EL EDITORIAL. Más vigilancia, señores
Nuestro Editorial no puede ser otro que éste (el que hemos elegido, claro). La noticia se puede leer en el diario El País : “Interior gasta 6,2 millones en mejorar su sistema de escuchas”. Señor Marlaska, ¿qué pretende usted?, ¿grabar todas nuestras conversaciones? “El ministerio adquiere software para reforzar el Sist
Nuestro Editorial no puede ser otro que éste (el que hemos elegido, claro). La noticia se puede leer en el diario El País:
“Interior gasta 6,2 millones en mejorar su sistema de escuchas”.
Señor Marlaska, ¿qué pretende usted?, ¿grabar todas nuestras conversaciones?
“El ministerio adquiere software para reforzar el Sistema de Interceptación Legal de las Telecomunicaciones (Sitel) y poder descifrar mensajes encriptados”.
Bueno, esto es el lenguaje oficial pero, en definitiva, esto es un atraco al consumidor, un atraco al consumidor, un atraco al ciudadano, un atraco al habitante. Cuantas más posibilidades de interceptar nuestras comunicaciones, más posibilidades de usarlas. No solamente para casos de… No, sino para cualquier caso. Cuantas más veces lleves la pistola en la guantera del coche más posibilidades existe de que la uses ¿verdad? Y la llevas para tu seguridad pero una discusión en mal momento hace que dispares a una persona).
No estamos, en absoluto, de acuerdo con estas medidas coercitivas, que en teoría se venden así, como quien no quiere la cosa. (Igual que vendemos armas a Arabia Saudí, como quien no quiere la cosa, suponiendo –ya que nos han dado su palabra- que no las van a utilizar en Yemen). Increíble, pero cierto.
“El Ministerio del Interior aprobó el 9 de octubre el desembolso de 6,2 millones de euros para reforzar el Sistema de Interceptación Legal de las Telecomunicaciones (conocido por sus siglas SITEL) que permite a la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos intervenir bajo control judicial miles de llamadas y mensajes de sospechosos, y obtener información en el acto sobre quién realiza la llamada y quién la recibe, el contenido de la conversación, los mensajes de texto, dónde están quienes hablan. Todo ello queda registrado automáticamente en un disco duro de la policía, que posteriormente manda su contenido al juez que autorizó el pinchazo telefónico en un CD para utilizarlo como prueba en la investigación que lo motivó”.
Fue el 9 de octubre pero nos lo dicen ahora. ¡Increíble! ¿Y vamos a confiar en los jueces, ahora? ¿Ustedes creen que está la cosa como para confiar en los jueces, después de lo que ha hecho el Tribunal Supremo con el asunto de quién paga o quién no paga los impuestos de las hipotecas? O sea, ¿creen ustedes que podemos fiarnos?... Porque ya lo han leído: permite a la Policía Nacional, la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos intervenir bajo control judicial miles de llamadas y mensajes”, es decir, de todos.
“Con este millonario desembolso, el departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska adquirirá “el equipamiento y el software necesarios para dotar de capacidades avanzadas” a una de las herramientas del sistema, la llamada “subplataforma SILC”, creada en 2008 para que la monitorización de las comunicaciones incluyeran no solo las tradicionales llamadas de voz. Entre estas comunicaciones están las que se realizan mediante aplicaciones de mensajería instantánea como Whatsapp, Telegram o Signal”.
O sea, si antes estábamos controlados, si antes estábamos vigilados, ahora estamos… bueno, totalmente, totalmente, totalmente…
“El gasto ha sido incluido por Interior dentro del Plan Estratégico de la Secretaría de Estado de Seguridad para el trienio 2018-2020, según detallan fuentes de Interior. Éstas añaden que con la inversión se pretende “poder mitigar el efecto del cifrado en las comunicaciones de internet legalmente interceptadas” a la vista de las nuevas tecnologías utilizadas por delincuentes y terroristas para encriptarlas y burlar la vigilancia policial”.
Eso de “legalmente interceptadas”… ¿verdad?
“Interior también pretende con la actualización adecuar Sitel a los requisitos que para las investigaciones mediante programas informáticos impuso la reforma de 2015 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal”.
En definitiva: mayor control. El control del control del control.
Sin duda –sin duda- entendemos que ciertas personas –motivadas por dicho control- hagan nuevas tecnologías para piratear malamente informaciones y “hackear” todo tipo de artilugios. Ya, pero lo malo de esto es que la tentación vive arriba, abajo, a la derecha y a la izquierda, y ustedes [autoridades] ahora podrán emplear contra cualquier ciudadano. ¿De verdad que van a esperar a que la orden judicial llegue para poner en marcha el nuevo software? ¿Ustedes qué creen?
JC Afán: Yo creo que alguna que otra vez se podrán traspapelar cosas… ¡para probar! Porque, piense: si se tiene la llave, ¿quién no abre la puerta?
En fin, en fin… Éste es nuestro Editorial y ésta es nuestra queja.