EL EDITORIAL. L’INDEPENDÈNCIA (cap. 31/10). ANDANZAS DE PUIGDEMONT POR BRUSELAS
El Editorial sigue la estela… de momento (decimos ‘de momento’ porque vamos casi a prometer que mañana más… ¡no!) con la nueva declaración del señor Puigdemont desde Bélgica, desde Bruselas. Hoy ha organizado otra de las suyas en una comparecencia de prensa en la sede de la Asociación de Prensa Internacional de Brusela
El Editorial sigue la estela… de momento (decimos ‘de momento’ porque vamos casi a prometer que mañana más… ¡no!) con la nueva declaración del señor Puigdemont desde Bélgica, desde Bruselas. Hoy ha organizado otra de las suyas en una comparecencia de prensa en la sede de la Asociación de Prensa Internacional de Bruselas. Allí se ha presentado con una parte del ‘Gover’ (siete personas). La otra parte del ‘Govern’ se ha quedado en Cataluña con el “pequeño” (el “Pequeño Saltamontes”), Junqueras, quien también se ha reunido en la sala 9 del Parlament de Catalunya (después de las declaraciones de Puigdemont).
Puigdemont ha dicho que no está en Bélgica para pedir asilo político (entre otras cosas), sino que está allí para esperar que se le garantice una defensa justa y adecuada por parte de España, a propósito de las acusaciones que la Fiscalía ha tenido a bien enviarle como parte de la aplicación del Artículo 155, y que le requería inmediatamente para contrastar su opiniones, ¿verdad?, con las de la Justicia (acusado de sedición, de malversación de fondos… De esas “cosillas”).
Pues bien, dice que de momento permanecerá en Bruselas, el tiempo que crea oportuno, hasta que no le den las garantías por parte de España. Es decir, prácticamente pide que la Fiscalía retire la demanda de su presencia aquí en España para ser interrogado. Y eso, evidentemente, ya no puede ocurrir porque ya está hecho el pliego de cargos.
Todo esto con un nutrido grupo de periodistas, y hablando un trocito en francés, otro trocito en español, otro trocito en inglés (éste le costaba un poco más, y le ayudaban un poco los colegas que tenía).
En cualquier caso, eso es lo que ha dicho. Ha estado un rato hablando pero no… Ha vuelto a repetir que le quieren meter 30 años de cárcel… (y que se sepa no se ha hablado para nada, por aparte de la Fiscalía).
La Fiscalía ha cometido la torpeza de decir (claro, como el apellido del fiscal es el golpe (Maza) “Más dura será la caída”. En el código del documento aparece esto (es una equivocación pero…). Ya de entrada, eso está feo; tendrían que haberlo borrado. Eso por parte del Fiscal… No, no, no pega. “Peor será la caída”… Creemos que eso es lo que le ha molestado, sobre todo, a Puigdemont; y de ahí se habrá sacado lo de los 30 años, porque por el delito de sedición hay esa pena (pero es la “pena máxima” si se demuestra que hay violencia y esas cosas, cosa que todavía no hay… Con Tejero hubo tiros y todo, y tampoco se pasó 30 años).
El caso es que, bueno, ahí está el señor Puigdemont, todo sonriente. Después salió por la calle como si tal cosa y los periodistas estaban atentos. Le hicieron un montón de preguntas y… impasible totalmente; no contestó a ninguna. ¡Eso es mala educación, señor Puigdemont! Solo contestó a cinco preguntas porque tenía que irse (no sabemos a dónde).
Al día de la fecha y de la hora, que sepamos ningún país… Por supuesto, Bruselas ha dicho que él es un ciudadano europeo y como tal, tiene los derechos de un ciudadano europeo en su país, ¡y nada más! O sea, lo que él seguramente volvía esperar ahora, dicho en territorio europeo, que hubiera una respuesta… bueno, así… de ayuda o autoayuda, o algo parecido a su causa, no se ha producido. Y de no producirse así, al principio, pues parece ser que no se va a producir.
Lo cierto es que la cuestión ha desencadenado que se cita a declarar a Forcadell y a la Mesa del Parlament. Y el Tribunal Constitucional suspende la declaración de independencia. Es decir, cuando la Justicia quiere ir rápido, va a una velocidad asombrosa (Justicia o cualquier cosa del Estado que quiera agilizar por razones de interés. Va rapidísimo. Después ya se encargaran -ellos mismos y los demás- de enlentecer).
Ahora volvernos a preguntarnos si lo que procede es una orden de (íbamos a decir de “caza y captura”, pero no) de pedirle a Bruselas que este señor venga a declarar, aunque él dice que si “le dan garantías, él viene a declarar”, aunque no sabemos qué garantías (las garantías son que le retiren los cargos por los cuales se le llama a declarar. Y eso –insistimos- ya no es posible; habría que haberlo negociado antes).
Esto va... Nos han tenido más de un par de horas los diferentes politólogos, “opinólogos”, etc. de las diferentes televisiones (Antea3, la Cuatro, la Cinco… Cada uno tenía sus contertulios,) y además de escuchar al señor Puigdemon, pues también hemos escuchado a los diferentes “opinionistas”. Y de verdad que… ¡Dan mucho que desear! ¡Dan mucha pena que generar!
Obviamente, el Parlament reunido en “petit” comité (cinco). No han dicho nada tampoco; que ellos no saben cuánto tiempo va a estar en Bruselas.
Y suponemos (le preguntamos a don Juan Carlos): oiga, ¿quién va a pagar la estancia de toda esa parte del Govern catalán allí?
J.C: En teoría lo tienen que pagar ellos.
J.L.P. Pero si él dice que sigue siendo presidente y tal…
J.C.: Sí, pero él ya no cobra. Poder decir, se puede decir lo que se quiera. Oficialmente ya está cesado, y esos 9.000 euros mensuales que le tocarían, es lo que ahora se tiene que discutir. Porque él ahora ha sido cesado de una forma diferente a lo que es cuando se termina el mandato, y entonces la discusión es si cobraría la pensión o no; pero lo que es su sueldo, no cobra. ¡Y los demás tampoco! Eso lo paga el Estado español, y Montoro ha dicho que desde el día de la publicación del 155, allí no cobra nadie nada; que España no lo va a pagar… ¡Y Cataluña tampoco!, porque el dinero ya estaba requisado de antes… A no ser que algún “amigo” o “conocido” lo pague, pero…
J.L.P.: El señor Mas acaba de pagar…
J.C.: Sí, pero otros. Alguien que tenga algún “misal” que pueda mandar…
J.L.P.: ¿Pero usted cree que esos son tan generosos como para pagarle?... No nos imaginamos al señor Pujol pagando la estancia de nueve personas… y más que habrá (seguro que se habrá llevado guardaespaldas).
Nos preguntábamos, puesto que la parte económica es la que manda, ¿y esta tropa de personas que están allí? ¡Porque estarán en hoteles! Y se está hablando de a qué otro país irían… ¡Los que los vayan a reconocer! (Maduro no ha dicho nada; Kin Jong-un no tiene muy ubicada a Cataluña… ¡y puede que viceversa tampoco!)…
Señores, así queda nuestro Editorial. Nos da un poco de vergüenza el contarles estas cosas, pero son las cosas que pasan. Es la “Cara de España’; es la cara que tenemos y El Editorial que podemos ofrecer. Esperamos firmemente no tener motivos, ¡ojala Dios lo quiera!, para que nuestro Editorial de mañana siga y sume otra vez a Cataluña, España, y el 155 (que le vamos coger una manía al pobre numero…).