EL EDITORIAL: Nueve de cada diez españoles han tenido ansiedad en 2017
Nos vamos con un editorial que nos la trae la OMS, que se va poner más de moda de lo que creemos, verán: “Según la OMS, alrededor de 260 millones de personas en el mundo sufrieron trastornos asociados a esta emoción en 2017. El Consejo General de Psicología de España estima que nueve de cada 10 españoles la padecieron
Nos vamos con un editorial que nos la trae la OMS, que se va poner más de moda de lo que creemos, verán:
“Según la OMS, alrededor de 260 millones de personas en el mundo sufrieron trastornos asociados a esta emoción en 2017.
El Consejo General de Psicología de España estima que nueve de cada 10 españoles la padecieron durante ese mismo año.
Vivimos en una cultura que auspicia el bienestar. Sabemos lo que hay que comer, cuántos minutos conviene practicar deporte y pasamos horas buscando la calma para vivir mejor, pero tenemos un talón de Aquiles: la ansiedad. Según la OMS, alrededor de 260 millones de personas en el mundo sufrieron trastornos asociados a esta emoción durante 2017.
El Consejo General de Psicología de España estima que nueve de cada 10 españoles padecieron estrés y ansiedad ese mismo año. Sin embargo, la ansiedad es un mecanismo natural de protección, un sistema psicológico de alerta que anticipa posibles amenazas con el fin de evitarnos futuros problemas. Es un estado de inquietud, que supone miedo y estrés a la vez, cuando el peligro no está presente. Es sólo una idea que surge en la mente y suscita el estrés necesario para resolver lo que preocupa antes de que sea demasiado tarde.
A veces, tenemos una ansiedad general que no va asociada a ninguna situación concreta. Es la ansiedad inespecífica. Otras veces sabemos muy bien su origen: es la específica.
En ambos casos produce: aturdimiento, nerviosismo, taquicardia, sudoración, temblores, ahogo, opresión en el pecho, náusea, molestia abdominal, mareos, hormigueos (parestesias), escalofríos o sofocos, miedo a perder el control, a volverse loco o morir, lo que produce conductas de aislamiento.
Ante este detalle hay que decir que todo esto no se produce a la vez, porque si no explotaríamos. Todos estos síntomas que describen tanto en la ansiedad inespecífica, como la específica, no todo se produce a la vez. Porque si a la vez te de : aturdimiento, nerviosismo, taquicardia, sudoración, temblores, ahogo, opresión en el pecho, náusea, molestia abdominal, mareos, hormigueos (parestesias), escalofríos o sofocos, miedo a perder el control, a volverse loco o morir…..no solamente te aislas si no que te estrellas contra la pared.
“Son sensaciones lo suficientemente desagradables como para que tengamos, a menudo, más miedo a la ansiedad en sí que al
problema que intentamos resolver: es el miedo al miedo. Si es una emoción normal, ¿por qué produce tanto sufrimiento y se ha convertido en una epidemia? Mucha de nuestra educación está basada en asustarnos. Según Noam Chomsky, vivimos en la "cultura del miedo", término para definir el proceso por el cual se divulga este sentimiento a través de los medios de comunicación, los discursos políticos, etc. y que influencia el comportamiento de las personas. Además, hemos desarrollado una fobia a la incertidumbre. Tenemos una manía por el control que, parafraseando a Giorgio Nardone, acaba por conducirnos al abismo del descontrol”.
Pensamientos culpables,…. Vulnerabilidad… un largo artículo que culmina diciendo:
“El estrés y estos estilos de pensamiento pueden producir patologías: Trastorno de ansiedad generalizada. Se produce el miedo a un nuevo ataque, lo que prepara el camino para una nueva crisis. Trastornos fóbicos. Objetos, animales o situaciones producen un miedo irracional incontrolable y el impulso irrefrenable a evitar aquello que produce tanto malestar. 
Mención especial merece la fobia social. Trastorno obsesivo compulsivo . La ansiedad se transforma en ideas repetitivas que la persona no puede parar y que le impiden dirigir su atención hacia otros temas. El estado de activación y nerviosismo se alivia con conductas compulsivas, que hacen que la vida cotidiana sea muy complicada. Estrés postraumático (TEPT). Es un estado de inquietud general y recuerdo del episodio traumático que se produce después de un suceso grave como la muerte súbita de un familiar o un accidente”.
Pero esa ansiedad -y eso no lo especifica el artículo, y lo ampliamos en el editorial- tiene mucho su origen en esta sociedad de usar y tirar, en esta sociedad de consumir. Porque hay que preguntarse por qué esa ansiedad. El miedo desde luego está ahí, pero hay una ansiedad por consumir y de hecho personas que desayunan, comen y cenan, si aparece un plato común, ansiosamente se llenan el plato pensando que se va acabar la comida, que se va a acabar el mundo, vamos. Ese consumo es extremadamente importante. Después el “usar y tirar” también tiene una incidencia decisiva.
La competitividad ,el competir continuamente y el sentirse -en alguna medida- vigilado, controlado -por supuesto- amenazado, todo ello contribuye enormemente a crear esos estados de ansiedad. Los cuales, a veces, como explicaba Juan Carlos, pueden ocurrirte en un momento determinado, ante una situación determinada, pero obviamente continuamente no es posible soportarlo.
Luego baja la presión o baja el hecho en sí, pero si nos puede quedar un estado subyacente de ansiedad, que como ven según l OMS hay Millones de personas que la padecen y 9 de cada 10 españoles han tenido episodios de ansiedad en 2017 según el consejo general de sicólogos de España.
No estamos bien.