EL EDITORIAL. Italia: amplia victoria de la derecha con una importante abstención por hastío
La noticia para El Editorial de hoy no puede ser otra que ‘la Italia’, ‘la bella Italia’. La Italia en la que ganaba Berlusconi y que, cuando se les preguntaba a los italianos ninguno lo había votado, pero… salía como ganador una y otra vez. Pues bien, pasado un tiempo desde aquella época (no demasiado tiempo, ¿eh?) la
La noticia para El Editorial de hoy no puede ser otra que ‘la Italia’, ‘la bella Italia’. La Italia en la que ganaba Berlusconi y que, cuando se les preguntaba a los italianos ninguno lo había votado, pero… salía como ganador una y otra vez.
Pues bien, pasado un tiempo desde aquella época (no demasiado tiempo, ¿eh?) la Italia da un “autogiro” a la derecha descomunal, con un 44% entre los tres partidos más votados, entre los cuales está el de Berlusconi, para hacerse con las elecciones generales, y la mayoría en el Senado y en el Parlamento.
Algunos se están preguntado si Sergio Mattarella (el presidente de la República Italiana) le pondrá alguna pega a Giorgia Meloni (la líder del partido Hermanos de Italia (FdI), el más votado y que encabeza la coalición de derechas junto a la Liga y a Forza Italia). Pues… no le puede poner ninguna pega. Esta coalición le presentará una persona candidata para presidente del gobierno y él la aceptará, claro. Los partidos que garanticen una mayoría en el Parlamento son los que gobiernan. La derecha ha alcanzado una mayoría muy sobrada.
Las encuestas esta vez han acertado, pero quizás no le concedían tal mayoría. Igual pasó con las encuestas realizadas en Chile: acertaron, pero no pensaban que iban a salir una mayoría de “no” en el referéndum. En el caso de Italia, no pensaban que iban a salir tantos parlamentarios de derechas.
Ha habido una votación de un 63,4% de los ciudadanos (casi 10 puntos menos que hace cuatro años), ello implica una abstención importante, pero no ha sido una abstención de castigo sino una abstención de hastío (muchos italianos están hartos ya). En general la población está harta de la clase política, pero sobre todo en Italia, donde los gobiernos suelen durar un año o año y pico. No obstante, este nuevo gobierno nos da el pálpito de que durará más de un año.
JC Afán: Además es una mujer. Por primera vez habrá una presidenta de gobierno y, por lo tanto, no habrá ese compadreo habitual entre Matteo Salvini (Liga Norte), éste y el otro. No, no, no. Les va a costar trabajo tocarle las narices.
Giorgia Meloni lleva en la carrera política desde los 16 años, cuando era partidaria de Musolini como activista de las juventudes del Movimiento Social Italiano (MSI). Y ha dicho “No he venido para llegar; he venido para seguir”.
¿Qué decir? Las campanas de VOX en España suenan por todos los rincones, claro.
JC Afán: Ahora le está saliendo un “grano” a VOX. Macarena Olona se ha vuelto a presentar por Andalucía con su amigo el del dinero (el de Banesto). Es decir, hay dinero para crear una nueva fuerza política.
JLP: Yo no creo que vaya a concretarse; va a pasar igual con el Sumar de Yolanda Díaz. Son opciones como la del partido Ciudadanos, que surgió y luego se fue apagando.
JC Afán: Ya, pero el hecho de que sean mujeres… Que no sea la historia de siempre…
JLP: Claro, le da otro toque. Nos alegra que a la mujer se le ocurran otras dimensiones. De hecho, esta mujer italiana, Giorgia Meloni es de extrema derecha, sí, pero en su primer discurso se ha encargado de decir que va a gobernar con todos y para todos. Esta mañana hemos oído un discurso suyo de la campaña electoral y… con qué potencia, con qué violencia lo hizo (reconocido por ella misma), sin embargo, el discurso una vez ha ganado ha sido suave, tranquilo, relajado… Desde luego, los políticos son camaleones puros.
JC Afán: Una votante italiana decía “Vamos a ver si le dejan hacer todo lo que dice, o al final tiene que entrar por el aro”. Bueno, pero con que haga “algo”, ya cambiará “algo”.
Esta mañana en la segunda emisión de RadioRayo ya dimos la primicia informativa de su victoria (porque a primera hora no estaba toda la información; faltaban sobre todo los votos del exterior). Pero esta tarde, el diario El País dice:
“La coalición liderada por Giorgia Meloni, logra el 44% de los votos tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, con el 99,9% de los votos escrutados. “Es el tiempo de la responsabilidad, gobernaremos para todos los italianos”, asegura la muy posible futura primera ministra, tras unas elecciones con una abstención histórica.”
JC Afán: A mí me ha gustado un detalle. Ustedes saben que, cada vez que hay elecciones los primeros en hacerlo son los candidatos. Pues bien, esta mujer ha votado la última, a las 22:30. ¡Algo curioso!
Es la primera mujer en lograrlo en la historia de la República Italiana, que ya lleva 76 años de existencia.
Felicitaciones por el hecho de que ha sido una mujer. Felicitamos el triunfo. El cariz político que tenga esta mujer… ¡ya se verá! Ya no es como antes, que cuando se veía que alguien era de tal partido todo iba a ir en una dirección determinada. Ahora no. Habrá cambios, claro, tiene que haberlos (fíjense en los cambios que ha habido en España desde Rajoy a Pedro I El Sánchez), pero la política, en general, está muy globalizada. Se pueden hacer cambios, pero solo hasta un cierto nivel. Es decir, la mayoría de los cambios que ha prometido esta mujer en su campaña no se harán. ¿Por qué? Porque todo está muy condicionado por la política exterior: la presión de Europa, de Estados Unidos, etc. Es decir, los mandatarios ya no son reinos de taifas, aislados, que organizan sus cosas en su país como ellos quieren. No. Ahora tienen que contar con el exterior. Y lo tienen que hacer por el simple hecho de la economía, del comercio.
En ese sentido, es inevitable que esta mujer, dentro de la filosofía de derechas (calificativo que creemos que hay que ir quitando) va a optar por una política receptiva, general, de “amarrategui”. Esto no es una opinión, es un decir genérico.
Pero insistimos en la alegría por haber sido una mujer la vencedora. Como bien decía don JC Afán, se ha permitido el lujo de votar a última hora por la noche. No ha ido a primera hora para hacerse la foto. Es un pequeño detalle.
Quizás su gobierno se componga de pequeños detalles y, ojalá, tenga estabilidad. Una de las cosas que ha llevado a “la Italia” al hartazgo de los votantes es que nada salía adelante (no la economía, ni los puestos de trabajo, ni las previsiones de futuro para la juventud…). Estaba todo atascado. Ello se debía a la complejísima ley electoral y por unos pactos que se han ido fabricando a lo largo y ancho de la existencia de la República Italiana.
Si se le da un margen de estabilidad, probablemente se descongestione un poco. Y ojalá que todos, en alguna medida, participen; y que no haya más medidas coercitivas, sino medidas más liberadoras y liberales.
Pero, desde luego, para que se recupere la izquierda italiana va a tener que pasar mucho tiempo.
JC Afán: Para ver un poco esa no diferencia radical entre la derecha y la izquierda, podemos decir que Giorgia Meloni está a favor de que la guerra de Ucrania se acabe negociando. Pues bien, eso mismo opinan los miembros de Podemos, Pablo Iglesias e Ione Belarra (ministra de Derechos Sociales). Es decir, eso de derechas e izquierdas ya nos siguen los criterios decimonónicos, donde había grandes diferencias. Ahora se va de otra manera. Esta mujer ve que se acerca el invierno y que la población va a empezar a decir “¿qué se nos ha perdido a nosotros en Ucrania?”. La diferencia tan tajante que haría que Iglesias ni la saludaría, ni nada, pues resulta que tienen puntos comunes en su discurso. En el discurso que nos cuentan nos hacen pensar que cada uno está en un extremo, pero no es así. No hay tanto color en eso de la derecha y la izquierda.
JLP: Esto no va a cambiar, básicamente, el panorama político de Europa, aunque ya los pájaros de mal agüero dicen que ella pretende salirse de la Unión Europea, como el Reino Unido. No lo creo. Aunque… habla de política de estados, no de la sumisión a Bruselas.
La sumisión a Bruselas la hace el negocio, la hace el comercio. Y no es una “sumisión a Bruselas”, es una sumisión de intereses mutuos de todos los integrantes de la Unión Europea. Lo que ocurre es que se dirige desde allí, se centra allí, como punto de referencia.
Este es nuestro Editorial, esta es nuestra opinión y nuestro criterio. Ahora vamos a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Ahora todas las miradas están dirigidas a Italia y a esta mujer, a ver qué hará… y no le dejarán pasar ni una. Lo mismo que ocurre y ha ocurrido con otras formaciones cuando han salido elegidas y los contrarios las observan.