EL EDITORIAL. Tardía condena por genocidio para líderes de los Jemeres Rojos
El Editorial hoy nos lleva a algo… que ha tardado un poco, sí. La noticia del diario El País dice así: “Primera condena por genocidio a líderes de los Jemeres Rojos 1 de Camboya”. ¡Primera condena!… “Cadena perpetua contra el ideólogo del régimen, Nuon Chea, de 92 años, y el “Hermano Número Dos”, Khieu Samphan, de 87”.
El Editorial hoy nos lleva a algo… que ha tardado un poco, sí. La noticia del diario El País dice así:
“Primera condena por genocidio a líderes de los Jemeres Rojos1 de Camboya”.
¡Primera condena!…
“Cadena perpetua contra el ideólogo del régimen, Nuon Chea, de 92 años, y el “Hermano Número Dos”, Khieu Samphan, de 87”.
¡A estas alturas!
“Casi cuarenta años después de la caída del régimen de los jemeres rojos, el brutal sistema “ultramaoísta” responsable de la aniquilación de cerca de dos millones de personas -la cuarta parte de la población camboyana- entre 1975 y 1979, sus dos máximos líderes aún vivos han sido condenados a cadena perpetua al ser hallados culpables de genocidio contra vietnamitas y la comunidad musulmana cham. Se trata de la primera vez que un tribunal internacional reconoce como genocidio algunos de los crímenes cometidos por el movimiento dirigido por Pol Pot que aterrorizó Camboya”.
Dicen lo de “ultramaoísta” por llamarle algo, ¿verdad? Mao Zedong no… no es que no llegara ni a la mitad de lo de los Jemeres Rojos, sino que no era partidario en absoluto de este ‘boy-scout’ que resultó ser un terror: Pol Pot. Un terrorífico personaje que fue a morir a China aunque luego parece que volvió a morir a Camboya (cuando ya estaba enfermo). Sanguinario donde los haya. Aterrorizó a Camboya.
Lo sacamos como Editorial, primero para que sepamos lo que pasó (dos millones de muertes); y segundo para ver cómo está el derecho internacional (¿a estas alturas van a reconocer por primera vez que hubo un genocidio en Camboya? ¡¿?!).
“Las Cámaras Extraordinarias en la Corte de Camboya (ECCC), auspiciadas por la ONU y Camboya en 2006 para juzgar a altos cargos de los Jemeres Rojos, consideró culpables de genocidio y crímenes contra la humanidad al ideólogo del régimen, Nuon Chea, de 92 años, y al “Hermano Número Dos” (siendo Pol Pot el “Hermano Número Uno) o jefe del Estado Kampuchea Democrática, Khieu Samphan, de 87, quienes ya cumplían cadena perpetua desde 2014 por crímenes de lesa humanidad por la evacuación forzosa de la capital, Phnom Penh, en abril de 1975”.
“Desde una corte de esta ciudad, el juez Nil Nonn subrayó este viernes que ambos formaron parte de una “empresa criminal conjunta” a través de la cual cometieron los crímenes. Nonn definió el objetivo del régimen, que mató de hambre y trabajos forzados a unos dos millones de camboyanos, como una “revolución social” con la que Pol Pot y sus acólitos esperaban establecer “una sociedad atea y homogénea suprimiendo todas las diferencias étnicas, nacionales, religiosas, raciales, de clase y culturales”. Hasta que una invasión vietnamita puso fin al régimen en 1979, los jemeres rojos vaciaron las ciudades y forzaron a la población a trabajar en las zonas rurales en régimen de esclavitud, sembrando Camboya de fosas comunes, los conocidos como los campos de la muerte”.
“En la persecución de esa utopía, las minorías también fueron hostigadas. No obstante, la mayoría de los millones de asesinados pertenecían al grupo étnico jemer, el mismo que el del régimen, lo que hasta ahora había frenado a los tribunales a referirse como genocidio a los crímenes cometidos bajo el mando de Pol Pot, pese a que comúnmente sean calificados como tal. Según la ONU, el genocidio busca “la erradicación de un grupo nacional, étnico, racial o religioso”, por lo que se habían considerado a cambio crímenes contra la humanidad”.
¡Ahí está! Se ha dado ya el punto que se debería dar a estos asesinos terribles de esas situaciones macabras. Existen vitrinas con los cráneos recogidos de las matanzas, y allí pueden ir los turistas para hacerse fotos con las calaveras de los seres asesinados por Pol Pot y sus macabros ayudantes. Recordamos esos hechos y muchas cosas de Camboya.
Increíble, pero cierto. Algo para no olvidar, y para reclamarle al Derecho Internacional que se deje de minucias, de palabritas. Evidentemente, estos personajes –ya condenados a cadena perpetua en el 2014- debían estar condenados desde hace… “siempre”. No somos partidarios de la cárcel, sino de que sufran la ruina de lo que hicieron. Fíjense, era tal el terror y el drama que fue Vietnam –el país vecino- el que invadió Camboya para liberarla. Podría ocurrir esto en otros países, ¿verdad?... Nunca se sabe.
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1 Resumen histórico sobre los Jemeres Rojos: Pol Pot y el genocidio de Camboya (El Mundo, 2015)
“Casi cuarenta años después de la caída del régimen de los jemeres rojos, el brutal sistema “ultramaoísta” responsable de la aniquilación de cerca de dos millones de personas -la cuarta parte de la población camboyana- entre 1975 y 1979, sus dos máximos líderes aún vivos han sido condenados a cadena perpetua al ser hallados culpables de genocidio contra vietnamitas y la comunidad musulmana cham. Se trata de la primera vez que un tribunal internacional reconoce como genocidio algunos de los crímenes cometidos por el movimiento dirigido por Pol Pot que aterrorizó Camboya”.
“Desde una corte de esta ciudad, el juez Nil Nonn subrayó este viernes que ambos formaron parte de una “empresa criminal conjunta” a través de la cual cometieron los crímenes. Nonn definió el objetivo del régimen, que mató de hambre y trabajos forzados a unos dos millones de camboyanos, como una “revolución social” con la que Pol Pot y sus acólitos esperaban establecer “una sociedad atea y homogénea suprimiendo todas las diferencias étnicas, nacionales, religiosas, raciales, de clase y culturales”. Hasta que una invasión vietnamita puso fin al régimen en 1979, los jemeres rojos vaciaron las ciudades y forzaron a la población a trabajar en las zonas rurales en régimen de esclavitud, sembrando Camboya de fosas comunes, los conocidos como los campos de la muerte”.