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EL EDITORIAL. Maduro eleva el salario mínimo a un dólar

Nuestro Editorial nos lleva una vez a más a la República Bolivariana de Venezuela. Tal como se refleja en el diario El País: “Maduro triplica el salario mínimo y lo sitúa en un dólar al mes”. ¿Qué les parece?... ¡Un dólar al mes (Bs. 3.000.000) el salario mínimo! ¿Qué se puede hacer con un dólar al mes?... Algo se podr

 

COMUNICANuestro Editorial nos lleva una vez a más a la República Bolivariana de Venezuela. Tal como se refleja en el diario El País:

“Maduro triplica el salario mínimo y lo sitúa en un dólar al mes”.

¿Qué les parece?... ¡Un dólar al mes (Bs. 3.000.000) el salario mínimo! ¿Qué se puede hacer con un dólar al mes?... Algo se podrá hacer, pero…

“El presidente venezolano ha anunciado que la medida busca contrarrestar la "guerra económica" de opositores y empresarios.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, ha anunciado el miércoles que triplicará el salario mínimo en Venezuela hasta situarlo en los tres millones de bolívares, equivalentes a tan solo un dólar, en un país donde la inflación está desbocada —se estima que la tasa rondó el 2.700% en 2017—. La decisión, ha añadido el mandatario, es un intento por contrarrestar lo que ha denominado como una "guerra económica" por parte de opositores y empresarios para sacarle del poder”.

Pues si lo empieza a arreglar poniendo de sueldo mínimo un dólar al mes, desde luego que lo van a sacar del poder.

"Los primeros elementos del programa económico incluyen la protección del ingreso, por eso voy a decretar el aumento del salario mínimo a tres millones de bolívares", ha aseverado el dirigente venezolano durante un acto público. Según Maduro, la medida —aplicable a todas las tablas salariales— entrará en vigor de inmediato para hacer frente a la fuerte inflación que golpea al país latinoamericano.

El pasado marzo, Maduro ya puso en marcha un proceso de reconversión monetaria para quitarle tres ceros a la moneda nacional, cuyo valor ha descendido en picado como efecto de la hiperinflación y la recesión económica que golpean el país.”

En fin, ¿qué decir, señor Maduro?

20180622 maduroSeñor Maduro no hay ninguna trama especial para hundir a Venezuela. Eso lo quiere usted justificar para seguir sangrando a Venezuela, para seguir quitándole a los venezolanos las mínimas garantías constitucionales, para seguir hundiendo las pequeña libertades, y erigirse en personaje impune e inmune a cualquier otra opinión que no sea la suya.

No, no… Definitivamente, usted no tiene ningún carácter solidario. El carácter solidario que usted dice aplicarse y que usted aplica a la población, no tiene nada que ver con el resto del mundo.

No sabemos si usted se ha enterado de que el país, Venezuela, pertenece a América Latina –parece ser, ¿verdad?--, y de que las leyes de la oferta y la demanda, y la economía de libre mercado, son cosas que nos afectan a todos. Y el decir que “nos acepta” significa que, de entrada, hay que saber aceptar la situación; y después, saber maniobrar en esa situación.

Imaginamos que usted no recordará que el dólar estaba a Bs. 4,30 por dólar (la famosa frase de “tres por uno”; ya que compro uno, compro tres)… No lo recordará usted porque es usted muy joven, seguramente.

La bonanza económica que vivió Venezuela, a pesar de los saqueos de los “demócratas” de COPEI (también llamado Partido Socialcristiano o Partido Popular o Partido Verde), a pesar de la Unión Republicana Democrática (URD), y a pesar de los adecos (del partido Acción Democrática, también llamado Partido Blanco o el Partido del Pueblo). A pesar de todo eso el país resistía, porque… ¡había tango, tanto, tanto!

Y llegaron ustedes y quisieron poner orden a tanto despilfarro. Pero quisieron poner orden “militar” al despilfarro. Y, claro, el orden social está un poco reñido con el orden militar, ¿verdad?, por lo tanto los militarismos se instauraron en Venezuela a partir de Hugo Rafael Chaves Frías (q.e.g.e.), Diosdado Cabello, y… usted, que fue designado por Hugo Chaves. No entendemos muy bien, pero… claro, estaba enfermo cuando le designó a usted; y en los estados de enfermedad, a veces uno toma decisiones muy poco acertadas. Y usted quiere perpetuarse, al estilo Fidel, al estilo Teodoro Obiang Nguema, o al estilo de cualquier otro dictador al uso: a costa de toda la población.

20180622 maduro 2Porque… dígannos si hay alguien que, con una inflación del 2.700%, pueda vivir dignamente con su trabajo, teniendo en cuenta que el sueldo medio –el sueldo base-, que acababa usted de subir, se sitúa en un dólar al mes.

Cuando ustedes han acabado con la industria interna, han acabado con la productividad interna, se han peleado con todos los que han podido, y están sometidos a las migajas que les pueden dar rusos, chinos, iraníes, etc. (que, fíjense, qué regímenes tienen).

Nos parece que los sentires de ustedes tienen que ver muy poco con el sentir del venezolano. Creemos que tienen que ver muy poco porque el sentir del venezolano, de la venezolana, (y no nos atrevemos a decir del “pueblo venezolano”, eso sería un populismo), es un sentir de juego, de broma, de humor, de solidaridad, de ayuda, de compañerismo… Y todo eso ustedes lo han eliminado con una propaganda cruel para promocionar a los más, más, más necesitados (de los ranchitos), que estaban en una situación deplorable. Ustedes les dieron una migaja y, claro, de “deplorables” a “deplorables con migaja”, para ellos es un triunfo.

Y, a partir de ahí, es que se mantienen. Luego siempre hay algún colaborador internacional, como el señor Zapatero, que trata de “adornar” por terror, horror…

¡Qué pena! Pero seguiremos insistiendo en nuestra crónica, en nuestro punto de vista, porque el venezolano y la venezolana de hoy, y el que ha existido como herencia bolivariana (¡qué pena que ustedes usen a Simón Bolívar como patrón! Pero, en fin, no creemos que lleguen a conocer el alcance de sus propuestas; y las trastocan de tal forma y manera que vuelven a ser un centro militar). En eso han convertido ustedes al país: en una reserva militar, guiada por militares (véase Diosdado Cabello).

La rebelión… la rebelión de los que todo lo han perdido y ya no tienen nada más que perder, late en el corazón de los venezolanos, y eso ni usted ni nadie va a poder parar. Puede tardar más, puede tardar menos, dependerá de cómo se mida y se valore la intensidad del tiempo, pero es absolutamente inevitable.