EL EDITORIAL. Oriente Medio es un caos mantenido y sostenido
En nuestro Editorial, lo que les habíamos anunciado muchas veces, y que seguiremos anunciando, pero ya habíamos parado de comentar. ¿Recuerdan el paso de Rafah, entre Egipto y Gaza? Pues la prioridad del gobierno de Netanyahu es cómo gestionar ese paso. Israel quiere gestionar el paso de Rafah. Y van a entrar en esas c
En nuestro Editorial, lo que les habíamos anunciado muchas veces, y que seguiremos anunciando, pero ya habíamos parado de comentar. ¿Recuerdan el paso de Rafah, entre Egipto y Gaza? Pues la prioridad del gobierno de Netanyahu es cómo gestionar ese paso. Israel quiere gestionar el paso de Rafah. Y van a entrar en esas conversaciones de paz que se están realizando…
Recogemos la noticia del diario El País:
“Netanyahu pone en su punto de mira la gestión de la frontera entre Egipto y Gaza. Israel quiere asumir el control del estrecho corredor que separa el Sinaí de la Franja. Pero un cambio acarrearía importantísimas implicaciones militares y humanitarias, como pueden suponer. A medida que el ejército israelí recrudece la presión militar y humanitaria en el sur de Gaza y se suceden las discusiones sobre el futuro de la Franja, el estrecho corredor que se extiende a lo largo de la frontera entre el enclave palestino y Egipto va asumiendo más importancia. Las autoridades israelíes afirman que el movimiento palestino Hamás introduce armas y personas por este paso desmilitarizado, conocido como el corredor Philadelphi, y en las últimas semanas ha expresado abiertamente su objetivo de ejercer el mayor control sobre el punto.”
“Pero su estatus está regulado por el acuerdo de paz de 1979 entre Egipto e Israel y su gestión tiene importantes implicaciones en la arquitectura de la seguridad de la zona, el bloqueo de Gaza y la relevancia de Egipto en la cuestión palestina.”
El corredor Philadelphi... Hay toda una valla, ¿no? Y ahí está Rafah, claro.
“En las últimas semanas el futuro de este estratégico corredor de acceso a Gaza ha vuelto a acaparar la atención, convirtiéndose en el centro de rumores y filtraciones en medios israelíes y árabes. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reiteró este sábado su intención de cerrar el eje del corredor Philadelphi o, para decirlo más correctamente, el punto más meridional de la franja, que “debe estar en nuestras manos, debe estar cerrado”. Había dicho en diciembre, según Reuters, “cualquier otro arreglo no garantizará la desmilitarización de Gaza que persigue su país”, agregó entonces.”
“En una de las principales disposiciones del tratado de paz entre Egipto e Israel fue el fin de la ocupación israelí del Sinaí, que el Estado judío había capturado junto con Gaza durante la guerra de 1967. El acuerdo dividió a la península en cuatro zonas de seguridad, con varios grados de despliegue militar permitidos para ambas partes. Tres de ellas se encuentran en territorio egipcio y una en Israel y Gaza.”
“En el 2005, como parte del plan de retirada del ejército y de los colonos israelíes de la franja, Egipto e Israel firmaron un arreglo según el cual una fuerza de la guardia de fronteras egipcia se alojaría en el lado egipcio de la frontera con el enclave palestino para ocuparse exclusivamente de asuntos de contrabando, filtración y terrorismo, al mismo tiempo que Israel se retiraría del corredor Philadelphi.”
“Cualquier enmienda de este arreglo requiere del acuerdo de las partes egipcia e israelí, tal y como ha ocurrido en tres ocasiones. En el 2007, año en el que Hamás se hizo con el control de Gaza, y en el 2018 y el 2021, en el marco de la campaña antiterrorista egipcia en el Sinaí. Israel también planteó reocupar el corredor Philadelphi en las anteriores campañas militares en La Franja, a pesar de que el Sinaí y Gaza se encuentran separados por dos muros y que hace una década Egipto creó una zona de colchón de cinco kilómetros de profundidad a lo largo del enclave palestino. Es la única de sus fronteras que no controla Israel.”
“La única explicación para tales afirmaciones es que quizás Hamás, que está utilizando túneles para entrar en el Sinaí y esconderse, y que tal vez siga llegando armas. Pero no hay pruebas de que este desafío de los últimos 10 años de la mano de la ayuda de Egipto en la zona fronteriza que ahora está completamente militarizada, en la que no entra nada. Está completamente vigilada y controlada.”
Pues ahí tienen una parte. ¡Una parte!, en nuestro Editorial.
Y bueno, como dijimos, no tardó en llegar el tercer ataque norteamericano. Hemos también acertado.
EEUU lanza una serie de ataques contra zonas controladas por los hutíes en Yemen. El bombardeo se produce tras declarar terrorista al movimiento rebelde yemení, apoyado por Irán.
Y Pakistán ataca objetivos en Irán. Esta es otra novedad. ¡La guerra es la guerra!, y hay que proclamarla. Tras un bombardeo iraní en su territorio.
Parece mentira pero así es. Pakistán recibió un ataque de Irán, y ahora ha respondido Pakistán. Pero en ese grupo, etnia Beluchistán. El ataque se produce dos días después de que Irán lanzara misiles contra bases de un grupo islamista de Beluchistán. No es un país, es una entidad histórica en suelo pakistaní y en suelo iraní y en suelo afgano. Islamabad lo tachó de inaceptable. Entre los muertos hay tres mujeres, cuatro niños y dos hombres de nacionalidad extranjera, según el ministro del interior.
Pakistán ha atacado, durante la madrugada de este jueves, varios objetivos supuestamente vinculados a la insurgencia de Beluchistán en territorio iraní. Dos días después de que Teherán lanzara misiles y drones contra bases de una organización islamista beluchí en territorio pakistaní, una acción que Islamabad había tachado de inaceptable.
Increíble.
También es increíble que Joe Biden vuelve a pedirle a los congresistas que abran la mano para darle algo a Ucrania, pero no están por la labor. Todo el mundo está muy preocupado ahora por la campaña electoral y por las elecciones.
Vemos al presidente norteamericano muy desvalido. No ya en este aspecto, sino en general. Y esto, por supuesto, afecta a la situación y a la guerra árabe-israelí. No se nos comunica nada significativo del número de personas fallecidas, pero sí vemos que todo alrededor empieza a ser una “bombonera”, no en el sentido del juego, sino en el sentido del caos. Un caos no creativo, sino un caos conservado y mantenido.
Así es.