EL EDITORIAL. La economía mundial se basa en un solo producto, el petróleo
Nuestro Editorial de hoy nos lleva al petróleo. El titular aparecido en el diario El Mund o dice: “El coste del petróleo supera los 80 dólares y eleva su amenaza sobre la economía española”. Supera los 80 dólares, pero no debería hacerlo (en el sentido de la economía mundial) pero… así es. Y esto no es lo mejor, porque
Nuestro Editorial de hoy nos lleva al petróleo. El titular aparecido en el diario El Mundo dice:
“El coste del petróleo supera los 80 dólares y eleva su amenaza sobre la economía española”.
Supera los 80 dólares, pero no debería hacerlo (en el sentido de la economía mundial) pero… así es. Y esto no es lo mejor, porque todos los productos nos van a costar más de lo más.
“El coste del petróleo para Europa sigue al alza y este miércoles ha tocado los 80 dólares por primera vez desde noviembre de 2014. El barril de Brent rompe así una nueva barrera tras revalorizarse más de un 80% en los últimos 11 meses”.
¡No es poco, 80% en 11 meses!
“El incremento de precios está vinculado con una reducción de la oferta en el mercado -motivada por la crisis de Venezuela y el freno a la producción del cártel de la OPEP y Rusia- y un aumento de la demanda por la recuperación económica global”.
¡Ahí está! El petróleo, otra vez protagonista.
“Por otro lado, el precio está siendo muy presionado por la tensión geopolítica en Oriente Medio tras la reanudación de las sanciones comerciales a Irán y los conflictos en la franja de Gaza. En este escenario, EEUU ha presentado este jueves una caída de sus inventarios de petróleo justo antes de la época estival, donde se producen millones de desplazamientos por carretera en el país”.
“El incremento del coste del crudo es una mala noticia para España, un país que tiene que importar cada año un 99,6% de su consumo por el escaso nivel de producción autóctono”
(Con nuestros yacimientos de petróleo en Burgos tenemos para llenar un mechero…).
“El encarecimiento empeorará la balanza comercial y de pagos de país a nivel macroeconómico, y golpeará las economías domésticas con un aumento del precio de los carburantes y de la inflación en general por el encarecimiento de los procesos productivos”.
¡Ahí lo tienen! Fíjense lo que supone que la energía se base en UN SOLO PRODUCTO.
Es similar a los monocultivos: si cultivamos un solo producto para la alimentación, nos alimentaremos fatal. Y aquí pasa igual: si todo el producto energético, más los derivados de dicho producto, son la materia prima del planeta, pues… aquellos que no tengan dicha materia prima, e incluso aquellos que sí la tengan (como Venezuela o Irán), dependiendo de en qué condiciones se regulen otras cosas, podrán pasar verdaderas calamidades y dolencias.
Este monocultivo energético del oro negro –que parecía que se iba a ir sustituyendo paulatinamente por energías más limpias y renovables, etc. etc.-- está muy lejos de desaparecer. Porque toda la estructura general de los productos derivados del petróleo y del petróleo mismo siguen intactas.
Lo otro que aparece (eólica, nuclear, geotérmica…), cualquier energía, va a estar directa o indirectamente relacionada con el petróleo. Y como todo se ha hecho en base al petróleo, TODA LA ECONOMÍA DE LA ESPECIE –fíjense en esto; es muy serio- está basada en un solo producto: el petróleo (y todos sus derivados, como por ejemplo el nylon, el plástico). No podemos ahora mismo prescindir de ello.
Este es el mayor error cometido. Una economía energética de mono producción, que han creado unos cuantos personajes. A partir de ahí, en vista del rendimiento que daba, se dio por buena esa economía. Es la economía petrolera.
Otra economía distinta está a años luz y, aunque sea otra, va a depender indirectamente del petróleo.
Por ejemplo: nosotros tenemos (es un decir) geotermia. Para ello necesitamos mover las bombas que propulsan el agua caliente o fría que da a los fancois determinada temperatura, y resulta que eso se mueve por electricidad. ¿Y de dónde viene esa electricidad? Pues de determinados lugares en los que subsidiariamente apareció el petróleo como elemento fundamental. ¡Qué decir a la hora de encender la cocina! Tiene gas, gas que proviene de prospecciones petrolíferas (muchas de las cuales están llenas de gas y petróleo.
En definitiva, la peor economía que hayamos podido crear es ésta del siglo XX-XXI. Es la peor porque es la más restrictiva, la más racista, la más impositiva, y la más manipuladora.
Porque, según lo que decida la OPEP, así los demás tendrán que pasar por el aro. En cambio, si tuviéramos una economía de mercado basada en poli-productos pues tendríamos la necesidad de parlamentar; tendríamos la necesidad de llegar a un acuerdo en dichos productos.
Ahora no; ahora son los miembros de la OPEP los que deciden qué van a hacer: a cuántos van arruinar, a cuántos van a apretar, y… a cuántos van a hacer ricos. Cuando vemos esas riquezas tan exuberantes en Arabia Saudí, etc. pues… ¡ahí tienen el ejemplo! Y, claro, amparados en el petróleo se les permite dictaduras, ejecuciones, y cualquier otra cosa.
Nunca estuvo tan cerca y tan claro el petróleo como dueño y señor de la naturaleza, pero… ¡no lo es! Aunque impere hoy en día.
Hasta aquí nuestro Editorial. Esperemos que tenga una repercusión en aquellos procesos de economía que, muchas veces, no se tocan en el punto ahí donde hay que tocar; ahí donde hay que ponerlo –como las agujas de acupuntura-. No puede ser más para arriba, ni más para abajo. Es ahí. Ahí, y varía en cada persona un milímetro.
Pues aquí la variación es poca: es un solo punto.