EL EDITORIAL: Primer ataque de VOX: rompe la Unidad contra la Violencia de género, negando las evidencias.
Y nuestro editorial nos lleva a: “Vox boicotea el consenso político contra la violencia de género” En el día Mundial contra la Violencia de género “El partido de Abascal impide declaraciones institucionales unitarias por primera vez desde 2004 en autonomías y ayuntamientos. Parlamentos autonómicos de Andalucía, Madrid,
Y nuestro editorial nos lleva a:
“Vox boicotea el consenso político contra la violencia de género”
En el día Mundial contra la Violencia de género
“El partido de Abascal impide declaraciones institucionales unitarias por primera vez desde 2004 en autonomías y ayuntamientos.
Parlamentos autonómicos de Andalucía, Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana, Cantabria, Baleares, Melilla... Ayuntamientos y diputaciones de Zaragoza, Granada, Guadalajara, Elche, Getafe, Madrid, Palencia... En todas esas instituciones, Vox boicoteó este lunes el histórico consenso institucional contra la violencia de género.
Espacios constitucionales de representación, donde cada 25 de noviembre -Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer- se analiza y denuncia unánimemente la violencia machista como hecho estructural, tuvieron que callar como institución. Y lo hicieron el mismo día en que el último crimen de género elevaba a 52 las mujeres asesinadas en lo que va de año y a 1.028 desde que se contabilizan (2003) en España.
El negacionismo de Vox al concepto de violencia de género impidió las declaraciones oficiales, que en muchos lugares precisan de unanimidad. A veces bastó una sola persona, como por ejemplo en el Ayuntamiento ibicenco de Sant Josep, para la amputación institucional. Allí, la concejal de Vox, Pino Vidal, que hace unos meses dijo que los talleres de identidad sexual "invitan a la homosexualización", tiró del manifiesto de la dirección nacional de su partido para pedir la derogación de las leyes que "criminalizan al hombre".
La estrategia de la formación de Santiago Abascal fue acaparar protagonismo mediático y político frente a un consenso que se remonta a 2004. Aquel año, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad la Ley Integral Contra la Violencia de Género (LIVG), una norma que fue avalada por el Tribunal Constitucional y que inspiró posicionamientos políticos unitarios. Hasta este lunes”.
https://www.elmundo.es/espana/2019/11/25/5ddc4dc621efa00e648b4621.html
Ante esto evidentemente ha habido una respuesta
Las mujeres se han rebelado
“Las mujeres se rebelan contra los que niegan la violencia de género”
Decenas de miles de manifestantes marchan en las movilizaciones del 25-N ante la amenaza de retroceso en la lucha contra el machismo: “Vox, las víctimas tienen voz”.
Decenas de miles de personas han marchado este lunes en manifestaciones convocadas en España en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, que este año tuvo un claro antagonista: el partido de ultraderecha Vox y su negacionismo de la violencia de género.
En las calles de Madrid, con 8.000 participantes según la cifra de la Policía Nacional, los hombres y mujeres que conformaron una marea lila, gritaban: “Escucha, Vox, las víctimas tienen voz”. En Barcelona, la Guardia Urbana cifró el seguimiento en 10.000 personas. “Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar”, se leía en un cartel de la capital catalana.
En Valencia, fuentes municipales cifraron en 20.000 los manifestantes: “No dejaremos que la extrema derecha bloquee las políticas de igualdad de género”, pedía en mitad de la protesta Rosa Solbes, feminista del colectivo de periodistas Les Beatrius. En Sevilla fueron entre 3.500 y 4.000 personas, según el cálculo policial. Caminaban por el centro al grito de “Ni una menos” o “Fuera machistas de los tribunales”.
A Vox se le reprochó su postura negacionista contra la violencia de género tanto desde actos institucionales organizados por la mañana como desde las calles en las protestas convocadas por la tarde. En la manifestación de Madrid —en la que participaron varios miembros del Gobierno, con la ministra de Igualdad en funciones, Carmen Calvo, al frente—, el manifiesto leído por las organizadoras denunciaba “la irrupción de partidos y organizaciones de ultraderecha en nuestro país, con discursos machistas y negacionistas”. Las convocantes alertaron del “rearme del patriarcado” con “postulados retrógrados y discriminatorios”.
https://elpais.com/sociedad/2019/11/25/actualidad/1574715731_877682.html
Ahí está. Parece como una pesadilla, negar a estas alturas –no ya en España, que es una parte de la
comunidad humana- negar a estas alturas que existe violencia de genero de lo masculino hacia lo femenino, es .. no ya reclamar una supremacía machista, es anular las evidencias que nos la muestran. Y no ya el número de muertas -que es muy demostrativo- sino por el trato en general a todos los niveles: económicos, sociales, políticos, religiosos… que tiene la mujer con respecto al hombre.
El mantener que esto no existe, a nivel político y con todas las derivaciones, y con todos los diputados que tiene VOX a su alcance –la tercera fuerza política- nos sitúa en una posición de increíble realidad.
Como hemos dicho antes, negar lo evidente nos parece una grave ofensa, una gravísima ofensa, pero, pero… tiene su sentido que así sea. Entendámonos. ¿Por qué tiene sentido que así sea?… a pesar de todos los movimientos y todas las actividades que han desarrollado y desarrollan las comunidades humanas para restablecer una posición digna –simplemente digna- de la mujer, las leyes, normas,
costumbres, calendarios, legislaciones… todos son de naturaleza machista. Entonces, no es raro entonces que aparezcan grupos como VOX que nieguen que exista esa violencia como tal. Les parece normal que se vuelva a, incluso épocas pretéritas, pasadas que ponían en evidencia claramente que no se podía seguir así y por ello las culturas evolucionaron socialmente. Pero evidentemente no lo suficiente. Estamos muy muy, muy al principio de ir consiguiéndolo.
Por eso no es raro –es lo que queremos dejar claro- no es raro que aparezcan estos corpúsculos potentes y que simplemente nieguen: eso no es verdad.
Y con ese “no es verdad” y con criterio mayoritario machista y masculinista ese “no es verdad”, lo dicen también las mujeres VOX. Como si no hubieran estado nunca en contacto con esa realidad de mujeres que diariamente denuncian y evidencian que las cosas son como ellos quieren mostrarnos.
Estamos en un momento en que sí, la protesta contra ellos debe ser clara, pero si se entra en combate ellos- hablamos de la extrema derecha de VOX- van a tener siempre la sartén por el mango y el mango también. Porque es un logro el que ha conseguido el machismo y el masculinismo. Y lleva ventaja en cuanto a la guerra.
En cuanto a la guerra, creemos que no es la mejor estrategia el enfrentarse. La mejor estrategia es trabajar política, social y cultualmente -sobre todo- para irse abriendo el espacio evidente.
Si se da el enfrentamiento, como ven, las evidencias no sirven de nada. Ellos simplemente las niegan y punto. Esto es lo que tenemos que aprender de esta situación.
El enfrentamiento les hace a ellos más fuertes, porque llevan las de ganar. Porque la mayoría de la especie de humanidad, de cualquier lugar, es masculinista y como mayoría se defiende y sabe atacar.
No hay que emplear ese arma, no hay que emplear ningún arma, solamente la evidencia y la constatación
de preparación, de cultura, de realización, de capacitación…Esa es la mejor forma de mostrar a esta humanidad dominante masculinista que debe de contar -no desde el punto de vista masculinista, sino de humanidad sexuada- igualmente unos con otros. E intercambiar -unos con otros- sus verdaderas capacidades.

Espacios constitucionales de representación, donde cada 25 de noviembre -Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer- se analiza y denuncia unánimemente la violencia machista como hecho estructural, tuvieron que callar como institución. Y lo hicieron el mismo día en que el último crimen de género elevaba a 52 las mujeres asesinadas en lo que va de año y a 1.028 desde que se contabilizan (2003) en España.
La estrategia de la formación de Santiago Abascal fue acaparar protagonismo mediático y político frente a un consenso que se remonta a 2004. Aquel año, el Congreso de los Diputados aprobó por unanimidad la Ley Integral Contra la Violencia de Género (LIVG), una norma que fue avalada por el Tribunal Constitucional y que inspiró posicionamientos políticos unitarios. Hasta este lunes”.
En las calles de Madrid, con 8.000 participantes según la cifra de la Policía Nacional, los hombres y mujeres que conformaron una marea lila, gritaban: “Escucha, Vox, las víctimas tienen voz”. En Barcelona, la Guardia Urbana cifró el seguimiento en 10.000 personas. “Somos las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar”, se leía en un cartel de la capital catalana.
A Vox se le reprochó su postura negacionista contra la violencia de género tanto desde actos institucionales organizados por la mañana como desde las calles en las protestas convocadas por la tarde. En la manifestación de Madrid —en la que participaron varios miembros del Gobierno, con la ministra de Igualdad en funciones, Carmen Calvo, al frente—, el manifiesto leído por las organizadoras denunciaba “la irrupción de partidos y organizaciones de ultraderecha en nuestro país, con discursos machistas y negacionistas”. Las convocantes alertaron del “rearme del patriarcado” con “postulados retrógrados y discriminatorios”.