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EL EDITORIAL. ODEBRECHT…

Hoy nuestro Editorial está dedicado a un tema que nos aclarará ChezArdilá (tenemos que aprovechar que está aquí en Tian… Las cosas son “coincidenciales”, casualidades, lo que sea, pero… son así. Hoy nuestro Editorial se titula, Odebrecht. Ese nombre no lo conocía nadie –salvo los brasileiros y algunos empresarios como

 

COMUNICAHoy nuestro Editorial está dedicado a un tema que nos aclarará ChezArdilá (tenemos que aprovechar que está aquí en Tian… Las cosas son “coincidenciales”, casualidades, lo que sea, pero… son así. Hoy nuestro Editorial se titula, Odebrecht.

Ese nombre no lo conocía nadie –salvo los brasileiros y algunos empresarios como Florentino Pérez, por ejemplo, el presidente del Real Madrid, que seguro que lo conocía-, pero… de repente salió a la palestra, y a día de hoy resulta que es la empresa constructora (y demás cosas) que manejaba más dinero en el mundo. ¡En el mundo!

Y resulta que un abogado que les defendía y que conocía todas estas triquiñuelas, ha decidido salirse de la empresa y comenzar a colaborar con la justicia. Con lo cual, ha recibido todo tipo de amenazas en Brasil y otros países, ¡incluida España!, donde parece ser que se encuentra residente.

Este señor le ha dicho a la prensa que, por lo menos, a 1.000 funcionarios de más de 12 países fueron sobornadas por Odebrecht (bien sea pagando la campaña electoral; bien sea manteniendo un nivel de vida; bien sea… etc. etc. etc.) para conseguir permisos “no legales” de cara a sus proyectos de construcción “totalmente legales”. En ese sentido se ha mantenido la actitud de esta empresa a lo largo del tiempo.

Mucho nos tememos –puesto que no está tan popularmente activo- que, como sobornaba a diferentes estamentos, llegando hasta presidentes de los países (véase Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, véase Alejandro Toledo Manrique de Perú, entre otros), estaban siendo sobornados: daban un dinerito a cambio “de”... ¡Todos los contenidos!

Y claro, cuando se llega a determinados personajes, como en este caso Lula da Silva (que ya han llegado a él), pero… ¿llegarán a otros? Que lleguen a Lula es más lógico puesto que la empresa es brasileira (al menos así se dice, aunque imaginamos que será del capitalismo internacional –mundial- aunque se asiente en Brasil), pero llegar a otros estamentos… Sería interesantísimo, sí, desde el punto de vista de a justicia, pero mucho nos tememos que, cuando abogados de ellos mismos dimiten, no se llegue al fondo de la cuestión.

Así que, tendremos un ‘culebrón de verano’, que siempre las hay, con mucho bombo y platillo. Y cuando llegue el otoño, y se caiga la hoja, se caerá la hoja de Odebrecht, pero nosotros vamos a recordarla permanentemente para preguntar “Bueno, ¿qué ha sido de las responsabilidades de estas personas?, ¿qué responsabilidades han tenido?”.

20170728 odebrechA todo esto –y no estamos justicialismo barato- este tipo de cosas se hace todos los días en todos los países. No es solamente Odebrecht; cualquier otra empresa lo hace también. (“Yo te ayudo con la campaña electoral con 800 millones de euros, por ejemplo, porque me caes simpático”… ¡Y eso está permitido! Lo que pasa es que luego, de la simpatía es normal que se pase a “Disculpe, pero el señor de los 800 millones está ahí fuera aguardándole y quiere hablar con usted”. Es decir, una vez que se ha salido elegido, llegan los que han pagado y dicen cosas como “Mire, hay unos terrenitos por tal sitio –cerca de Doñana, por ejemplo- y me vendría muy bien para mi nietecita un sitio fresco, un sitio desde el que ella pudiera ver los patos y otros animalitos. ¿Qué tal si hacemos un…?”, (por ejemplo). O sea, somos conscientes de que los Gobiernos son corruptos. ¡Todos! En diferentes medidas, y más fácilmente o menos fácilmente; y hay unos más corruptos y otros menos corruptos, pero esta parte práctica de Odebrecht parece que es la única que ha salido a la luz. Algo similar a cuando se descubrió a nuestro “ídolo” (que está preso de por vida) el señor Bernard Madoff. Pues como Madoff hay mucha, mucha, otra gente, ¿verdad?, lo que pasa es que se toma a un individuo como chivo expiatorio y parece que se ha limpiado todo, y no hay más ‘Madoffes’ por ahí. ¿No hay más?, ¿seguro que no hay más? ¿No habrá algún otro?... Y dicen, “Nooo; éste fue el más malévolo que ha existido”… ¿Sí?... ¿Y las ‘black card’?, ¿y las cuentas ‘B’?, y todo eso… ¿Eso no suena a Madoff?

El caso es que lo aclaramos así para que vean que nuestro Editorial tiene una ánimo universalista, y lo que queremos es llamar la atención sobre cómo, a partir de la punta del iceberg, habitualmente luego se queda en la punta. Y cortarán las cabezas –metafóricamente hablando- a algunos dirigentes, pero el iceberg seguirá navegando. Y los otros icebergs seguirán con la cabeza alta, como en el ‘Caso Gürtel’, por ejemplo, que mientras pasaba, pasó. O como el caso del señor Villar, que pasaba… y pasó 29 años con sus tejemanejes, (¡tela!, ¿eh?, y ahora prisión incondicional sin fianza… ¡Habrá vestigios de que ha delinquido!, y dada su situación obviamente ha dimitido de la UEFA y de la FIFA). Es decir, cosas así.

Pero, ¿el único que estaba un poquito amañado –futbolísticamente hablando según los datos de WikiLeaks- era el señor Villar?... Noooo; él es la cabeza del iceberg, y parece que una vez aclarada la cabeza los demás icebergs que siguen flotando (y que “te compro a este jugador”, y “te lo vendo a ti”, “lo traigo aquí y lo siento en el banquillo para que no lo uses tú”, “y lo uso yo”, y en las apuestas pongo 20 a 1 que tú sacarás la primera tarjeta, ¿quién la sacará, quién no la sacará? Me pongo de acuerdo con unos amigos que van a apostar por mí, y le voy a hacer una entrada fortísima en el minuto 12: en cuanto vea una señal desde el estadio, en el minuto 12, hago una entrada, acierto…”). ¡Es muy fácil! en cuanto hay apuestas –apuestas de carácter universal, en este caso en el deporte-, tiene que haber corrupción; es que es absolutamente inevitable.

Por lo tanto, el caso Odebrecht no nos sorprende. Las coimas (o como se quieran llamar) en los gobiernos siempre han estado ahí. La mafia no es un invento siciliano; la mafia es un invento humano, de todos los seres humanos, y unos son más mafiosos y otros son menos mafiosos; y hay algunos que no son mafiosos, ¿verdad? Pero estamos ahí; estamos en el seno de ese ahí.

Cuando el señor Montoro nos sube el IVA de un 10-12% a un 21%, ¡es un mafioso! ¡Y nos obliga a pagar del 10 al 21%!! ¡Eso es la mafia! (La mafia dice: ¿tú quieres seguridad? ¡Paga!). Eso es mafia gubernamental, lo que pasa es que no se llama así… No sabemos cómo la llamará Montoro, que se pone a España por montera. Y dice el Tribunal Constitucional que tal cosa no se puede hacer, y Montoro dice ¡Bueno, pues vale!, ¿y a mí qué me dices?... ¿Cómo que a mí qué me dices?... ¡Un poquito de vergüenza torera: dimita. Dimita, por favor. Es que no le cabe otra posibilidad.

Odebrecht, que es grave, muy grave, es solo una de las gravedades de la mafia institucional que se instaura en los gobiernos de todos los países del mundo.

Ojalá en algún momento (en este caso, Odebrecht) sirva para que, a partir de ahí, se trabaje para disolver la actitud mafiosa de que me compre seguridad; te doy seguridad pero tienes que pagarla; porque si no seré yo mismo el que te atraque. Entonces, si no quiere ser atracado por Montoro, paga el 21% de IVA. Y si no lo pagas serás atracado por Montoro… ¡Eso es mafioso!

Por nuestra edad, recordamos una época que no existía el IVA… ¡y vivíamos! Comprábamos queso, jamón (y era de bellota, porque no había recebo ni leches de esas). ¿Declaración de la renta?... Bueno, que sepamos nuestros padres nunca hicieron declaración de la renta; ¿qué renta ibas a decir?... Trabajabas como un mulo de sol a sol para vivir; para poder malvivir… ¿qué declaración de la renta? ¡Declaraban la renta los ricos!... (Bueno, declaraban lo que querían). Eran impuestos indirectos… (Y directamente nos quitaban lo que querían). Posteriormente llegaron los impuestos directos, pero no quitaron los indirectos; siguieron imponiendo impuestos, indirectamente, a todo lo básico, más… el Impuesto Sobre el Valor Añadido… ¡Qué vergüenza es esta! Eso es extraído de la mafia siciliana de Don Corleone, de verdad. En fin…       

Y ahí estás tú. y dices, “¿Y esto cuánto cuesta?”, “Doscientos euros… más IVA”, “¡Jo!, ¡entonces no cuesta 200 euros! ¡Dígame lo que cuesta!”… “¿Lo quiere con factura, o sin factura?, ¿en negro o en blanco?”… ¡Ya estamos con el racismo. Si lo quieres en blanco, eres civilizado; si lo quieres en negro, eres un esclavista asqueroso y repugnante que no merece la pena vivir…

Verdaderamente… ¿Dónde vamos, dónde vamos? Y hasta aquí hemos llegado, porque el tema da de sí mucho, pero ya nos lo aclarará hoy en su intervención –un poco más puntualmente- el señor ChezArdilá.