EL EDITORIAL. Ni murciélago, ni pangolín, el SARS-CoV-2 provendría de un meteorito
El Editorial comienza con las noticias de última hora sobre la COVID-19 recogidas en el diario El Mundo : “(17:45 horas) Sanidad informa de 5 muertos desde ayer y 134 contagios.” Pues miren ustedes cómo vamos. Es un… querer y no poder. Está ahí y nos amenaza continuamente porque hace días que no tenemos un día con 0 co
El Editorial comienza con las noticias de última hora sobre la COVID-19 recogidas en el diario El Mundo:
“(17:45 horas) Sanidad informa de 5 muertos desde ayer y 134 contagios.”
Pues miren ustedes cómo vamos. Es un… querer y no poder. Está ahí y nos amenaza continuamente porque hace días que no tenemos un día con 0 contagios y/fallecidos. Siguen apareciendo fallecidos. Son menos, son pocos, pero eso de “pocos”… ¿quién lo entenderá? Pues aquellos a quienes no le ha tocado, ¿verdad? Pero el número de contagios sigue aunque, ese número de contagios nos anima. Sí, nos explicamos: con ese número se ve que se está creando una inmunidad de grupo. Es de suponer porque tanto los sintomáticos como los no sintomáticos son contagiantes.
¿Qué esperaban? Si se tiene a todo el mundo encerrado, evidentemente los contagios entre unas casas y otras (una casa de Sevilla y otra de Huesca, por ejemplo) pues va a ser difícil. Pero una vez que se “suelta” a los encerrados lo normal es que se contagien unos a otros, lo normal es que nos contagiemos. Y lo normal (es lo que está pasando un poco, y por ello hay que hacer otra lectura) el número de contagios es normal, y eso significa que se están produciendo anticuerpos en la población. Anticuerpos… ¡o lo que sea! Sí, porque hay sujetos sanos, que se han recuperado después de haber sido diagnosticados de COVID-19, y que no han desarrollado anticuerpos (un misterio de los muchos que hay).
Lo que es increíble es que se haga solamente una lectura negativa del número de contagios. ¿Qué esperaban ustedes? ¿Qué las personas no se contagiaran? ¡No lo entendemos! Hablan de los contagios como de una cosa peligrosa… Pero… ¡si es la inmunidad de grupo la que está surgiendo!
Ustedes dicen “Tantas personas han dado positivo. ¡A la cuarentena!”… ¿De qué sirve esa cuarentena? ¡A estas alturas ya de nada! También, ahora dicen que el fumar y el mapeo es peligroso. En fin, hay que tener en cuenta todo este tipo de cosas…
Pues bien, puestos a tener en cuenta algo, ¿verdad?, lo último que se lleva –lo que nos faltaba- lo recogemos del diario El Mundo, y dice lo siguiente:
“Un meteorito contagioso a 2.000 km de Wuham que en octubre convirtió la noche en día."
¡Ahí está!
“El escritor Javier Sierra, que ahora lanza su nueva novela, nos cuenta la 'increíble' hipótesis del brillante astro-biólogo que vincula las pandemias y enfermedades a rocas llegadas con virus desde el espacio.”
¡¡¡¿¿¿…???!!!
“El 11 de octubre de 2019 la medianoche se convirtió en día durante unos segundos en la ciudad china de Songyuan. Las cámaras de televisión de varias avenidas captaron un potente fogonazo procedente del cielo. Al día siguiente toda China vio en la televisión las imágenes. Dijeron que fue un meteorito. Esa misma tarde Mei-Lin, un aficionado a la búsqueda de "piedras cósmicas", se puso en contacto con sus colegas de pueblos vecinos para averiguar si habían recogido algo raro. Nada. Existe un pujante mercado para los meteoritos y uno tan grande habría sido un buen negocio para él. "Pero los cazadores de meteoritos estamos acostumbrados a la frustración", admitió. Si Mei-Lin hubiera dado con ese visitante, hoy podría tener en sus manos la solución al problema número uno al que se enfrenta nuestro mundo: el origen del virus SARS-Cov-2. Según algunos científicos, la fuente de ese patógeno no estaría en un murciélago, un pangolín o una serpiente, sino precisamente en ese meteorito...”
“Seis semanas después, un célebre científico de origen cingalés aún andaba obsesionado con encontrar la roca. Chandra Wickramasing lleva décadas atento a casos parecidos. Cree que durante esa clase de explosiones en la troposfera las piedras cósmicas se pulverizan y pueden liberar microorganismos potencialmente peligrosos para los humanos. Hallar un fragmento demostraría su hipótesis. En 2002 ya se fijó en un meteorito similar que estalló en la frontera entre Rusia y China y lo vinculó al posterior brote del virus SARS, predecesor del que ha desencadenado la actual pandemia, pero entonces tampoco dio con él.”
“Aunque de ideas exóticas, Nalin Chandra Wickramasinghe no es un charlatán. Dirige el Centro de Astrobiología de Buckingham y fue discípulo de sir Fred Hoyle, el astrónomo británico más brillante del siglo XX. Juntos desarrollaron una vieja hipótesis sueca según la cual la vida en la Tierra -y también los virus y bacterias que la acompañan- llegó a bordo de rocas como la que se desintegró sobre Songyuan. La llaman panspermia, porque el modus operandi de los meteoritos recuerda a cómo los espermatozoides fecundan un óvulo que es casi cincuenta mil veces más grande que ellos.”
“En fecha tan temprana como noviembre de 2019, Wickramasinghe, preocupado, vaticinó en la web Cosmic Tusk (Colmillo cósmico) que, tras lo sucedido en Songyuan, "cabe esperar que surjan nuevas cepas virales en los próximos meses, por lo que sería prudente que las autoridades sanitarias de todo el mundo estuvieran atentas y preparadas para cualquier acción".
“Nadie, como de costumbre, escuchó su aviso. Cuando en 2016 surgió el último brote del virus zika, él lo atribuyó al efecto que la baja actividad del Sol de esas fechas causó sobre el campo magnético terrestre en el hemisferio norte, favoreciendo la multiplicación del mosquito aedes aegypti, transmisor de la enfermedad. Y cuando en 2011 llovió agua roja durante ocho semanas sobre la ciudad india de Kerala, lo vinculó a otro estallido meteorítico que infectó, según él, la troposfera con algas sin ADN procedentes del espacio.”
“Songyuan parecía un caso más de ese listado, pero dejó de serlo el 31 de diciembre de 2019 cuando China alertó de un foco pandémico de coronavirus en Wuhan, a "sólo" 2.000 kilómetros de allí. Entonces avisó a la revista The Lancet sobre lo que creía que podía ser el origen de la crisis pero, de nuevo, recibió la indiferencia de sus colegas. Argumentaban que ninguna forma de vida es capaz de permanecer siglos, milenios o millones de años en una roca en el espacio atacada por la radiación cósmica y las bajas temperaturas. Y también que estaba probado que el SARS-Cov-2 era pariente del otro SARS, incluso del MERS de Oriente Medio... olvidándose de que él ya había defendido antes su origen cósmico.”
“Su controversia terminó siendo fecunda para mí. En los días en los que se desató, yo trataba de dar forma a un relato que ayudara a explicar la visión que la Humanidad tiene del origen de las enfermedades desde la noche de los tiempos. Analizaba el mito griego de Pandora que explicaba, hace más de dos mil años, que todas las enfermedades llegaron a la Tierra en el interior de una caja hermética fabricada por Zeus. Según ese relato fue Pandora quien la bajó de los cielos y la abrió en Grecia, dejándolas salir.”
Bueno pues… pues… pues… Pues no sería ni el pangolín, ni el murciélago, ni la manipulación genética de Wuhan, sino un meteorito, el cual traía incluido el virus, y no solamente éste último sino también los anteriores.
En fin…
Por supuesto, no tenemos conocimientos ni criterio (porque no nos vale eso que le han dicho a este señor de que a esas temperaturas no es posible, ya que puede venir encapsulado, congelado, etc. Esas son bobadas. ¡Claro que puede venir en un meteorito!), pero… ¿por qué?... ¿qué?... ¿cómo?... Estamos con una sensación…
Todo esto es producto de que creíamos saberlo y conocerlo todo como seres humanos pero, de repente, unos “virus enrocados” (cortos o largos, como el enroque del ajedrez ;-9 ) vienen y… ¡zás!
J.C.Afán: Como es un organismo de fuera de este planeta, el proceso de llegada, adaptación y demás por parte del huésped y del invitado (hablando en el sentido biológico) puede generar todas las variables que estamos viendo, ¿no?
Y, a propósito del coronavirus que nos atañe, aquí tenemos a Peter Piot. ¿Quién es? Pues uno de los más famosos virólogos del mundo (aquí todo el mundo es súper famoso), quien nos dice lo siguiente que recogemos del diario El País:
“Peter Piot: “Solo estamos al comienzo de la pandemia de coronavirus”. El veterano virólogo belga opina que la segunda ola podría adoptar una forma distinta a la primera.”
(En la foto de prensa se le ve sentado, relajado, tiene gafas…).
“Estamos solo al comienzo de la pandemia de coronavirus, aunque la segunda ola podría adoptar una forma distinta de la primera. Lo afirma el veterano virólogo Peter Piot, que ha pasado los últimos 40 años siguiéndoles la pista a distintos virus y luchando contra ellos.”
Oye pues… ¡muy agradecidos, muy agradecidos, muy agradecidos! ¡Ha salvado más vidas que Pedro! ¡Si lleva 40 años con esto!
“El profesor Piot (Lovaina, 1949) colaboró cuando tenía 27 años en el descubrimiento del ébola y ha liderado la lucha contra el VIH y el sida. El científico, director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres en el Reino Unido, y asesor especial sobre el coronavirus para la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, contrajo el SARS-CoV-2 a comienzos de este año. En esta entrevista habla de la manera en que la covid-19 ha cambiado su punto de vista sobre la enfermedad, de por qué necesitamos una vacuna y de las consecuencias de la pandemia a largo plazo.”
O sea, que… ¡ta-ta-ri!
“Tardé tres meses en recuperarme desde que me puse enfermo, pero ahora vuelvo a sentirme más o menos normal. Sin embargo, [mi experiencia] me ha enseñado que la covid-19 es algo más que gripe, o bien una enfermedad, que hace que el 1% tenga que recibir cuidados intensivos y muera. Entre esos dos extremos hay mucho. Pero me ha servido para entenderlo mejor. Ahora conozco el virus desde dentro, no solo por estudiarlo o luchar contra él. Es una perspectiva muy distinta.”
Pues… Nos alegramos mucho de que se haya puesto bueno, pero… ¡de verdad que esto!...
“Mientras haya personas propensas a infectarse, el virus estará muy dispuesto a hacerlo, porque necesita nuestras células para sobrevivir.”
“Yo diría que, a corto o medio plazo, una vacuna supondría una enorme diferencia, aunque dudo de que sea una vacuna eficaz al 100%.”
“El ‘nacionalismo de la vacuna’ empezó cuando Estados Unidos dijo que las vacunas producidas en Estados Unidos serían para los estadounidenses. Y si todos los países empiezan a hacer eso, la mayoría de los habitantes del mundo quedarán excluidos.”
O sea…. A este hombre se ve que el virus le ha cambiado…
JC Afán: Cuando a uno le entra un alienígena no es el mismo. ¿No vio usted “Alien: el octavo pasajero”?
Lo que es cierto es que esta versión que nos dice este virólogo la hemos comprobado también en otra persona que se ha curado del virus, y que dice que se siente “muy rara”. Entonces, ¿va a ser cierta la teoría del meteorito? Entonces, ¿quiénes estamos predispuestos a padecer la enfermedad? ¿Los del grupo sanguíneo C? O, bueno, han dicho que los del grupo A.
En fin, en fin…
“Un meteorito contagioso a 2.000 km de Wuham que en octubre convirtió la noche en día."
“Seis semanas después, un célebre científico de origen cingalés aún andaba obsesionado con encontrar la roca. Chandra Wickramasing lleva décadas atento a casos parecidos. Cree que durante esa clase de explosiones en la troposfera las piedras cósmicas se pulverizan y pueden liberar microorganismos potencialmente peligrosos para los humanos. Hallar un fragmento demostraría su hipótesis. En 2002 ya se fijó en un meteorito similar que estalló en la frontera entre Rusia y China y lo vinculó al posterior brote del virus SARS, predecesor del que ha desencadenado la actual pandemia, pero entonces tampoco dio con él.”
“Aunque de ideas exóticas, Nalin Chandra Wickramasinghe no es un charlatán. Dirige el Centro de Astrobiología de Buckingham y fue discípulo de sir Fred Hoyle, el astrónomo británico más brillante del siglo XX. Juntos desarrollaron una vieja hipótesis sueca según la cual la vida en la Tierra -y también los virus y bacterias que la acompañan- llegó a bordo de rocas como la que se desintegró sobre Songyuan. La llaman panspermia, porque el modus operandi de los meteoritos recuerda a cómo los espermatozoides fecundan un óvulo que es casi cincuenta mil veces más grande que ellos.”
“Peter Piot: “Solo estamos al comienzo de la pandemia de coronavirus”. El veterano virólogo belga opina que la segunda ola podría adoptar una forma distinta a la primera.”