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EL EDITORIAL. LLAMADA DE ATENCIÓN HACIA LOS QUE ASEGURAN NUESTRA SEGURIDAD CIUDADANA

La noticia que nos inunda, así… de repente, es que los Mossos d’Esquadra, la Generalitat, y obviamente el Gobierno del Reino de España, “tuvieron notificación el 28 de mayo de un posible atentado, específicamente en Las Ramblas” (sic), y no lo valoraron como posible, como probable. Como siempre pasa en estos casos, nos

 

COMULa noticia que nos inunda, así… de repente, es que los Mossos d’Esquadra, la Generalitat, y obviamente el Gobierno del Reino de España, “tuvieron notificación el 28 de mayo de un posible atentado, específicamente en Las Ramblas” (sic), y no lo valoraron como posible, como probable.

Como siempre pasa en estos casos, nos advierten los Mossos d’Esquadra y el propio Gobierno que amenazas terroristas hay muchas; si no diariamente, sí con mucha frecuencia, y… ¡claro!, evidentemente no pueden atender y darle fiabilidad a cualquier llamada o a cualquier aviso.

Cierto, cierto… Pero en este caso ¡acertaron! Y la cuestión está en saber cuál ha sido la fuente del aviso (que ya ha sido admitido por la Generalitat, los Mossos, y el Gobierno español) que se produjo. Los periodistas, en primera instancia dicen que fue el Servicio de Inteligencia norteamericano, la CIA concretamente.

20170831 avisoSi eso fuera verdad (no lo podemos saber, y no lo sabremos nunca) sería una fuente a tener en cuenta, sin duda. No es lo mismo que el  MI-6 (Reino Unido), o que el BND (Alemania), o que la CIA (EEUU), o que Mossad (Israel), o que el DGSE (Francia), etc. nos dé un chivatazo de un posible atentado, a que llame un señor diciendo “Soy Ambrosio Pérez y creo que puede haber un atentado”. Evidentemente no es lo mismo. A lo mejor Ambrosio Pérez (con todos nuestros respetos para alguien que se llame así) tiene razón al avisar y está bien informado, pero… evidentemente, los servicios de seguridad, inteligencia, etc. tienen sus ramificaciones, sus espionajes, sus contraespionajes… y, dependiendo de dónde venga la fuente de información así los diferentes países y los diferentes sitios se hacen ‘eco de’.

Tengan en cuenta que ya se admitió que se había hablado del riesgo que suponía el imán de Ripoll, y… ¡tampoco se hizo caso! En consecuencia, hay varias cosas ahí que no coinciden del todo.

Entendemos también que las Fuerzas de Seguridad del Estado, en este caso de España, no digan de dónde vino el aviso (por aquello de no revelar las fuentes), pero… fíjense cómo nos quedamos. Como protagonistas que somos de la historia (como los que andaban por Las Ramblas, y nos sentimos identificados con todos los que andaban por allí) fíjense cómo nos sentimos: un poco… Nos preguntamos ¿qué criterios de selección siguen ustedes ante las noticias de posibles atentados?, ¿qué criterio de selección de calidad?

No lo sabemos. Pero sí nos gustaría, en vista de que la fuente ha acertado (¡desde el 28 de mayo que dio el aviso!, y lo del imán también estaba avisado) sí nos gustaría que, en alguna medida, los que se encargan de la llamada seguridad nos dieran un pequeño repaso de sus recursos y medios.

20170831 aviso 2Porque, fíjense ustedes cómo les puede quedar el cuerpo a las personas directamente implicadas (que están heridas ahora, o con secuelas, y a los familiares de los 16 que se fueron, ¿verdad?) cómo les queda el cuerpo al saber que esto… Y que, a la vez, se le pidió a la Colau que pusiera impedimentos para que no pudieran entrar vehículos en Las Ramblas. Al que se ve afectado, se siente totalmente desamparado.

Sería bueno que, dentro de lo imprevisible que puede ser una atentado de este tipo (hasta cierto punto), viéramos qué grado de recursos realmente se tienen… ¡o no! ¡O no se tienen!... ¡Pues no se tienen! Pues que cada uno decida muy bien dónde va, cómo va, y a dónde va. ¿Vale? Pues cada uno, contando con el grado de posibilidades que pueda tener…

Es que… Lo grave de este asunto es que se nos presenta a las Fuerzas de Seguridad como los implacables ‘Hijos de San Luis’ (que aniquilan a todos los malos), y que los malos son muy malos. Y resulta que después nos dicen que habían sido avisado que había “malos” que iban a hacer cosas. Entonces decimos, ¿Por qué…? –como dice a veces nuestro director don Javier Arias-, Si ese hombre fue detenido y le hicieron la foto ¿por qué no se quedaron con él?... (Algo así… También sabiéndole buscar el humor, porque no tenemos seguridad de nada, de nada, de nada. No en solo en este aspecto, sino en cualquier aspecto de la vida que podamos manejar).

En consecuencia, que no se nos presente como una maravilla una cosa (por todo lo que hicieron, y por toda la justicia que repartieron), pero que por otra parte se nos presente como una fragilidad inoperante que no tiene en cuenta los avisos y avisos.

Es como esa mujer que dice “que me maltrata”, y “que me maltrata”, y “que me maltrata”, y el juez dice “No será pa’ tanto”. Y un día… fallece. ¿Y qué dice el juez? Pues “¡Es que a veces pasa!”. ¡Hombre!... “A veces pasa”… Si le han puesto a usted cinco denuncias de maltrato, usted tendría que haber hecho algo… ¡como juez!... Llamar a ese señor y… tener algún tipo de medidas para evitar que eso fuera a más (como suele ocurrir). No siempre, evidentemente, porque hay muchos malos tratos que no son denunciados, y mucha violencia de género que tampoco se tiene en cuenta. Pero hay muchas veces que se notifica, y se notifica… y las autoridades se quedan “escuálidas”.

En fin, en definitiva, una llamada de atención nuestro Editorial hacia los que nos aseguran seguridad, y que contando con recursos y medios (luego se quejan de que no tienen recursos, luego se quejan de que no tienen medios, como les pasa a los Mossos d’Esquadra) pero luego resulta que estaban relativamente –“relativamente”- informados de esa posibilidad. En consecuencia, no basta con decir “¡Uy! Es que hay muchas denuncias, no podemos hacer caso a todas!”…

Esa no es suficiente respuesta. Esta es nuestra consideración.