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EL EDITORIAL. Murnane, otro candidato fuera de lo común para el Nobel de Literatura

Nuestro Editorial hoy va a ser ‘rocambolesco’, sí, o al menos poco habitual. Hay un candidato al Nobel de Literatura que es muy especial: Gerald Murnane. Suena a Premio Nobel, es australiano, y… fíjense ustedes en lo que nos dicen en el diario El País : “El australiano candidato al Nobel que no quiere saber nada del mu

 

COMUNuestro Editorial hoy va a ser ‘rocambolesco’, sí, o al menos poco habitual. Hay un candidato al Nobel de Literatura que es muy especial: Gerald Murnane.

Suena a Premio Nobel, es australiano, y… fíjense ustedes en lo que nos dicen en el diario El País:

“El australiano candidato al Nobel que no quiere saber nada del mundo. "Toda mi vida está en este cuarto”, dice Gerald Murnane (Melbourne, 1939)”.

¿Vale?

20180419 nobelEste caballero se retiró a un pequeño pueblo fronterizo (Goroke). Siempre ha odiado los viajes… Tomen nota, ¿eh?:

“Siempre ha odiado los viajes, el mar y las montañas. Nunca ha ido más lejos de un día en coche, toda su vida ha vivido en un “triángulo mágico” entre Melbourne, Bendigo y el llano que se adentra en Australia Meridional”.

20180419 nobelbis¡Fíjense qué personaje!

“Se retiró a este pequeño pueblo “fronterizo” cuando falleció su mujer, Catherine, hace seis años. Vive en lo que fue un garaje en la casa de su hijo mayor. Cada noche, tras beber unas pintas de la cerveza que él mismo elabora, despliega un delgado colchón y duerme en el suelo, entre dos filas de archivadores. En ellos están clasificados miles de fichas y cuartillas en las que ha escrito lo que le ha venido en gana sobre cualquier cosa, desde las muchachas entrevistadas o imaginadas hasta los pura sangre soñados, pasando por la religión de las llanuras, el idioma húngaro y la ética de las carreras. “Millones de palabras”, dice orgulloso de este iceberg sumergido de su obra. Abre un archivador cuyas carpetas llevan por título Extrañas ensoñaciones a los 77, Guiones asesinos, Chéjov y yo. Lee en voz alta algunas frases al azar, descifrando su propia letra, como si espiase en los papeles de un extraño. Confía en que la Biblioteca de Victoria compre los archivos una vez él ya no esté aquí para guardarlos. “El periplo de la mente en el tiempo es infinito. ¿Para qué visitar otros mundos?”.

20180419 nobel 3¡Ahí lo tienen!

“Descendiente de colonos ingleses e irlandeses, autor de siete novelas, Murnane reconoce que ha permanecido a la sombra de la élite literaria australiana por no ser de izquierdas ni aguantar a los intelectuales. Y sin embargo, hace años que su nombre suena para el Nobel. En Suecia se han traducido la mayoría de sus libros y sólo ahora comienzan a aparecer versiones en alemán, en francés y español.

Y fíjense en una cosa que dice:

“Para mí nada hay más importante y revelador que una prueba hípica, ni siquiera la literatura”.

20180419 nobel 2¡Ole, el torero…! ¡Átenme esta mosca por el rabo! Fíjense: vive en un garaje, se toma unas pintas de cerveza por la noche –que él mismo hace-, duerme en el suelo, y escribe lo que le da la gana, ¿verdad?, y resulta que alguien ha visto que lo hace bien y por ello es candidato a Premio Nobel de Literatura.

No le gusta el campo, no le gusta la montaña, no le gusta viajar… O sea, la antítesis de todo.

“Hay poca trama en sus libros, pero el lector queda enredado en un juego de imágenes y obsesiones”, dicen los críticos.

“El autor cree que ha permanecido a la sombra de la élite literaria australiana por no ser de izquierdas”. (¡Seguramente!)

Pues ¡ahí está! Nada más y nada menos que Gerald Murnane. Que les suene porque a lo mejor, dentro de poco (teniendo en cuenta todo el jaleo que ha habido con los Nobeles de Literatura) es el próximo. Y él no está dispuesto a salir de Goroke, ni a viajar… Por lo tanto, tendrán que llevarle el Nobel a su casa, pero este hombre “se lo ha currado”. Debe de tener razón Lao Tse (老子, pinyin Lǎozǐ) cuando dice que para conocer el mundo no hace falta salir de casa.

Nos parece un Editorial novedoso, hoy, como tantos otros días cargados de luctuosos acontecimientos. Gracias por atender a este detalle.