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EL EDITORIAL. Lo de Lula da Silva da pena, penita, pena

Nuestro Editorial nos lleva a una situación dolida… Fíjense en la imagen: la cara que tiene en la actualidad Luiz Inácio Lula da Silva. ¡Quién le ha visto, y quién le ve! ¡Lo que hace estar en la cárcel!, y eso que no lleva mucho tiempo (está desde abril del año pasado). Condenado por diversos delitos, sí, pero por sup

 

COMUNICANuestro Editorial nos lleva a una situación dolida… Fíjense en la imagen: la cara que tiene en la actualidad Luiz Inácio Lula da Silva. ¡Quién le ha visto, y quién le ve! ¡Lo que hace estar en la cárcel!, y eso que no lleva mucho tiempo (está desde abril del año pasado). Condenado por diversos delitos, sí, pero por supuesto que habrá personas que hayan cometido delitos iguales o semejantes o cien veces mayores pero… en él, por ser quien es (el que era el presidente del Partido de los Trabajadores de Brasil) no se le consienten determinados devaneos. Estaba cumpliendo otra condena de también 12 años, y ahora, en la sentencia de un nuevo caso, le han condenado a otros 12 años. O sea, le esperan 24 años de condena.

20190207 lula 2Nos apena mucho verle con este aspecto, y nos parece que las penas son absolutamente desproporcionadas pero, a la vez, son proporcionadas a la figura que él encarnaba. A lo que él hizo por Brasil: colocarlo como una potencia emergente, y colocar a los brasileiros con unos recursos y unos medios más allá de lo conocido y habitual.

Claro, cuando las fuerzas se conjugan, y cuando los que siguen (en este caso Dilma Rousseff) no saben acomodarse a las situaciones, pues… la oposición empezó a apretar, y lo hizo desde dentro del propio partido con el vicepresidente. Empezaron a investigar y, claro, salieron brotes de corrupción. Brotes que –insistimos- en otra persona no implicaría “nada” (aquí no pasa nada; un pequeño castigo y ya), pero por tratarse de quién se trata, sí pasa.

Algunos se han marchado indemnes de sus altos cargos, como en España Felipe González con el caso GAL. “Aquí no pasó nada”… Tuvieron suerte, y ahora el señor González es un politólogo de prestigio, “el hombre del cambio”… Y aquí no pasó nada. Pero en otros sitios no ocurren estas cosas, como con Lula.

Creemos que el castigo que le han impuesto es desproporcionado, muy desproporcionado. Pero, insistimos, dada su posición y lo que él defendía, sí que es proporcionado. La noticia aparece en el diario El País:

“Lula, condenado a 12 años por un segundo caso de corrupción. El ex presidente de Brasil cumple una pena de 12 años por cargos similares en otro caso y lleva en prisión desde abril”.

20190207 lulabisYa lleva 10 meses. Estuvo a punto de presentarse a las elecciones presidenciales, y tenía mayoría en las encuestas… Pero no le permitieron salir de la cárcel y ganó Bolsonaro. ¡Increíble!

“El expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva ha sido condenado este miércoles a 12 años y 11 meses de cárcel por corrupción y blanqueo de dinero en un segundo caso. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) ya cumple una pena de 12 años por cargos similares en otro caso que también es parte de la investigación Lava Jato. Este macro caso de corrupción y sobornos ha llevado a decenas de políticos y empresarios latinoamericanos a la cárcel y ha sacudido los cimientos de la política brasileña. Lula está encarcelado desde abril en la prisión de Curitiba, en el estado de Paraná. La juez le ha condenado ahora por haber recibido sobornos de empresas constructoras para el PT además de recibir favores en forma de obras en una hacienda que frecuentaba. La condena es recurrible”.

20190207 lulaSon “pecatas minutas”… Porque los sobornos que recibiera eran para el PT, y… de paso le arreglaban la hacienda que frecuentaba… ¡Que tampoco era suya!

“Lula es condenado por haber recibido sobornos de constructoras, incluida Odebrecht, para su partido y beneficiarse de las obras de reforma que esas compañías hicieron en la finca Atibaia, en el interior de São Paulo”.

Odebrecht… ¡Cómo no! Pero fíjense en esto que es importante: los sobornos era para su partido, y se beneficiaba de las obras que dichas constructoras le hicieron en la finca.

“Lula frecuentaba la propiedad que su dueño, un empresario amigo de la familia, le cedió en 2010. La primera condena fue por unos hechos similares, pero en un apartamento de playa ubicado en Guarujá (también en São Paulo)”.

O sea, fíjense qué delitos, y le han condenado a 24 años. ¡Qué justa y estricta es la justicia para algunos! ¡En otros casos… qué laxa!

“La primera condena contra el izquierdista Lula, que presidió Brasil de 2003 a 2010, frustró su última carrera electoral a la presidencia el año pasado. Su descalificación cuando era el favorito en las encuestas supuso un espaldarazo para el ex militar ultraderechista Jair Bolsonaro, que encabezó a partir de entonces los sondeos y acabó ganando los comicios. La condena supone un mazazo para Lula, que aún está pendiente de que el Tribunal Supremo resuelva su recurso por la primera condena”.

“El juez que impuso la primera condena a Lula, Sergio Moro, convertido como instructor del caso Lava Jato en todo un símbolo de la lucha contra la corrupción y para el PT en su primer inquisidor, es ahora el ministro de Justicia del Gobierno de Bolsonaro”.

Ministro de Justicia… como era de suponer.

“Lula ha sido condenado ahora por la juez que ha sustituido temporalmente a Moro al frente de este macro causa que incluye infinidad de casos. Gabriela Hardt considera probado que Lula era asiduo a Atibaia. “Por lo tanto, siendo propietario o no del inmueble, es un hecho incontrovertido que se realizaron reformas y se compraron objetos para atender intereses de Luiz Inacio Lula da Silva y de su familia”, escribe Hardt en su fallo. Hardt sostiene en su sentencia que “el condenado recibió una ventaja indebida como consecuencia del cargo de presidente de la República, de quien se exige un comportamiento ejemplar como mayor mandatario de la República”.

20190207 lula 3Fíjense ustedes lo que acaban de leer. No sabemos qué arreglos haría en esa finca… ¡que ni siquiera era suya! Y en el apartamento (que tampoco era de su propiedad). Era un líder carismático, a nivel de los más carismáticos últimos que han aparecido (como Mandela, y como Mujica). Pues… ¡ha caído en desgracia! Y va a ser muy difícil que remonte.

¿No creen que los gastos que haya hecho “debido a su cargo” el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, podrían ser equivalentes? (Ir en avión presidencial a un concierto, por ejemplo, o las vacaciones de Navidades que se ha pasado en una isla de Las Canarias en un palacete). ¿Serían equivalentes?

JC Afán: El “aprovechamiento” por el cargo… Por ejemplo, coger el ya Azor por parte de Felipe González porque era del Estado; el palacio que hubo que reformar en el Parque de Doñana para que sea utilizado en sus vacaciones por todos los presidentes que ha habido desde él (a pesar de que tiene un buen sueldo y podría pagarse sus vacaciones en hotel, como todo el mundo). Este aprovechamiento lo han hecho todos los políticos en Europa… y en América; es lo más habitual. No es nada tan raro.

Sí, por eso creemos que están infladas las acusaciones contra Lula. Es que  no se llevó ni un dólar para él. Todo lo empleó en mejorar la finca de otro y en mejorar las condiciones de su partido. De acuerdo estamos en que, en su caso, como castigo ejemplar por ser del PT, pero en proporción. Sin embargo ¿12 años?, ¿y ahora otros12?... ¿24 años? ¿No les parece un poco exagerado?

En fin, esa es la Justicia. Cuando quiere se aplica tan al pie de la letra que, seguramente, esta juez que le ha condenado a otros 12 años tendrá prontamente un cargo en el Gobierno de Bolsonaro.