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EL EDITORIAL. Le deseamos lo mejor, señor Sánchez, pero nos tememos lo peor

La noticia de hoy es casi la misma de ayer: lo que parecía hace unos días imposible, es real. Parece una carambola del destino, parece –por otra parte- algo que estaba pensado, parece algo de última hora… No lo sabemos. Lo cierto es que sí, podemos asegurar, que lo que hemos escuchado de lo que ha dicho el señor Pedro

 

COMUNICALa noticia de hoy es casi la misma de ayer: lo que parecía hace unos días imposible, es real. Parece una carambola del destino, parece –por otra parte- algo que estaba pensado, parece algo de última hora…  No lo sabemos.

Lo cierto es que sí, podemos asegurar, que lo que hemos escuchado de lo que ha dicho el señor Pedro Sánchez hoy hace pensar que vamos a tener un Gobierno ininteligible; absolutamente vacuo. Lo que le hemos oído esta mañana desde las 09:00 hasta las 11:30 aproximadamente que ha culminado, en el discurso que ha pronunciado Pedro Sánchez, no se le entendía lo que quería decir. ¡Y no ha dicho nada!

Ya ayer le deseamos lo mejor de lo mejor (para el bien de todos, de Europa, y del mundo), pero con el temor -y hoy lo hemos confirmado al escuchar sus palabras- de que no tiene programa, no tiene proyecto. Avales, no sabemos quiénes son, y nos gustaría saber qué tipo de Gobierno va a formar. Además, mañana, a las 11 de la mañana, será recibido por el Rey para que lo ratifique.

O sea, ¡ya! ¿Y este hombre lleva una cartera de ministros, y todo esto?

El grupo Podemos, a todo esto (creemos que, sabiendo que no tiene ninguna cartera) quiere participar en el Gobierno. Pero, por otra parte, mucho nos tememos que –a instancias internacionales- no le permitan que ponga ningún puesto de especial relevancia en manos de Podemos. (Algo así le dijeron a Felipe González con respecto a los Comunistas (cuando salió elegido), de parte de una embajada cuyo nombre “no logro acordarme”).

20180601 rajoy 4Las cosas se han puesto ahora en evidencia: de repente, ha habido una virulencia anti-Rajoy cuando, apenas hace unas semanas- todos estaban todos como una piña para aprobar los Presupuestos, para coger el dinero…

O sea, ¿qué es esto?... ¿Traición, mentira, escándalo?... ¡No lo sabemos! Lo cierto es que, como ha dicho el representante de Partido Popular: señor Sánchez, usted entra en la Moncloa por la puerta trasera. Señor Sánchez, a usted las votaciones y los votantes ya le dijeron que no le querían en las pasadas elecciones. Así que… no es su sitio.

Y sí, nos daba la sensación de que no era su sitio, que le venía… Le veíamos absorto en una nube de saludos y abrazos y… (esas cosas que se usan).

Mientras, Rajoy, dando un mal ejemplo ayer no estando por la tarde en el Congreso. ¡Muy feo señor Rajoy! Esa no es forma de despedirse, aunque entendemos que estaba usted “mal herido”, se refugió -muy español- en un bar o restaurante, y estuvo allí más horas que nadie (como le gusta a los españoles). Y, claro, en base a eso, esta mañana apareció lo justo para votar y saludar al nuevo presidente del Gobierno: Pedro Sánchez (con un nombre poco dado a pensar que tenga orígenes extraños).

20180601 rajoy¡Ahí está! La noticia aparecida en el diario El Mundo nos dice lo siguiente:

“El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha conseguido la confianza del Congreso de los Diputados por 180 votos frente a 169 en contra y una abstención, y ha quedado investido como nuevo presidente del Gobierno.

PSOE, Podemos, Compromís, ERC, PDeCAT, Bildu y PNV han puesto fin al mandato de Mariano Rajoy y han conducido a Sánchez hasta La Moncloa. Se convierte así en el séptimo presidente de la democracia y en el tercer socialista que ocupa la jefatura del Ejecutivo. (El primero fue Felipe González, el segundo, Zapatero, y él el tercero. Y… a cada cual… ¡Qué recuerdos, qué recuerdos! En fin). Es, sin embargo, el primero que consigue este puesto sin ser diputado y sin haber sido elegido por los ciudadanos en las urnas”.

Esto ya es rebuscado: ¡ni siquiera diputado! Pero… bueno…

“La Presidencia de Pedro Sánchez nace como fruto de una moción de censura, un instrumento constitucional en virtud del cual, en momentos de grave crisis o inestabilidad, el Congreso puede someter a examen y reprobación al presidente del Gobierno, retirarle la confianza y en su lugar aupar a un candidato con un programa de gobernabilidad alternativo. Así lo regula el artículo 113 de la Carta Magna”.

20180601 rajoy 2En fin… Queremos ser (como se suele decir) positivos, pero ¿dónde está la materia prima? Lo hemos dicho muchas veces; no es que quisiéramos defender a Rajoy, sino que es el único político en la actualidad que tenía algunas cosas claras, y que mantenía la estructura evolutivamente favorable. Pero, luego, cuando repasábamos a Podemos, a Ciudadanos, y al propio Sánchez (el ahora presidente) veíamos que eran yogures desnaturalizados y pasados de fecha (o sin fecha). Les falta un hervor, pero… ¡ardiente! Nunca han desempeñado funciones de Gobierno, ni de Estado, ni de…

En fin, es una sensación de fragilidad y de ruptura, y de aprovechamiento (por parte de los poderes facticos). Se pensará que es mentira, o no, pero ahí están, y da la sensación de que vamos  a hacer “crack”.

20180601 rajoy 3Hace justo una semana, hablando con unas personas políticamente capaces –de la rama del Derecho: abogados y notarios- nos decían que estábamos próximos a un “crack”. Nosotros no lo veíamos así (en base a los índices, etc.) pero… No sabemos si sabían que esto podía pasar, pero ahora que ha pasado, y ahora que ha subido la Bolsa (y hace unos días bajó, con motivo de hacer ricos a algunos), ahora que tenemos nuevo presidente ha subido la Bolsa. ¿Qué motivos políticos tiene la Bolsa para subir? ¿Qué confianza puede prestar el señor Sánchez y su camarilla a la comunidad española? En principio, ninguna, pero… Razón tenían estos colegas del Derecho al decir que las cosas se iban a torcer, ¡y mucho!

Esperemos que aparezcan personajes. En estos desde luego no confiamos; no lo vemos, es que no hay signos, pero a lo mejor, quizás, algún ministro, algunos ministros… No sabemos qué caras nuevas van a aparecer, o qué caras antiguas se van a reenganchar.

¡Habrá que ver, y habrá que esperar! Así estamos: en la incertidumbre…