EL EDITORIAL. Nicaragua, víctima de los “sandinistas” aprovechados del poder
En nuestro Editorial nos vamos a Nicaragua: cinco muertos ayer, sí. El diario El País recoge la siguiente noticia: “Nicaragua se echa a la calle para protestar contra Ortega. Tras la ola de terror desatada por el presidente en el país centroamericano, decenas de miles de nicaragüenses marcharon para exigir su salida de
En nuestro Editorial nos vamos a Nicaragua: cinco muertos ayer, sí. El diario El País recoge la siguiente noticia:
“Nicaragua se echa a la calle para protestar contra Ortega. Tras la ola de terror desatada por el presidente en el país centroamericano, decenas de miles de nicaragüenses marcharon para exigir su salida del poder”.
Esto… Ya ha habido demasiado, y Ortega se niega.
“Centenares de personas a la espera del inicio de la manifestación, la más importante desde la Marcha de las Madres del 30 de mayo, que fue atacada por huestes de Ortega con un saldo de decenas de muertos”.
Esta vez fueron cinco muertos.
“Ya hubo demasiada tortura, demasiado asesinato, por parte de esta pareja de desquiciados”, explicó Rivas, una secretaria ejecutiva jubilada, en referencia a Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo. La manifestación se realizó cuando se cumplen 86 días de la crisis que ya amenaza con destruir la frágil economía del país. Un reporte de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES) reveló que desde abril, cuando comenzaron las manifestaciones contra Ortega, se han perdido 215 mil empleos y las pérdidas superarán los mil millones de dólares”.
Evidentemente, todo este acopio de poder por parte de un sandinista (¡qué diría Sandino del señor Ortega!) le ha llevado a una dictadura-democrática que va haciendo furor, pero también van siendo descubiertos (cada vez con más facilidad). Y en este caso las cosas han llegado a un límite en el que va a ser difícil que consiga parar esa protesta social (como ya ocurrió en Venezuela, también con muertos, claro, pero se paró… y sigue la indecencia del señor Maduro y Diosdado Cabello). Pero, en Nicaragua parece que las cosas están mucho más decididas. Más aun teniendo en cuenta el apoyo que tienen los disidentes (si se pueden llamar así) y la Iglesia Católica. En este caso lo tiene muy difícil.
Señor Ortega, está usted al borde de pertenecer a alguien reclamado por La Haya (el Tribunal Internacional). Es el momento de decir “See you later!” (¡Nos veremos más tarde!), o mejor aún “No nos veremos jamás”. Parece que, en su caso, se lo toma con calma; pero con una calma tediosa; una calma de poder rancio, y de poder de deterioro.¿Y a dónde va a ir usted? ¿Quién le va a acoger? ¿El señor Maduro?, ¿o los restos castristas? Pocos sitios más hay. Aproveche, que están en liquidación.
Terrible, increíble, pero cierto. Nicaragua, ¡quién te ha visto y quién te ve! Después del triunfo del sandinismo, ahora, víctima (no del sandinismo sino de los aprovechados del poder).