EL EDITORIAL. Martillo de justicia para Víctor Jara, por fin
Nuestro Editorial nos lleva a Santiago de Chile, sí. La noticia aparecida en el diario El País dice lo siguiente: “Ocho ex militares chilenos, condenados a 18 años de cárcel por el asesinato de Víctor Jara en 1973.” Más de cuarenta años después… “El Estado chileno tendrá que indemnizar con 2,1 millones de dólares a fam
Nuestro Editorial nos lleva a Santiago de Chile, sí. La noticia aparecida en el diario El País dice lo siguiente:
“Ocho ex militares chilenos, condenados a 18 años de cárcel por el asesinato de Víctor Jara en 1973.”
Más de cuarenta años después…
“El Estado chileno tendrá que indemnizar con 2,1 millones de dólares a familiares de víctimas de la asonada militar de Pinochet.
Ocho ex miembros del Ejército chileno han sido condenados este martes por el asesinato del famoso cantautor y director de teatro chileno Víctor Jara —militante comunista— en septiembre de 1973, cuando comenzaba la dictadura encabezada por el entonces comandante en jefe Augusto Pinochet. La decisión fue adoptada el martes por el ministro Miguel Vázquez Plaza, miembro de la Corte de Apelaciones designado para causas de violaciones a los Derechos Humanos. Además, al grupo de militares en retiro se les condenó por el homicidio de Littré Quiroga Carvajal, director de prisiones en esa época”.
“Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana, Hernán Chacón Soto y Patricio Vásquez Donoso fueron condenados a penas de 15 años y un día como autores de los homicidios y a tres años de presidio como autores del delito de secuestro simple de ambas víctimas. Adicionalmente, el antiguo oficial Rolando Melo fue condenado a cinco años y un día de presidio como encubridor de los asesinatos y a 61 como encubridor de los secuestros. El Estado chileno, además, deberá pagar más 2,1 millones de dólares como indemnizaciones a las familias de las víctimas.
La historia de Víctor Jara es la historia de la represión que sucedió después del golpe militar de Augusto Pinochet, en la cual llenaron el Estadio Chile con más de 5.000 personas[1], y empezaron las purgas, así porque sí. En concreto, a Víctor Jara lo torturaron, maltrataron, y lo ejecutaron con 23 disparos –por si acaso pudiera cantar-. El caso es que esto trascendió.
La cultura política chilena, muy proclive siempre al derechismo, y muy favorecedora –sin duda- de la dictadura militar de Pinochet (si no véase toda la historia de lo ocurrido cuando volvió), a pesar de que la clase política chilena es muy de derroteros derechistas y claramente dictatoriales, a pesar de ello, fíjense: como dice la canción, “El tiempo pasa…”. Sí, el tiempo pasa y puede ser que se recuerden las cosas.
Estos militares, por supuesto, ya están fuera de servicio. Hemos querido leer sus nombres porque, igual que en algún se leía y despreciaba el nombre de Víctor Jara por comunista, y en otro momento se leía como héroe cantautor, ahora es justo también –pasados los años- decir que la sociedad chilena reconoce a unos individuos que actuando bajo el nombre de la “ley”, asesinaron, violaron, secuestraron… Todo lo que se puedan imaginar y más, durante esa terrible dictadura que sufrió Chile.
Éste ha sido nuestro Editorial. Es una noticia que podría pasar casi desapercibida pero hemos querido rescatarla como importante, muy importante, para la sociedad en general de América Latina, y muy en particular de ese país: Chile.
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[1] Leer aquí “Somos cinco mil” o “Canto, que mal me sales”, el último poema de Víctor Jara, el 15 de septiembre de 1973, poco antes de ser asesinado.