EL EDITORIAL. Puigdemont está libre y preso en bruselas
No sabemos si éste será el último; procuraremos -si así lo exige nuestro guion- que sea el último Editorial dedicado a Puigdemont. ¡Procuraremos! Salvo que mañana... ¡No sabemos! Es que puede pasar cualquier cosa, pero… en principio creemos que ha llegado a su tope con el artículo aparecido en el diario inglés The Guar
No sabemos si éste será el último; procuraremos -si así lo exige nuestro guion- que sea el último Editorial dedicado a Puigdemont. ¡Procuraremos! Salvo que mañana... ¡No sabemos! Es que puede pasar cualquier cosa, pero… en principio creemos que ha llegado a su tope con el artículo aparecido en el diario inglés The Guardian en el que dice que “Hay una detención masiva de independentistas en España”, (cosa que no es cierta). Hay una detención de personas, de políticos. Hay “políticos presos”; no hay una detención masiva de independentistas. Eso no es cierto pero… Bueno, entre otras cosas dice eso (y las teorías de siempre, etc. etc.).
Como ya anunciábamos ayer en el programa Impresiones Hoy, el señor Puigdemont fue, se entregó, habló con la Justicia de Bruselas, y… le han dejado libre, pero no se puede ir del país. Es decir, está preso, pero no sabemos si él será capaz de darse cuenta de que está preso en Bruselas… Está preso; no en una jaula, ni en una celda; está preso en el país; no se puede ir del país. Y tiene que estar a expensas de las llamadas de la Justicia. Y, en principio, tiene una llamada el 17 de noviembre para aclarar su posición; para aclarar la posición de la Justicia.
Pero… Tomen nota: Puigdemont está preso en Bruselas. Se puede mover un poco por Bélgica, pero no se puede ir fuera del país. Eso es lo que ha dictaminado la primera instancia del fiscal y el juez. Lo que pasa es que, claro, cuando no se quiere hacer la lectura adecuada y amplificada de las cosas, pues nos parece que “Nooo; le han tomado declaración y le han puesto en libertad”… ¿En libertad de qué? ¡No se puede mover de Bélgica! Pues eso por una parte: El Editorial que ha puesto el diario The Guardian va buscando populismo a toda costa.
Pero por otra parte, la situación en Cataluña se agrava. No sabemos si ha renunciado o le han echado -el representante de Podemos en Cataluña- por no estar de acuerdo con la línea “editorial” del señor Iglesias. (¡Se sigue revolviendo todo!).
Mientras, los políticos presos de Cataluña en Madrid piden que se les libere para hacer campaña electoral, porque ellos se van a presentar a las elecciones.
(Verdaderamente, hay cosas que son difíciles de entender… Cualquier preso, por ejemplo, puede ofrecer su candidatura a una entidad, y a partir de ahí, si a estos les dejan salir para hacer propaganda, cualquier otro preso por cualquier delito también tendrá derecho a salir a hacer propaganda. (Tampoco es que entendamos muy bien, cómo una persona que está presa por un delito, puede ser candidato, pero la ley dice que sí. La ley sabrá por qué; nosotros no lo llegamos a entender –sea el delito que sea, pero… puede ser candidato). Luego no saldrá o… saldrá elegido, pero no podrá ejercer porque está preso, etc. Pero que exista esa permisividad nos parece severo.
Las empresas siguen yéndose de Cataluña. Antes de iniciar nuestro programa hablábamos de (en las elecciones del 21 de diciembre) qué posibilidades habría de que saliese el independentismo o el nacionalismo catalán no independentista… Y hay opiniones para todo. En general, la mayoría no son independentistas; lo que ocurre es que la mayoría no vota.
Veremos si esta vez superan el 70% de la vez pasada. Veremos a ver cuál es la respuesta personal de cada uno, porque esta vez las elecciones van a ser gestadas y gestionadas adecuadamente. Veremos a ver si realmente tras las acciones del 155 (que cesará en su aplicación después de las elecciones, a la espera de la formación de un nuevo Gobierno) se deciden de nuevo por la aventura independentista, que ya sería de otra manera vistos los resultados. Creemos que no repetirían la misma jugada (suponiendo que ganen los mismos, que todo puede ser).
Todo dependerá de lo que vaya pasando en esta precipitada huida de los problemas y las tendencias, y de cómo maneje el Gobierno de España la situación.
En cualquier caso, los independentistas están divididos, no están muy unidos, (por lo menos esos son los rumores). Aquí todo está muy supeditado a la verdad-mentira, mentira-verdad. Como la CUP, que dice: “No nos presentaremos pero nos vamos a reunir para decidir si nos presentamos”. ¿¿?? Pero bueno, ¿en qué quedamos? ¿Se presentan o no se presentan?
La verdad es que la sinceridad y la evidencia no son las mejores suertes que están jugando las bazas del problema en Cataluña (por todos los actores que participan en ello).
Ésta es nuestra visión. Y probablemente vamos a dar un descanso -salvo un accidente preparado y diseñado para esta noche o para mañana- de cara a desestabilizar más aún la situación. Damos un descanso porque nos parece que es bueno para todos.