EL EDITORIAL. La Iglesia católica está muy deteriorada y muy corrupta
El Editorial de hoy hace referencia a una noticia aparecida en el diario El País : “El cardenal francés Barbarin presenta su dimisión tras ser condenado por no denunciar a un cura pederasta. El tribunal de Lyon condena a seis meses de cárcel, exentos de cumplimiento, al más alto cargo de la Iglesia francesa juzgado por
El Editorial de hoy hace referencia a una noticia aparecida en el diario El País:
“El cardenal francés Barbarin presenta su dimisión tras ser condenado por no denunciar a un cura pederasta. El tribunal de Lyon condena a seis meses de cárcel, exentos de cumplimiento, al más alto cargo de la Iglesia francesa juzgado por un caso de abuso de menores”.
“El cardenal Philippe Barbarin, una de las más figuras más poderosas de la Iglesia francesa, presentará su dimisión al papa Francisco tras haber sido hallado culpable este jueves por un tribunal de Lyon de haber silenciado el caso de un pederasta que trabajaba en su diócesis, hecho por el que ha sido condenado a seis meses de cárcel con exención de cumplimiento de pena.
“He decidido ir a ver al santo Padre para entregarle mi dimisión, me recibirá en unos días”, anunció Barbarin en la diócesis de Lyon en una comparecencia de menos de un minuto en la que no admitió preguntas. Barbarin, considerado un hombre próximo al papa Francisco, es el religioso de más alto rango en la jerarquía eclesiástica francesa que ha tenido que responder ante la justicia por no denunciar los abusos sexuales contra menores por parte de sacerdotes a su cargo. Es, también, solo el tercer religioso en Francia enjuiciado por ocultar casos de curas pederastas, un problema que acaba de tratar el Vaticano en una cumbre contra los abusos en Roma que decepcionó a las víctimas.”
¡Ahí está el señor Barbarin! No se presentó al juicio, fueron sus abogados, no ha hablado a la prensa (tan solo un minuto). Ahora va a presentar su dimisión. Tiene condena pero… sin cumplimiento, y ‘suma y sigue’.
Señor Papa Francisco, todas estas personas de alto rango estaban contaminadas, ¿¡y usted no sabía nada!?... Como el cardenal George Pell (de Australia) que dirigía las finanzas del Vaticano. ¿Cómo es que usted no sabía nada? O… sí sabía, pero ¿usted también encubría?
Esto ni es ninguna acusación por nuestra parte, ni muchísimo menos, pero tenemos que seguir tirando de la manta. Si el éste cardenal, Barbarin, lo sabía y lo encubrió, pues… ¿usted sabría que él encubría? Porque, claro, ustedes –el Colegio Cardenalicio- están todos muy íntimamente ligados. Y usted, señor Papa, es ‘cardenal de todos los cardenales’…
La situación, en otros casos como estos cercanos, ya desposeídos del cincho cardenalicio, en cualquier otro país, cualquier otro Jefe de Estado si sus más íntimos colaboradores han sido descubiertos, implicados claros y demostrados como delincuentes –en este caso por pederastia- el presidente, el director, el jefe… en este caso el Jefe de Estado del Vaticano (que es usted) dimitiría.
Ustedes recordaran la “sospecha” que hubo en su momento de un asesor del canciller alemán Willy Brandt, porque había cometido algún delito contra la Hacienda Pública, ¡en Alemania! La sola sospecha hizo que este canciller alemán dimitiera. “Sospecha” porque al parecer no había cumplido muy bien con el fisco… Desconocemos si después se demostró que dicha sospecha era cierta, o no. Lo que si recordamos es que nos impresiono la integridad del señor Willy Brandt, que a lo mejor tuvo otros defectos, pero en este caso concreto…
Bueno, éstos son casos excepcionales. Ya nos gustaría que usted fuera un ‘Papa excepcional’, pero… ¡no lo es! Y de verdad que nos afecta que no lo sea, aunque no seamos católicos, nos afecta porque tienen ustedes una esfera de acción, tienen ustedes una esfera de poder, tienen ustedes una esfera de influencia TAN GRANDE en la especie humana, que a todos nos interesa que ustedes estén bien. ¡No nos interesa que estén mal!, (solo por esa influencia). Y a sabiendas –por lo cercano que estamos- de la consciencia –por el estudio y la vivencia- de lo “Crístico”, nos parece que ustedes se apartan cada vez más y más de ese mensaje, y se constituyen en un Estado. Y como Estado… “aquí paz y después gloria”.
¡Pero tampoco responden como Estado! Porque con toda esa corrupción que usted tiene en el Vaticano, señor Papa, usted tendría que haber dimitido hace tiempo, y le haría un gran bien a la Iglesia.
Todos esperábamos -¡todos!-, los creyentes y los no creyentes (y creemos que, curiosamente, más lo esperábamos los que no somos católicos), esperábamos más aun de ese encuentro con los 191 representantes de las Conferencias Episcopales del mundo. ¡Esperábamos MUCHO de eso! Y usted nos ha defraudado totalmente: no ha tomado ninguna medida. Y, encima, se ha permitido el lujo de desechar la ayuda y la introducción de la mujer en la Iglesia porque “podrían terminar siendo machistas”… ¿A cuento de qué venía ese descargo? Y por supuesto, el celibato no tiene nada que ver y es inamovible, y nada de revisar el orden sacerdotal.
Verdaderamente, comprenderá usted que es muy duro. Dada la influencia que tienen ustedes en la especie humana hoy en día, todos queremos que ustedes se limpien, se purifiquen, se recojan en sus raíces y aporten –aparte de lo que aportan ya personas e instituciones de la Iglesia, en concreto, para ayuda a necesidades-.
La Institución como tal está ahora muy deteriorada, ¡muy corrupta!, y no solamente en este tema de la pederastia (que ya es grave) sino en otros tan graves como éste (hablamos de la economía, por ejemplo).
En fin, así estamos y así se lo contamos.
“He decidido ir a ver al santo Padre para entregarle mi dimisión, me recibirá en unos días”, anunció Barbarin en la diócesis de Lyon en una comparecencia de menos de un minuto en la que no admitió preguntas. Barbarin, considerado un hombre próximo al papa Francisco, es el religioso de más alto rango en la jerarquía eclesiástica francesa que ha tenido que responder ante la justicia por no denunciar los abusos sexuales contra menores por parte de sacerdotes a su cargo. Es, también, solo el tercer religioso en Francia enjuiciado por ocultar casos de curas pederastas, un problema que acaba de tratar el Vaticano en una cumbre contra los abusos en Roma que decepcionó a las víctimas.”