloqueo a la Franja de Gaza.
Que fíjense, son 365 kilómetros cuadrados y se calcula que en el 2020 -y estamos en el 2017- colapsará, por el índice de personas por metro cuadrado y por la incapacidad de recursos y medios para subsistir. O sea, Israel no tiene prisa. Palestina no tiene propuestas. Israel no quiere ya propuestas. La solución la veremos al cabo de tres años -¡cómo mucho!-.
Mientras, la franja de Cisjordania se hace más operativa, pero igualmente difícil, difícil, muy difícil.
Nos parece que estos son verdaderos editoriales a tener en cuenta, que están callados y que no suponen propaganda, pero que son relojes que están a punto de estallar en cualquier momento. Y que bueno, no nos sorprendería, pero conviene saber qué es lo que se está fraguando allí.
Y esto es lo que se está fraguando. Un sistema de seguridad por parte de Israel. Una actitud provocativa por parte de Palestina. Una incapacidad e inutilidad por ambas partes, de hablar. Y una bomba de relojería humana, que en el 2020 se calcula que será imposibilitante vivir en la Franja de Gaza.