EL EDITORIAL. Maduro está aislando a Venezuela y sigue sin aceptar ayuda humanitaria
Nuestro Editorial nos lleva a la República Bolivariana de Venezuela una vez más, sí, porque la noticia del día es que 44 personas han sido puestas en libertad (44 presos políticos). Quedan todavía más de 200… (que se sepa, pero seguramente serán más). Esa es la cifra oficial. Esta medida viene como consecuencia de que
Nuestro Editorial nos lleva a la República Bolivariana de Venezuela una vez más, sí, porque la noticia del día es que 44 personas han sido puestas en libertad (44 presos políticos). Quedan todavía más de 200… (que se sepa, pero seguramente serán más). Esa es la cifra oficial. Esta medida viene como consecuencia de que parece ser que siguen las conversaciones en Santos Domingo (con la intermediación del señor José Luis Rodríguez Zapatero, el ex presidente del Ejecutivo español).
Pero se ve que las cosas a nivel diplomático no andan muy bien porque… porque… ha habido una fricción fuerte con Canadá, país que normalmente está tranquilo. Según lo aparecido en el diaro El País, “Canadá anunció que el embajador venezolano, Wilmer Barrientos, ya no es "bienvenido" y declaró al encargado de negocios del mismo país, Ángel Herrera, "persona non grata".
"El Gobierno canadiense elevó el tono ante el régimen de Maduro para incitarlo al diálogo con la oposición y tomó una serie de sanciones en su contra. La semana pasada, Ottawa decidió, entre otras medidas, prohibir la presencia en su territorio a 52 funcionarios de Venezuela, Rusia y Sudán del Sur, a quienes acusa de ser corruptos o estar vinculados a violaciones de derechos humanos. La ministra canadiense terminó señalando: "Seguiremos trabajando con nuestros socios en la región, incluido a través del Grupo de Lima, para aplicar presión al régimen antidemocrático de Maduro y devolver los derechos al pueblo venezolano".
Además de expulsar al embajador de Venezuela, la medida supone una respuesta a la decisión del Gobierno venezolano de declarar persona non grata al encargado de negocios canadiense en Venezuela, acusándole de inmiscuirse en sus asuntos internos.
¡Otro que se va!
Pero no se ha quedado ahí la cosa, porque el señor Maduro también ha expulsado al embajador de Brasil en Venezuela, por las críticas que se empeñan en ejercitar (en este caso Brasil, pero también Canadá) el pedir ayuda humanitaria para Venezuela. "Los canadienses no se mantendrán al margen mientras el Gobierno de Venezuela despoja a su pueblo de sus derechos fundamentales democráticos y humanos, y les niega el acceso a asistencia humanitaria básica", dijo la ministra de Relaciones Exteriores canadiense.
Claro, el presidente venezolano Nicolás Maduro no quiere aceptar la ayuda humanitaria, porque eso supondría que el país no tiene recursos ni medios… Él se pavonea así, como quien no quiere la cosa, mientras –por poner un ejemplo- todos los pacientes trasplantados de riñón, que requieren al menos tres medicamentos anti-rechazos, empiezan a fracasar, empiezan a morir, o empiezan a engancharse otra vez a la diálisis. Y, claro, los trasplantes han bajado de más de 100 el año pasado, a poco más de 10 este año.
No hay recursos básicos. ¿Hasta qué punto hacer un trasplante si luego no se puede mantener una mediación para evitar el rechazo? La actitud es “vamos a esperar hasta que haya un fracaso renal irreversible, y luego remitirle a la unidad de diálisis”, ¡que tampoco hay tantas!, y están saturadas, y hay listas de espera. Ustedes comprenderán que esto…
Señor Maduro, ¿a usted le han explicado algo de la Sanidad venezolana? Es una pregunta. Claro, usted dice que en Venezuela hay recursos suficientes. Y que si falta algo, la culpa la tiene Trump… o Santos (el presidente colombiano)…
Por favor, por favor. en el nombre de los enfermos (evidentemente, a usted no le falta nada, por supuesto. Ningún fármaco que usted pueda necesitar) abra ese canal humanitario. No le tenga tanto miedo a la ayuda. Acepte que la necesita. La necesita por el bien de todos, pero sobre todo por el bien de la comunidad que usted preside dictatorialmente, amenazadoramente, impresentablemente.
Señor Maduro, realmente, como ahora les dé a las personas de los diferentes países representados en Venezuela por empezar a retirarse (embajadores o encargados de negocios, por ejemplo), va a pasar como con los aviones: finalmente vuela Avianca, Iberia y Air Europa (hasta donde sabemos). No hay más líneas.
Esto nos preocupa sobremanera. El que usted siga con esa política en la que ya toman cuenta los diferentes países, con sus diferentes embajadores, o encargados de negocios, o cónsules, de hacer una vuelta de tuerca más para que usted reconsidere su posición tiránica (de tiranía) que usted está ejerciendo sobre la población, a la que está sometiendo a graves deficiencias sin necesidad de hacerlo. Porque no se puede decir “s que es irremediable”, “es que todo el mundo me niega el pan y la sal”…
No, no, no… Es que usted no quiere dialogar, es que usted no quiere entrar en comunicación con la comunidad internacional, y usted no quiere organizar –por supuesto- los recursos y los medios que tiene, sino que los quiere monopolizar (por parte del grupo de presión que gobierna dictatorialmente el país).
En fin… Muy triste, muy triste, muy triste, señor Maduro. Una vez más acapara usted la cabecera de nuestro Editorial. Ya nos gustaría que no fuera así, pero no queda más remedio que evidenciar lo que es obvio y para lo que usted no está preparado a la hora de resolver.