EL EDITORIAL. Los pederastas, cada vez más jóvenes, pero la policía, cada vez más eficaz
Nuestro Editorial otra vez incide en un acontecer que quisiéramos dejar de lado, pero para ello tendría que cesar, ¡y es que no nos dejan! La noticia aparecida en el diario El País dice lo siguiente: “Detenido un abogado acusado de 40 delitos sexuales contra 30 menores. La Guardia Civil asegura que grabó en vídeo al me
Nuestro Editorial otra vez incide en un acontecer que quisiéramos dejar de lado, pero para ello tendría que cesar, ¡y es que no nos dejan! La noticia aparecida en el diario El País dice lo siguiente:
“Detenido un abogado acusado de 40 delitos sexuales contra 30 menores. La Guardia Civil asegura que grabó en vídeo al menos cuatro relaciones sexuales completas con sus víctimas”.
“La Guardia Civil ha detenido en Madrid a un abogado de 27 años como supuesto autor de hasta 40 delitos sexuales contra al menos 30 menores de 16 años, con los que contactaba en Internet y a los que instaba a practicar sexo con él como paso previo a mantener relaciones con una "atractiva mujer".
¿Qué les parece?... ¡Y cada vez son más jóvenes los pederastas!
“Según informa el instituto armado en una nota, el detenido consiguió su objetivo en al menos cuatro ocasiones y grabó sus encuentros con cuatro víctimas, que accedieron, "bajo engaño y encontrándose en una situación de inferioridad, a practicar relaciones sexuales completas".
Estos hechos constituyen supuestamente un delito de abuso sexual agravado, castigado con penas que van de los 4 a los 10 años por cada delito, destaca la Guardia Civil, que explica que el hombre se encuentra en prisión investigado también por corrupción de menores y tenencia, producción y distribución de pornografía infantil. El caso comenzó con la denuncia del padre de una de las supuestas víctimas”.
“En el registro de su domicilio y del despacho de abogados en el que trabajaba se intervino material informático con multitud de conversaciones con menores en redes sociales en las cuales intercambiaba archivos de contenido pornográfico, así como 83.500 fotografías y 1.345 vídeos de carácter sexual en las que aparecen menores.
Los agentes detuvieron al presunto agresor por primera vez en marzo, tras la denuncia presentada a mediados de octubre de 2017 por los padres de un menor que mantenía conversaciones de contenido sexual a través de una red social con una supuesta mujer con la que intercambiaba archivos pornográficos. Se le imputaron entonces los delitos de abuso sexual y corrupción de menores sobre cuatro víctimas y fue puesto en libertad con cargos.
No obstante, esta primera investigación llevó a los agentes a poder obtener más información sobre el hombre y descubrieron que empleaba "un modo de actuar muy poco común". Además de utilizar como forma de engaño a los menores la imagen de una "atractiva mujer", imponía a sus víctimas como paso previo a tener relaciones con ella el que las mantuvieran con un amigo suyo, que en realidad era él mismo, y que se grabara en vídeo.
Lo logró con al menos cuatro menores y compartió a través de las redes sociales algunos de los vídeos grabados, explica la Guardia Civil, que señala que ese fue el principal motivo por el que fue de nuevo detenido a principios de este mes, cuando se registró su casa y su lugar de trabajo.
El acusado podría haberse valido de actividades que realizaba en su vida extra profesional, donde ha mantenido contacto "habitual" con menores desde el año 2012 hasta la actualidad, para acometer su propósito criminal, añaden los agentes.
Este caso se trata de una de las pocas ocasiones en las cuales se consigue detener al responsable de la producción de pornografía infantil generada y distribuida en España”.
Desde luego, porque la mayoría se incauta y se dicen, pero nadie sabe.
“En las que el mismo delincuente había intervenido en las grabaciones. La operación sigue abierta y la Guardia Civil sigue analizando el material pedófilo que intervino al detenido con el objetivo de identificar a nuevas víctimas”.
¡Pues a ver si es verdad! Porque, hasta ahora ésta ha sido una de las pocas ocasiones en las que se ha conseguido detener al responsable de la producción pornográfica infantil, que es cada vez más alta y más frecuente, y que será.
Hace poco se detuvo en Suecia al falso joven pediatra español de 29 años (del que ya les hemos hablado en El Editorial del 17 de septiembre), ahora a este joven abogado (de 27 años). Todo indica que, si bien antes se cifraba a los pederastas y pedófilos en “edades medias” y con un síntoma de depravación general. Ahora resulta que nos encontramos con personas de poco más de 20 años, con mucho material pornográfico. En esta ocasión tiene un contenido de 83.500 fotografías (que no son pocas), y 1.345 videos, ¡él solito!
Nos parece que esto tiene un matiz de que, queremos sospechar –ojalá sea así- se ha decidido a actuar (cosa que, hasta hace poco, o se actuaba mínimamente o no se actuaba). Ahora parece ser, al menos en lo que respecta a estos dos últimos casos (uno en Suecia, sí, y otro en España, pero estas cosas no son casualidades), y es posible que se esté desarrollando una intencionada búsqueda, y los posibles descubridores, los posibles denunciantes ya sí tengan la fiabilidad y la confianza de saber que se van a atender a sus peticiones y se va a investigar.
Fíjense, en este caso en concreto, ya se le había detenido en otra ocasión y se le había puesto en libertad con cargos. Y ahora ha vuelto a reincidir y ahora sí se ha hecho un seguimiento. O sea, no se había actuado con insistencia, sino que la cosa quedó en… ¿eh?... Pero, no hay mal que por bien no venga: ahora se le ha pillado; ahora sí le han podido detener (después de la primera vez, en octubre de 2017, es decir, hace menos de un año… en fin), pero también ha habido más personas que han resultado perjudicadas.
Ahora otra vez, y vamos a ver si ahora la investigación sí va en marcha y… ¡adelante!
Los agentes detuvieron al presunto agresor por primera vez en marzo, tras la denuncia presentada a mediados de octubre de 2017 por los padres de un menor que mantenía conversaciones de contenido sexual a través de una red social con una supuesta mujer con la que intercambiaba archivos pornográficos. Se le imputaron entonces los delitos de abuso sexual y corrupción de menores sobre cuatro víctimas y fue puesto en libertad con cargos.