EL EDITORIAL. Cruzada contra las terapias alternativas en España
Continúa el acoso, derribo, y la cruzada –ahora ya totalmente amplificada- del Gobierno del Reino de España contra las terapias llamadas antes alternativas y en la actualidad pseudoterapias o pseudociencias. Ahora queman el penúltimo cartucho, y de ello se hacen eco casi todos los medios (entre ellos el diario El País
Continúa el acoso, derribo, y la cruzada –ahora ya totalmente amplificada- del Gobierno del Reino de España contra las terapias llamadas antes alternativas y en la actualidad pseudoterapias o pseudociencias.
Ahora queman el penúltimo cartucho, y de ello se hacen eco casi todos los medios (entre ellos el diario El País):
“El Gobierno lanza un plan para expulsar las pseudoterapias de universidades y centros sanitarios. Los ministros de Sanidad y Ciencia pretenden poner coto a las disciplinas no avaladas por la evidencia científica”.
“El Gobierno socialista de Pedro Sánchez prepara una ofensiva sin precedentes en la Unión Europea contra las pseudoterapias, aquellas disciplinas como la homeopatía que pretenden tener virtudes curativas cuando la evidencia científica ha demostrado que carecen de ellas. El plan, que prevé la aprobación de un real decreto y la modificación de otros cuatro, tiene como fin último expulsar a las también llamadas terapias alternativas de los centros sanitarios y universidades y ha sido presentado en la mañana de este miércoles por los ministros de Sanidad, María Luisa Carcedo, y Ciencia y Universidades, Pedro Duque”.
¡El astronauta!... Impresionante. Esto nos recuerda a Torquemada, nos recuerda a la Santa Inquisición: toda la batería puesta. Nos preguntamos qué ideas tendrían las universidades (como la de Santiago de Compostela, y la Complutense) o los centros sanitarios y asistenciales (como Virgen del Rocío de Sevilla en la Unidad del Dolor). Todos ellos llevan AÑOS impartiendo disciplinas alternativas (antes se llamaban así, ahora son pseudociencias... u otras cosas). ¿Qué criterio tendrían para que además –por lo menos en la U. Complutense- estos cursos supusieran créditos para la realización del doctorado? ¿Estaban en un estado de consciencia alterado -decanos, rectores y demás autoridades- para consentir eso? ¿Qué criterio tendría la U. de Granada, en la cual fuimos profesores de cursos de acupuntura, en la Cátedra de Anatomía? También lo fuimos en la Cátedra de Reumatología en la U. Complutense de Madrid, ¿qué criterio tendría para consentir una cosa tan terrible? Terrible porque, a decir del Gobierno, “Las pseudociencias matan” (EL EDITORIAL. Demoledor: lo último que esperábamos escuchar es que somos ‘matones’, 24-09-2018).
Nos imaginamos que, detrás de esta expulsión, irán a la cárcel –suponemos- los que consintieron tales aberraciones en centros de culto a la ciencia. Irán a la cárcel o serán multados, o… no sabemos. ¡Algún castigo recibirán!, ¿no?
"Los establecimientos públicos o privados que incluyan pseudoterapias no podrán llamarse centros sanitarios", ha explicado Carcedo, que ha garantizado que el plan persigue la defensa de la ciencia y el conocimiento científico”.
Esto, si lo ponemos de otra forma, podríamos decir: "La Iglesia persigue la defensa de la población del conocimiento verídico revelado en Las Escrituras”… ¡Algo así!
“Hay que plantar cara a estas técnicas porque se trata de la salud de las personas”, ha seguido.
¡Claro! ¡Qué de agradecer es que se preocupen por nuestra salud los políticos!...
“Por todo ello, la ministra ha asegurado que la nueva regulación afectará a todos los centros públicos y privados. Duque sostiene por su parte que es fundamental separar la anécdota de la evidencia científica”.
Señor Duque, usted parece desconocer que hay trabajos científicos (ya que habla tanto de la ciencia) que muestran que, aunque no se conozca el mecanismo, los astronautas y cosmonautas chinos a los que se les ha aplicado acupuntura han retrasado y mejorado la descalcificación habitual de las personas que como usted han sido astronautas. ¡Usted debería saber eso! ¿O no está enterado? Pues a veces la cultura es importante y necesaria. Esto es solamente un apunte en plan jocoso; no se trata de establecer una guerra, pero…
Usted dice que “es fundamental separar la anécdota de la evidencia científica”… O sea, ¿todas las tentativas de sanar (terapias) abaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y algunas con credenciales de la UNESCO como 'Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad' -en el caso de la Acupuntura y Moxibustión- son anécdotas? ¿Son anécdotas?
Y, en relación a lo dicho por el señor Duque, el texto del diario continúa:
"La anécdota es que un tratamiento le funcione a un conocido de un cuñado", ha ejemplificado”.
¡Qué falta de respeto tiene! Se nota que usted no ve a enfermos.
“Sobre la aplicación del plan, el ministro ha asegurado que los títulos oficiales de grado y máster de la rama de salud, en cuya aprobación intervienen ambos ministerios y donde la presencia de las pseudoterapias ya es casi marginal, serán revisados por el Instituto de Salud Carlos III. En el caso de los títulos propios, que se rigen por la autonomía de las universidades, Duque ha admitido que "aún no está determinado cuál será la acción que concreten" estas instituciones”
“El punto de partida del plan no es solo que las pseudoterapias no funcionan y, por tanto, son un engaño para el usuario”.
Parece ser que en Europa están totalmente engañados (menos España, claro), en la República Popular China (con 1.300 millones de habitantes) están totalmente engañados, en la India (con 1.100 millones de habitantes y con la medicina Ayurvédica) están totalmente engañados…
Además tenemos que en los Estados Unidos de Norteamérica se han institucionalizado las medicinas alternativas con una serie de estudios y unos permisos para su ejercicio (en los cuales se reseña qué afecciones podrán ser tratadas mediante dichas medicinas). No sabemos si ustedes no saben esto o si no lo quieren decir.
Ustedes dicen que “no funcionan y, por tanto, son un engaño para el usuario”… Pues, por todo lo que les estamos diciendo, parece ser que sí funcionan, pero…
“El Gobierno considera, como ya avanzó ante la Unión Europea el pasado mes de septiembre, que estas disciplinas “afectan negativamente a la salud, sea perpetuando algunas dolencias, generando otras o, incluso, aumentando el riesgo de muerte”.
¡Qué bárbaro! Evidentemente, la Unión Europea contestó diciendo que el resto de países iban a seguir utilizando y considerando a los medios homeopáticos como remedios.
“Y ello por las siguientes razones: porque “favorecen el retraso o la sustitución de tratamientos convencionales cuya eficacia y seguridad sí está probada”.
Esto es casi como decir que se curan todas las enfermedades y que ninguna persona que sea tratada con la ‘medicina corriente’ tendrá que tener cuidado y prevenciónporque será sanada inmediatamente. ¡Es lo mismo!, ¿no?
“O porque “reducen la efectividad de estos tratamientos, como han demostrado varias investigaciones”.
¡Ah! Pero... ¡Si dicen que no sirve para nada! ¿Cómo van a reducir entonces la efectividad del tratamiento, y cómo es que lo han demostrado varias investigaciones?
“El proyecto, que tiene el elocuente título de Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias, y que se presentará este jueves a todas las comunidades autónomas excepto a Cataluña, que acudirá, en el Consejo Interterritorial, está estructurado en cuatro líneas principales, cada una de las cuales tiene sus propios objetivos y actuaciones previstas”.
Es interesante leer estas actuaciones porque, de verdad, son dignas de la Inquisición. “Se hace saberrrrr”:
- Primera línea de acción. Utilizar los medios del Ministerio de Ciencia y del Sistema Nacional de la Salud, como las agencias de evaluación, para “generar y difundir información basada en el conocimiento y la evidencia científica”. El objetivo es someter estas disciplinas al mismo escrutinio que las demás áreas científicas y hacer públicos los resultados, en una estrategia de comunicación que buscará “generar alianzas con las sociedades científicas, los colegios profesionales, las universidades, el movimiento asociativo y la sociedad civil.
- Segunda línea de acción. Se quiere “Evitar la publicidad engañosa”. Esto conllevará la modificación de varios reales decretos para imponer “normativamente la necesidad de que las personas estén informadas” sobre la falta de eficacia de estas disciplinas cuando sean ofrecidas en centros sanitarios privados y poner coto a la publicidad de servicios, productos, eventos y cualquier otra forma de presentación de estas disciplinas.
¡Imponer normativamente! ¡Imponer!
- Tercera. Busca, también con la modificación de varios reales decretos, “eliminar las pseudoterapias de los centros sanitarios” y “garantizar” que todas las actividades que se llevan a cabo en ellos sean prestadas por “profesionales que dispongan de las titulaciones oficialmente reconocidas”. En concreto, el cambio en el Real Decreto 1277/2003, persigue “clarificar la definición de las unidades asistenciales U.101 (terapias no convencionales) y U.900 (otras unidades) para “evitar la inclusión de cualquier pseudoterapia”.
- “Cuarta línea. Busca expulsar de las universidades cualquier titulación que dé amparo a las pseudoterapias. (Lo que decíamos más arriba). Esto se hará mediante un informe previo que “aclare las prácticas y métodos” no avalados por la evidencia científica. Este informe servirá para poner en marcha un proceso de revisión de las titulaciones existentes para excluir aquellas que no tienen el suficiente aval "para ser impartidas”. El plan también prevé reforzar “los principios del conocimiento y la evidencia científica” en la universidad para que estén presentes de forma transversal en todos los “cursos de grado y máster” relacionados del ámbito sanitario. Para ello, Sanidad y Ciencia pretenden “desarrollar alianzas con la Conferencia de Decanos, los rectores, las comunidades autónomas y los colegios profesionales" para “no promover títulos propios u oficiales sobre pseudoterapias”.
Sólo falta que suelten a los bulldogs y a los antidisturbios, ¿eh?
"Por último, el plan contempla impedir que obtengan “el reconocimiento de interés sanitario” cualquier acto que “promueva la utilización de pseudoterapias”.
O sea, la libertad de expresión está suprimida, ¿no?
“El Gobierno considera que el proyecto “no es un documento cerrado”, sino que queda “abierto a nuevas aportaciones de los sectores implicados, comunidades autónomas, colegios profesionales, sociedades científicas y el movimiento asociativo”.
Y ahora fíjense bien en esto:
“El Gobierno asegura en el diseño del plan han tenido en cuenta el criterio de entidades como la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP), el Círculo Escéptico, la Farmaciencia (Farmacéuticos a favor de la evidencia científica), la Red de Prevención Sectaria y del Abuso de Debilidad (RedUNE), y también la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico (ARP-SAPC). Estas asociaciones han tenido en los últimos años un papel muy activo en la denuncia de la infiltración que las pseudoterapias han alcanzado en el mundo universitario, los colegios profesionales y las administraciones, entre otros”.
Fíjense quiénes han elaborado este plan… Se “nota” que han preguntado a quienes hacen las pseudoterapias. Parece increíble pero es así.
“Los médicos lo ven con "buenos ojos". Las comunidades autónomas consultadas por este diario, a la espera de que se les presente el plan este jueves, han optado por no posicionarse. Algo que sí han hecho los médicos. Serafín Romero es el presidente de la Organización Médica Colegial y considera el plan una “oportunidad” que los facultativos ven “con buenos ojos”.
Romero ha destacado la sensibilidad de los facultativos con el asunto, como refleja la creación de un Observatorio para luchar contra las pseudociencias, pseudoterapias, el intrusismo y las sectas sanitarias”.
¡Sectas sanitarias!...
“Su puesta en marcha, sigue el señor Romero, ha “provocado un cambio” en el seno de los propios colegios de médicos, que han “suprimido las secciones dedicadas a estas materias”.
¿Y cómo es que antes las consintieron? ¿En base a qué?
“La presencia de secciones de homeopatía era frecuente hasta hace muy poco en los colegios de médicos. Los de Madrid y Las Palmas las cerraron el año pasado, mientras que el de Barcelona aún la mantiene, pero ya ha empezado los “trámites para que deje de existir”. Entre los que siguen apostando por esta disciplina —apenas media docena— destaca el de Valencia (el tercero con más afiliados de España).
La ministra Carcedo, sin embargo, ha reconocido que no sabe si desde el departamento que dirige podrán obligar a los colegios a que “dejen claro en sus propias normas de funcionamiento los límites que el Gobierno va a imponer a las pseudoterapias”. Y ha apelado al código ético de los colegios.
Romero ha lanzado un reproche a los “facultativos que se han dedicado a lo que no tienen que hacer” y ha recalcado que el artículo 26 del Código de Deontología Médica recoge que “no son éticas las prácticas carentes de base científica”. Y ha reconocido que algunos comportamientos que no son éticos están legalmente admitidos.”
Para rematar todo esto, solo recordar que según encuestas realizadas y cuyos resultados aparecen en un artículo del diario El Mundo:
“A pesar de que la actividad médica (la del ‘médico corriente) fue la actividad profesional más valorada por los ciudadanos, según los datos de la Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y Tecnología de 2016 de la FECYT (Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología), el recurso de la pseudoterapia no es algo residual. Casi el 60% de la población cree que la acupuntura funciona, y cerca del 53% considera que los productos homeopáticos son efectivos. Además, y según datos del Barómetro del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) de febrero 2018, más de un 6% de la población acudió a un profesional en acupuntura y casi un 10% a un homeópata”.
Según estos datos, imaginamos que considerarán -como dice “el astronauta”- que este 60% de la población es idiota, les han engañado, es detestable, no tiene criterio… Y nos imaginamos también que se les castigará. Nosotros ya nos damos por castigados cuando nos dicen que las “terapias alternativas matan”.
Entre el 60% que cree que la acupuntura funciona, y el 53% que considera que los productos homeopáticos son efectivos, pues casi tenemos un 100% de la población (más, si lo sumamos, aunque algunos compartirán las dos cosas) que se plantea el que en algún momento optaría por otra alternativa (como ocurre en el resto del mundo… menos en España).
En fin, esto es lo que hay. De momento, a falta de que lleguen los antidisturbios, seguiremos viendo pacientes. Con nuestra reglamentación en orden y nuestros permisos seguiremos dando a conocer lo que sabemos. Y no vamos a establecer ningún combate (por lo menos en lo que a nosotros respecta) porque, evidentemente, nos teníamos que dar por aludidos ante todo esto. Esto ya “se sale de madre”, como se suele decir. Nos damos por aludidos pero no entramos en combate basándonos en los problemas que tiene la medicina corriente o científica y en las dificultades que crea (por lo menos en Estados Unidos de Norteamérica, donde la tercera causa de muerte es la práctica de la medicina convencional). No vamos a entrar en discusiones, no.
Pero sería bueno que todas esas organizaciones que han informado para quitarle la opinión a las personas, y para establecer por ley toda una serie de elementos indudablemente castigadores, pudieran tener la suficiente cultura (que no tienen) para informarse de toda la labor que, calladamente, sin jacarandas, se viene realizando y se está realizando en el mundo entero con otras formas de ver. Formas empíricas; la “ciencia empírica” (la podríamos llamar así). Parece ser que hay prisa por algo que notamos como personal, y como muy vulgar: siempre recurriendo a los mismos postulados. Repiten las mismas cosas y solo ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Así estamos y así se lo contamos, y… ¡A esperar a que salga la normativa! Ya nos dirán si tenemos que presentarnos todos los jueves en el cuartelillo de la Guardia civil, o… tenemos que ir a los comedores populares a pedir una pensión de 50€, o… nos declararán inconstitucionales y nos retirarán la nacionalidad, o… o nos expulsarán. ¡Porque ya expulsaron a los árabes, expulsaron a los judíos!... Tenemos experiencia de eso en España, ¿verdad?, de expulsión fulminante.
Esto es lo que hay, y seguiremos sirviendo en lo que sabemos y en lo que las personas saben.