EL EDITORIAL. La guerra sigue, Rusia avanza, Zelenski está mudo, pero… se puede ir a comprar al rastro de Kiev
Nuestro Editorial que nos lleva, de nuevo, a la invasión guerrera rusa en Ucrania. En la que los rusos afirman que están avanzando, recuperando algo de lo que hayan podido perder en algún momento. No en esta contraofensiva, sino en otros momentos. También nos hablan de que han detectado y han parado 30 drones sobre ter
Nuestro Editorial que nos lleva, de nuevo, a la invasión guerrera rusa en Ucrania. En la que los rusos afirman que están avanzando, recuperando algo de lo que hayan podido perder en algún momento. No en esta contraofensiva, sino en otros momentos.
También nos hablan de que han detectado y han parado 30 drones sobre territorio de Crimea. Y que prometen una eficaz venganza, sobre el puente en el que fueron atacados por los ucranianos.
Y, por otra parte, seguimos sin entender nada. Ha habido otra reunión, de Zelenski con 60 enviados diplomáticos de 60 países. Esta vez para reforzar de nuevo el plan ucraniano: del mantenimiento del espacio territorial, del desalojo total –incluido la prisión de Crimea- de las tropas rusas, del mantenimiento de los recursos, y el llevar a los rusos a los tribunales de La Haya por crímenes de lesa humanidad. Éste es el resumen del plan de Ucrania, y reúne a 60 diplomáticos. Pero es que, hace una semana, recuerdan, en Yeda (Arabia Saudí) se reunieron, ahora se han vuelto a reunir, más países se han añadido, entre ellos España, que no estaba, y Portugal. Y bueno, a puerta cerrada otra vez.
Seguimos sin entender al demócrata Zelenski. Porque este hombre se proclama "demócrata", dice que “toda la democracia de accidente está en peligro por la avalancha rusa”. No entendemos al demócrata Zelenski. Esta es la tercera reunión que hace con líderes y representantes de países. Esta vez, parece que han llegado a 60, y se ven a puerta cerrada, y no hay ningún comunicado. Entonces, nos da la sensación de que...
Porque ahora las cosas están "cuidado, cuidado, cuidado, cuidado". Todo el mundo sabía lo que era la democracia hasta que se ve que se está derritiendo y se está corrompiendo, entonces no se sabe muy bien qué es. Pero digo yo que una pequeña nota... ¿O es que los países que acuden –gastos pagos, imaginamos que Ucrania debe tener mucho dinero, claro, evidentemente, porque lo recibe- no quieren figurar en ninguna declaración para no crear tensiones, en este caso con Rusia, China o la India?
JC afán: Claro, es que podemos tener varias alternativas. Primero, era una democracia hasta la guerra. ¿Por qué? Porque del Parlamento no sabemos nada. El Parlamento tiene que fiscalizar la labor del Gobierno, el suyo propio. Es decir, que ahora mismo funciona en plan más autoritario, si cabe, que Putin a nivel del respeto de las cosas. Y cuando estamos en esas reuniones ya no sabemos. Porque podemos pensar varias cosas: que no están saliendo también como él quería, y que le estén pidiendo y exigiendo cosas que él no quiere asumir. Hombre, el hecho de la corrupción y demás, le está costando mucho trabajito dar paso, y tienen que ser ya tan escandalosas las situaciones para que dé una respuesta, porque se lo están reclamando. Pero es que, a lo mejor, en esas reuniones le están exigiendo que tiene que plantearse algunas cosas que a él no le interesa que se entere su pueblo. Con lo cual, está tirando pa’ lante, en una huida hacia adelante, porque me da la sensación de que la carta que podía tener, que era la contraofensiva, que demostrara que estaba ganando terreno, no la tiene. Y entonces, ¿para qué nos vale ahora todo lo que te vamos a dar? A no ser que estemos lo mismo: que sea para armarte, para cuando firmemos tengas un ejército formal, y te lo hemos preparado. Pero me da la sensación que esa falta de comunicado es que él necesita como promoción. Puede ser que, igual no le están cantando todas las loas; que no está como al principio: que iba de parlamento en parlamento, vía plasma, y que todo el mundo la aplaudía. Que ya ha pasado tiempo, que no se ven resultado, y que digamos que él defiende que si Ucrania cae va a caer toda Europa… No sé dónde se saca eso, pero la típica política de que el otro es una dictadura: La Unión de Repúblicas Socialistas disimula, y que el telón de acero se va a correr, y va a acabar con la democracia europea. ¡La democracia europea nos la está cargando, la democracia europea! Para decir que esto se ha realizado bajo la presidencia de Ucrania, que se ha realizado en Ucrania. No dicen; no especifican el sitio.
Lo curioso también es que ha acudido representante institucional como la coordinadora residente de las Naciones Unidas para Ucrania, Denis Brown, o el nuncio apostólico en Ucrania, Joseph Maram Reddy.
En fin, nos llama mucho la atención. Y que no digan ni una palabra. Cuando tú no dices nada, es que no ha habido nada que tú puedas resaltar. Porque si no, él vive de la propaganda. De seguir manteniendo en candelero la situación de Ucrania y demás. Y que no haya ningún comunicado, quiere decir que no ha conseguido, ni está en la línea de lo que él esperaba. Da la sensación.
Pues bien, también afirma Rusia haber derribado dos misiles contra el puente de Crimea. Bueno, pues así está la contingencia, ¿no?
Mientras, Ucrania asegura haber rechazado fuertes ataques rusos en varios frentes. Y todo está en un stand by en el que, efectivamente, no hay avances contraofensivos.
Y, como “suele” pasar en estas tierras, en Kiev se mantienen abiertos los mercadillos en la calle. Nos cuesta entenderlo. Recogemos la noticia del diario apnews:
“El vecindario de Pochaina de la capital ucraniana cobra vida cada fin de semana cuando cientos de personas acuden en masa a su famoso mercadillo en busca de tesoros. Cazadores de antigüedades, coleccionistas y muchos otros buscan entre filas que parecen interminables de baratijas y artículos desgastados por el paso del tiempo. Hay una extraña mezcla que incluye reliquias de la época soviética como medallas decorativas, piezas de cerámica con retratos de líderes comunistas, máscaras de gas de la Guerra Fría y artículos de uniformes militares. A pesar de que Ucrania prohibió los símbolos soviéticos y nazis en 2015 en un intento por distanciarse de su pasado totalitario, los vendedores, los compradores y las fuerzas de seguridad parecen no alterarse con la venta a plena luz del día de estas reliquias históricas.”
“Es algo puramente comercial, aquí no hay simpatizantes (de la URSS). Artículos como estos están muy demandados”, dijo Kristian Zander, un vendedor de 49 años, señalando el cartel “Compramos reliquias de la URSS” en su puesto. Allí muestra utensilios de cocina, cuchillos de caza, insignias soviéticas y abrebotellas. El mercado ha sobrevivido a la guerra rusa en Ucrania, aunque los turistas han desaparecido y el nivel adquisitivo de la mayoría de los ucranianos ha bajado. A pesar de que cada vez más compradores tienen que ajustarse el cinturón, el mercado sigue ofreciendo una amplia y ecléctica variedad de productos para quienes tienen dinero para gastar. Un único puesto puede tener artículos que van desde cintas de VHS casi “vintage”, vajillas de la Segunda Guerra Mundial, tijeras para manicura, imitaciones de zapatillas deportivas de marca, lencería de hace varias décadas y reproductores multimedia o guitarras rotas. El vendedor espera vender sus piezas a precios bajos antes que tirarlas.”
Ahí lo tienen. Entenderíamos que se hiciera un mercadillo de comida, y que se acudiera para comprar comida. Esas cosas, por supuesto, que están bajo esa situación de guerra. Pero a ese tipo de eventos… Es que primero tiene que haber alguien que quiera vender (bien, para sacar lo que pueda), pero… ¿que haya alguien que acuda a comprar ese tipo de cosas? Si van es porque hay clientes. Nos recuerda al Rastro de Madrid o cualquier otro.
En fin, se ve que tantos misiles que caen sobre Kiev… Aunque, ya sabemos que cualquier persona puede ir a Kiev, salvo si eres africano. Los africanos si lo pasaron mal en su visita. No conviene.
¡Tiene que haber dinero! ¿Y en un estado de guerra te vas a comprar una estatua? Aunque, también es muestra de que las personas están sacando cualquier cosa para conseguir lo que haya, lo que sea, pero parece que este mercadillo es famoso.
Increíble, pero cierto. Y así lo contamos,
“Es algo puramente comercial, aquí no hay simpatizantes (de la URSS). Artículos como estos están muy demandados”, dijo Kristian Zander, un vendedor de 49 años, señalando el cartel “Compramos reliquias de la URSS” en su puesto. Allí muestra utensilios de cocina, cuchillos de caza, insignias soviéticas y abrebotellas. El mercado ha sobrevivido a la guerra rusa en Ucrania, aunque los turistas han desaparecido y el nivel adquisitivo de la mayoría de los ucranianos ha bajado. A pesar de que cada vez más compradores tienen que ajustarse el cinturón, el mercado sigue ofreciendo una amplia y ecléctica variedad de productos para quienes tienen dinero para gastar. Un único puesto puede tener artículos que van desde cintas de VHS casi “vintage”, vajillas de la Segunda Guerra Mundial, tijeras para manicura, imitaciones de zapatillas deportivas de marca, lencería de hace varias décadas y reproductores multimedia o guitarras rotas. El vendedor espera vender sus piezas a precios bajos antes que tirarlas.”