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EL EDITORIAL. La situación en Gaza nos duele, como humanidad y como sefardíes que somos

Nuestro Editorial de hoy nos lleva a Israel y a Gaza, sí. Este fin de semana pasado, con motivo de diferentes intervenciones, dos adolescentes gazatíes fallecieron. La continua lanzada de cohetes e instrumentos incendiarios sobre territorio israelí ha hecho que, decididamente, Israel cierre el único paso fronterizo que

 

COMUNICANuestro Editorial de hoy nos lleva a Israel y a Gaza, sí. Este fin de semana pasado, con motivo de diferentes intervenciones, dos adolescentes gazatíes fallecieron. La continua lanzada de cohetes e instrumentos incendiarios sobre territorio israelí ha hecho que, decididamente, Israel cierre el único paso fronterizo que tiene este país con Gaza, hasta tal punto que no permite la entrada de petróleo ni gasolina. Con lo cual, se ha creado un estado especialmente incómodo a pesar del alto el fuego que ha proclamado Hamas y la yihad islámica. Pero Israel no se fía y pide algo más, como por ejemplo las manifestaciones que se producen continuamente en las inmediaciones del muro.

Las cosas se ponen todavía peor puesto que Egipto ha decidido cerrar el paso fronterizo de Rafah, el único que hay en el otro extremo de la Franja de Gaza. Con lo cual, los gazatíes están prácticamente cerrados y colapsados y sin casi recursos.

A esto se le añade una tercera cosa: Israel ha limitado la faena pesquera de la Franja con 2-3 km menos de aguas para faenar de los que tenía derecho para faenar.

¡Impresionante!

A todo esto, más. Sí, porque Israel ha ordenado la ley del silencio sobre territorios ocupados. Todas aquellas conferencias o charlas que tenían las ONG’s en territorio israelí, en centros como escuelas, institutos, etc. (en los cuales se hablaba de la ocupación israelí, o se hablaba de la situación en Gaza). Quedan suspendidas. Una pequeña ‘ley mordaza’ local, pero preocupante.

Así que fíjense cómo está la situación en este pequeño y diminuto espacio en el que las intransigencias se hacen verdaderamente dramáticas, con muertes, con angustias, con carencias terribles como las que vive la Franja, sin ninguna expectativa de solución –como hemos comentado en otras ocasiones pero hay hacemos más hincapié-.

Volvemos a plantear nuestra solución a propósito de este tema, la cual la vemos desde el punto de vista religioso en esa zona. Si los imanes musulmanes y los dirigentes judaicos expresamente, y específicamente los sefardíes y los asquenazi (las dos ramas), tomaran cartas en el asunto (evidentemente los ortodoxos y ultra ortodoxos  no van a hacerlo); si ellos tomaran cartas en el asunto junto a las autoridades musulmanas de carácter religioso (imanes, por ejemplo), indudablemente daríamos un paso. Decimos ‘daríamos’ porque es algo que nos conmueve a toda la humanidad (van ya 70 años con estas disputas, siempre con el horror y el terror por delante).

En consecuencia, creemos que es imperioso encontrar otra estrategia, ya que las estrategias políticas, culturales, sociales, de muy diversa índole, o están claramente prejuiciadas, o decididamente no tienen ningún interés en mantener una identidad, sino que buscan la dualidad y la creación de dos Estados.

Hay un Estado que ya está establecido, que es el Estado de Israel, creado por las formas que conocemos históricamente que se ha producido. Y mientras los habitantes cercanos no acepten y asuman esa realidad y participen de todo ello, va a ser muy difícil, muy difícil, que en un espacio tan limitado convivan dos Estados que decididamente se han declarado la guerra, y que prácticamente, cada uno quiere acabar con el otro. Así, en genérico.

¡Terrible! Nos duele y nos afecta, como sefardíes que somos en gran medida, del reino de Sefarat.