EL EDITORIAL. Rusia: Parada técnica del envío de gas a Alemania, y presentación de arma nuclear alentando al diálogo
Nos vamos con nuestro Editorial que, de nuevo, nos concentra en Ucrania y todas las repercusiones que se acumulan entorno a esta invasión guerrera de Rusia en territorio ucraniano. Como consecuencia exterior, lo más preocupante es que Rusia ha cerrado uno de sus ramales de gas que van a Alemania, lo cual, en principio,
Nos vamos con nuestro Editorial que, de nuevo, nos concentra en Ucrania y todas las repercusiones que se acumulan entorno a esta invasión guerrera de Rusia en territorio ucraniano.
Como consecuencia exterior, lo más preocupante es que Rusia ha cerrado uno de sus ramales de gas que van a Alemania, lo cual, en principio, no debería constituir un problema, ya que estaba previsto y avisado que en estas fechas se cortaría el suministro para mantenimiento, control, cambio de filtros, etc.
Claro, la suspicacia está a la orden del día, y Alemania se echó a temblar pensando que, “aprovechando” el cierre natural por revisión (cosa que se hace desde que está el gaseoducto), esto lleve a una reducción del envío de gas (algo que ya ha ocurrido en Austria).
Pero Rusia ha dejado claro que va a seguir todo el protocolo normal de una revisión y, en principio, no hay contraorden.
Esto, a lo largo del día, ha supuesto una impresión...
- La primera notica esta mañana era que “Rusia corta el suministro de gas a Alemania, la primera potencia económica del Europa.” Pero luego se lee toda la noticia (ni siquiera la letra pequeña sino la letra de molde) y se puede ver que, desde hace unos meses, ya se sabía que ahora tocaba la revisión, y hay que cerrar el paso del gas… ¡una semana! Eso es lo establecido.
- Ya al medio día, aparecía en prensa que sí, se ha cerrado, pero eso no significa que eso vaya a seguir cerrado.
- Y a última hora de la tarde, lo que se podía leer es que, tranquilos, esto es un paso natural en el mantenimiento del gaseoducto. ¡Y punto! No hay por qué pensar otra cosa.
Fíjense las “coletadas” que da una noticia a lo largo del día (que todavía no ha acabado, ¡ojo!... Hasta las 12 de la noche no sabemos qué puede pasar… En torno solo a este pequeño problema).
En cuanto a la guerra en sí (o la invasión guerrera) pues hay de todo: la región sureña de Jersón está siendo bombardeada por la Confederación Rusa; y el Donbás es un sigue, sigue, y no pares.
Así mismo, nueva oferta por parte de Vladimir Putin. La oferta es conceder la nacionalidad rusa. De entrada, era a todos los pro rusos que combaten con las tropas rusas en esta contienda. Y hoy Putin ha ampliado su oferta diciendo que todo habitante ucraniano, sea pro ruso o no, que quiera obtener la nacionalidad rusa será bienvenido a este país. Se amplia como media excepcional.
Estas son estrategias que se emplean en las guerras. Más de un se nacionalizará pensando que va a tener algún tipo de ayuda o apoyo. Algunos, se sabrá quiénes han sido; la mayoría de las veces mantendrán el silencio, pero tendrán sus pequeños beneficios… En una guerra que lleva 139 días y no tiene visos de cambiar.
El ministro holandés acaba de visitar Kiev, y dice que se siente desolado, que es mas de lo que se ha visto en las fotos, y que Europa tiene que prestar todo su incondicional apoyo a Ucrania para que se defienda.
Una vez más, ni una sola palabra para intervenir pacíficamente, diplomáticamente.
Mientas, Zelenski celebra todas estas propuestas de ayudas, y reclama mas material bélico, y mas ayuda par la reconstrucción (no sabemos de qué y de dónde, porque la guerra continúa y se continúa la destrucción).
Mientras tanto, el Kremlin anuncia ataques selectivos a sitios militares y a lugares de abastecimiento por parte de las tropas ucranianas.
Siguen siendo para nosotros un misterio las vías de las que se valen los países europeos y EEUU para hacer llegar material bélico a Ucrania, y que después de 139 días los rusos no se hayan fijado lo suficiente como para bloquear esas vías. ¡Eso es parte de la estrategia guerrera! Quizás este ocurriendo y no lo veamos, pero pareciera que Rusia hiciera la “vista gorda” a la llegada de armamento y economía a Ucrania, y le diera gusto ver cómo se rearma y cómo contraataca a los lugares donde ya están asentados los rusos, para así seguir esta contienda… A sabiendas de, como ha dicho Vladimir Putin, que “todavía no han empezado en serio”. Así lo ha dicho. Esto está siendo una contienda de “pequeña escala”.
Para mostrar esta “pequeña escala” Rusia ha presentado este fin de semana un nuevo artilugio: un submarino que se llama el submarino de los últimos días o “Día del Juicio Final”. Capacitado para llevar un número “x” de drones con ojivas nucleares capaces de arrasar toda la costa norteamericana. ¡Y esto lo presentan ahora!, es decir: “lo digo, Juan, para que se entere Pedro” ... Ellos lo han presentado porque lo acaban de construir y, ya que lo han terminado, Putin lo ha dado a conocer.
Evidentemente, esto no ha sentado muy bien en Washington, porque la capacidad destructora de este submarino nuclear es devastadora porque causaría un tsunami demoledor, además de una contaminación por energía nuclear importantísima (… de producirse un ataque).
“Armas de persuasión”. Con estas armas de persuasión, el Kremlin, en la voz de Vladimir Putin, trata de avisar a Norteamérica de que debe amainar sus ayudas a Ucrania, y debe contener sus ansias de enaltecer la figura de Zelenski y del ejercito ucraniano, porque, a la hora de presentar este armamento nuclear, pone en tela de juicio las seguridades con las que se maneja EEUU (teniendo en cuenta que podría darse el caso de que la guerra se… “implementara” en sus costas, las costas norteamericanas, y esto, para los americanos seria gravísimo, ¡y para el mundo en general!).
Estas armas de persuasión no son nuevas; permanentemente se están implementando y se muestran en los desfiles militares (como lo hizo recientemente China), pero Rusia lo está mostrando en cómodos plazos. Anteriormente habló del avión supersónico; de las bombas ultrasónicas; y ahora de este submarino… al que le han puesto un nombre apocalíptico. (Aunque Apocalipsis significa “revelación”, pero actualmente se toma como algo que significa “el fin”; el fin de los mundos).
Aunque Apocalipsis significa revelación, pero lo hemos tomado
Esto no solo hace reflexionar a EEUU, sino al resto de Europa. Es un aviso que hace Putin para que Europa contenga su ayuda a Ucrania.
Y, fíjense, nos atreveríamos a decir que “como arma de destrucción masiva y como arma de persuasión”, en el fondo también es una invitación al dialogo. Porque no es que lo vayan a emplear mañana o pasado, sino como persuasión: trata de persuadir a Ucrania de insistir y de presionar a Europa para que le de mas material bélico, y de seguir la guerra. Un arma de destrucción tan enorme como este submarino podría hacer pensar, a todo el mundo (y específicamente a Europa) que, ayudar a mantener la guerra no es la mejor forma de colaborar, específicamente con la defensa de Ucrania y la defensa de Europa ante el peligro ruso, sino que, más bien para hacer pensar y lograr el alto el fuego y conseguir la pacificación.
Pensamos que esta presentación de “armas de persuasión” lleva incorporado un mensaje de escucha, un mensaje de dialogo, un mensaje de no colaborar en mantener la guerra (sobre todo de Europa y de EEUU). Si no se colabora en mantener la guerra, se llegará a un alto el fuego transitorio pero que permitiría un dialogo. ¡Y todo por la presentación de ese arma de persuasión!... Eso es lo que intuimos.
Mientras tanto, está la guerra de los muertos (civiles y no civiles), algo en lo que creemos que no podemos entrar (como entra el cotilleo de las noticias dando el número de muertos aquí o allá). Hay que tener cuidado con este tipo de noticias porque, como sabemos, son cifras que usa cada uno como motivo propagandístico para desencadenar en sus simpatizantes mayores ayudas y mayores compromisos.
Así están las cosas. No precisamente muy halagüeñas, pero queremos ser optimistas, y pensar estas pequeñas cosas que, desde nuestra subjetividad intuimos y desciframos, pueden ir por buen camino. Quizás antes de que lleguen los fríos (que todavía se nos antojan lejos, con estas olas de calor). Que por entonces tengamos una respuesta sin fuego, una respuesta de parlamento, de convivencia y de negociación.