EL EDITORIAL: La metanfetamina… ¿un nuevo problema?
Nos vamos con nuestro editorial que hoy nos lleva a un problema severo, duro, pero oculto porque sale la noticia como la que les vamos a dar: las metanfetaminas Sí, las metanfetaminas es un problema europeo y mundial, que como drogas de diseño o como drogas de alivio, -el estrés es la tensión- de entretenimiento… Están
Nos vamos con nuestro editorial que hoy nos lleva a un problema severo, duro, pero oculto porque sale la noticia como la que les vamos a dar: las metanfetaminas
Sí, las metanfetaminas es un problema europeo y mundial, que como drogas de diseño o como drogas de alivio, -el estrés es la tensión- de entretenimiento… Están prohibidas, pero están haciendo estragos. Y sobre todo, el mayor estrago es que pueden ser inductoras del desarrollo de procesos psicóticos. Véase esquizofrenia.
Crean una fortísima adicción, y es un problema que ahora mismo se pone en evidencia en Europa, como si fuera un problema de ahora que ha pasado esta semana.
“Metanfetamina: la droga en auge que preocupa a Europa”
El Observatorio Europeo de Drogas alerta del crecimiento del mercado de esta sustancia, que los expertos en salud consideran altamente adictiva y que puede provocar cuadros psicóticos
….En Alemania, bajo el nombre comercial de Pervitin, la usaban las secretarias para mecanografiar más rápido, las madres primerizas para combatir la depresión postparto, los camioneros para estar más despiertos en la carretera y hasta el ejército nazi para tomar Francia en la conocida Blitzkrieg, la guerra relámpago. En los años treinta del siglo XX, la metanfetamina era en Alemania “una especie de antidroga llamada a sustituir todas las sustancias tóxicas”, explica el escritor Norman Ohler, en su obra El gran delirio. Hitler, drogas y el III Reich. “Una especie de panacea”, dice, que valía para un roto y un descosido. “Daba igual: doliera lo que les doliera, los alemanes siempre echaban mano del tubito azul, blanco y rojo de Pervitin”, cuenta Ohler. Con ella —o gracias a ella— hasta estuvieron a punto los nazis de ganar la Segunda Guerra Mundial.
Hoy, la metanfetamina es considerada una de las drogas más peligrosas y destructivas, solo por detrás de la heroína y el crack: es un estimulante sintético muy potente que puede generar altos niveles de dependencia y graves cuadros cardíacos y psicóticos. El Pervitin ya no existe, pero en la práctica, esta sustancia sigue circulando en la calle, en forma de polvo, pastillas o pequeños cristales que suelen consumirse de forma inhalada, fumada o inyectada. De hecho, esta misma droga que hace casi un siglo arengaba a las tropas de Hitler por Europa, ha vuelto a levantar ahora la preocupación de las autoridades sanitarias del viejo continente. Un informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA, por sus siglas en inglés) alertaba el año pasado de que “el mercado de usuarios de Europa es relativamente pequeño, pero puede estar creciendo”.
Todos los radares apuntan en esa dirección. Hacia “la creciente amenaza que supone esta droga en la región, a medida que aumenta la disponibilidad y el consumo se extiende a nuevas zonas”, avisaba el EMCDDA. Andrew Cunningham, jefe de Mercados y delincuencia del EMCDDA, insiste por correo electrónico a EL PAÍS en que la metanfetamina “es la droga estimulante sintética más consumida en el mundo”, y aunque “Europa sigue siendo un mercado relativamente pequeño en comparación con Asia, América del Norte y Australia, existe la preocupación de que pueda estar creciendo aquí”.
Históricamente, su consumo se ha concentrado en la República Checa y Eslovaquia, pero hay “señales de un uso creciente en algunos países”, advierte Cunningham. Un estudio en aguas residuales de ciudades europeas publicado este miércoles reportó un incremento de la presencia de metanfetamina más allá de sus feudos tradicionales: también está presente en Bélgica, el este de Alemania, España, Chipre y Turquía y varios países del norte de Europa. “De las 60 ciudades con datos para 2021 y 2022, casi dos tercios (39) reportaron un aumento de residuos”, apunta el informe.
Los datos de salas de consumo supervisado de drogas en Barcelona y Oslo, por ejemplo, han reportado un aumento del uso de metanfetamina. “En Atenas, también ha habido informes de un problema creciente de uso de sisa (metanfetamina cristalina)”, agrega el experto del EMCDDA. También se ha observado un aumento de los delitos denunciados por posesión o uso de esta sustancia entre 2015 y 2020.
Otro de los radares, los inicios de tratamiento de deshabituación, refleja que, si bien las peticiones de ayuda por adicción a la metanfetamina siguen siendo bajas en comparación con otras sustancias, ha habido “un aumento gradual” desde 2015 en la mayoría de países con datos disponibles, apunta el experto. Ese año, con datos de 14 países, 637 personas iniciaron tratamiento por esta sustancia; en 2020, fue un 25% más: 797 individuos.
……“Si miramos toda la gente que viene a consumir, la metanfetamina es una proporción muy pequeña, pero nuestra obligación es actuar siempre en el plano preventivo”, defiende Montse Bartroli, jefa de Atención a Drogodependencias de la ASPB. Hay que prepararse. Sobre todo, viendo los precedentes en otros países, donde las estadísticas de muertes por sobredosis de metanfetamina dibujan una pared, la línea ascendente del aumento exponencial que inquieta a los expertos en salud pública.
Pese a la fama adquirida por su protagonismo en la serie Breaking Bad, donde el profesor de Química Walter White cocinaba kilos y kilos de esta droga en una vieja caravana ambulante, la metanfetamina es devastadora. Para la salud física y mental. “Es un estimulante muy potente. Pasa fácilmente la barrera hematoencefálica [que protege al cerebro] y tiene un efecto liberador de dopamina. Provoca aceleración, energía, euforia… Pero hay riesgo de brotes psicóticos y, a diferencia de otras sustancias, estos se pueden prolongar en el tiempo. Algunos acaban siendo diagnosticados de esquizofrenia por persistencia de síntomas”, explica Rosa Sauras, psiquiatra de la Unidad de Patología Dual del Hospital del Mar de Barcelona.
En la unidad de patología dual, tenemos los que ingresan desde las urgencias psiquiátricas por alucinaciones o brotes psicóticos y hay cuadros que no se resuelven”, alerta Sauras. En esta unidad, han pasado de ver un par de pacientes al año asociados a metanfetamina a encontrarse con dos cada mes.
Atacar la oferta
El abordaje terapéutico es complejo. Para empezar, porque “no hay un tratamiento farmacológico específico”, admite Sauras. Y no es fácil que se adhieran a la terapia: “La persona llega al hospital cuando está en plena descompensación y la vinculación con el centro de tratamiento es muy difícil. En la comunidad filipina, por ejemplo, el consumo está muy estigmatizado, hay barreras idiomáticas y no ayuda tampoco el desconocimiento del sistema sanitario”, ejemplifica la psiquiatra del Hospital del Mar.
La adherencia al recurso asistencial es clave, señala Bartroli y es importante “trabajar el vínculo profesional”: “Desde el ámbito de reducción de daños, hacemos prevención: prevenimos que el consumo sea compulsivo, inseguro e intentamos trabajar con la persona para que, cuando esté preparada, pueda avanzar hacia un proceso de tratamiento. Aranda asegura que la infraestructura de trabajo en Barcelona para abordar el incremento de casos “está preparada” y, eso, admite, le da “tranquilidad”.
El otro ámbito para atajar este fenómeno en alza es “atacar la oferta”, resuelve Bartroli. Y, precisamente, en este campo, Cunningham admite que hay señales preocupantes. “Europa es zona de destino y tránsito de la metanfetamina producida en otros centros de producción, como Irán, Nigeria y, más recientemente, México”, explica. La producción de esta droga a escala industrial en Europa ha crecido y es más sofisticada y el desarrollo de la capacidad de producción de metanfetamina en Afganistán, principal fuente de suministro de heroína en Europa, también supone “una amenaza potencial” para la UE, alerta el experto.
Si sigue al alza, la metanfetamina puede convertirse en una gran bola de nieve de problemas, con gravísimas consecuencias para la salud, “la posibilidad de un aumento de la violencia grave, la expansión del crimen organizado, la corrupción y el lavado de dinero”, enumera Cunningham. Aunque no hay datos sobre cómo evolucionará este fenómeno, el experto se muestra poco optimista: “Hay razones para creer que el uso puede extenderse a un mayor número de personas y a un grupo de usuarios diverso, con graves consecuencias para la salud y la seguridad de los europeos”.
https://elpais.com/salud-y-bienestar/2023-03-24/metanfetamina-la-droga-en-auge-que-preocupa-a-europa.html
JLP un aviso, pero está muy bien este aviso y este semáforo en “rojo” porque, la droga -en sí- no te produce alucinaciones, te produce de un estado de euforia, de bienestar, de perdida de cansancio, o sea, que puedes tirar más. O sea, en el fondo es más atractiva que la heroína.
Puede llegar a -no a sustituirla- pero sí, en el fondo es más prêt a pòrter para usted, como decía antes que se usaba, desde el ama de casa o el camionero, el estudiante y cualquiera que necesitaran un un chute de un plus de más. Te tomas una pastillita y palante. Y no necesariamente ser peligroso. Una persona puede tolerarlo bien y usarlo y tener un buen resultado, como consecuencia de esa ayuda. El problema es que si te quedas con esa una alta experiencia que lo sigas usando cada vez.
Entonces como todo. Ahora -como decíamos en Radio Rayo- las drogas psicodélicas están empezando a plantearse como tratamiento para las depresiones, por ejemplo. En este caso, las metanfetaminas, todos los productos tienen su cara buena si sabemos trabajarlos y utilizarlos adecuadamente y su cara de consumo su cara terrorífica como es esta que les acabamos de enseñar.
Así culminamos nuestro editorial de hoy gracias por estar con nosotros
Hoy, la metanfetamina es considerada una de las drogas más peligrosas y destructivas, solo por detrás de la heroína y el crack: es un estimulante sintético muy potente que puede generar altos niveles de dependencia y graves cuadros cardíacos y psicóticos. El Pervitin ya no existe, pero en la práctica, esta sustancia sigue circulando en la calle, en forma de polvo, pastillas o pequeños cristales que suelen consumirse de forma inhalada, fumada o inyectada. De hecho, esta misma droga que hace casi un siglo arengaba a las tropas de Hitler por Europa, ha vuelto a levantar ahora la preocupación de las autoridades sanitarias del viejo continente. Un informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA, por sus siglas en inglés) alertaba el año pasado de que “el mercado de usuarios de Europa es relativamente pequeño, pero puede estar creciendo”.
Otro de los radares, los inicios de tratamiento de deshabituación, refleja que, si bien las peticiones de ayuda por adicción a la metanfetamina siguen siendo bajas en comparación con otras sustancias, ha habido “un aumento gradual” desde 2015 en la mayoría de países con datos disponibles, apunta el experto. Ese año, con datos de 14 países, 637 personas iniciaron tratamiento por esta sustancia; en 2020, fue un 25% más: 797 individuos.
En la unidad de patología dual, tenemos los que ingresan desde las urgencias psiquiátricas por alucinaciones o brotes psicóticos y hay cuadros que no se resuelven”, alerta Sauras. En esta unidad, han pasado de ver un par de pacientes al año asociados a metanfetamina a encontrarse con dos cada mes.
Si sigue al alza, la metanfetamina puede convertirse en una gran bola de nieve de problemas, con gravísimas consecuencias para la salud, “la posibilidad de un aumento de la violencia grave, la expansión del crimen organizado, la corrupción y el lavado de dinero”, enumera Cunningham. Aunque no hay datos sobre cómo evolucionará este fenómeno, el experto se muestra poco optimista: “Hay razones para creer que el uso puede extenderse a un mayor número de personas y a un grupo de usuarios diverso, con graves consecuencias para la salud y la seguridad de los europeos”.