← Volver

EL EDITORIAL. ¡Qué pena de diplomacia en occidente! Para parar una guerra no se pueden equiparar fuerzas

Nos volvemos a encontrar con la guerra de procedencia rusa por su invasión a Ucrania. Una guerra que está cogiendo ya los tientes de otras guerras. Una guerra que nos recuerda a la invasión de Irak y la guerra contra ese país, que fue absolutamente inaceptable, pero claro, como la proclamaron y la proyectaron los occid

 

1. ComuniccionesNos volvemos a encontrar con la guerra de procedencia rusa por su invasión a Ucrania. Una guerra que está cogiendo ya los tientes de otras guerras. Una guerra que nos recuerda a la invasión de Irak y la guerra contra ese país, que fue absolutamente inaceptable, pero claro, como la proclamaron y la proyectaron los occidentales, pues… fue totalmente “legal”, en fin, porque “tenía armas de destrucción masiva” ... Y lo que tenía eran fusiles Cetme y fusiles Mauser, del año catapún. ¡Por favor, por favor!

No se trata de comparar, pero a estas alturas de la película, con todo lo que ha pasado (matanzas de Mỹ Lai, Hiroshima, Nagasaki, Ruanda, Srebrenica… o la matanza de 33.000 judíos en la misma Ucrania, en Babi Yar, por parte de las tropas ucranianas e hitlerianas en 1941, razón por la cual no le agradó mucho a Israel que Zelenski evocara al Holocausto cuando habló por teleconferencia ante el Parlamento israelí el pasado marzo). Todo esto son hechos históricos, y que en la actualidad tengamos que comparar unos hechos con otros es gravísimo, porque es señal de que no hemos aprendido nada. ¡Es descomunal!

El esfuerzo diplomático, hoy por hoy, es cero. No ya por parte de los contendientes (que no sabemos cuál es su esfuerzo diplomático porque no dicen nada), sino por parte de las instituciones de los otros países. España acaba de enviar su segundo avión con material. Ya llevamos como país 48 millones de euros invertidos en munición. Y por parte de la OTAN ya empieza a romperse la actitud de no agresión, por lo que se van a enviar nuevos equipamientos. Así, por ejemplo, el Reino Unido ha enviado misiles, y ahora va a enviar un tipo de tanques (material ya más bélico).

20220406 editoLo que no entendemos es cómo consiguen hacer pasar todo ese material al territorio ucraniano, y que los rusos no contengan esa entrada. Aunque, claro, es un país muy grande y todo está muy complejo.

Lo cierto es que, en vez de minimizarse la guerra, se va maximizando. Y en la medida en que el ejército ucraniano reciba equipamiento, dado que tropa tiene “de sobra”, según lo dicho por Zelenski.

Una cosa que nos llama la atención en todo este desastre es que el presidente ucraniano les ha dicho a todos los habitantes de Mariupol que dejen la ciudad. Luego, la toma del enclave es inminente. Otras informaciones dicen que no es así, sino que se refiere a la región del Dombás; que es de allí de donde se tiene que ir todo el mundo. No se sabe quién se tiene que ir y quién se tiene que quedar…

Otros observadores aseguran que, en la medida en que las tropas ucranianas van marchando del Dombás, están realizando ejecuciones de la ciudadanía pro rusa. Así comentaba esta mañana un observador independiente que está allí, y sobre el que hay una orden de caza y captura por parte del ejército de Zelenski.

Por supuesto, la prensa internacional se ha quejado en Ucrania porque el gobierno les marca dónde se puede ir, qué se puede ver y qué no se puede ver. Un corresponsal comentaba que convocan a todos los corresponsales en un mismo punto, y se los llevan como en una visita turística: ahora vemos esto, ahora vemos esto otro… Siempre con un agregado militar acompañándolos. ¡No hay mucha libertad de expresión!

La respuesta por parte del gobierno ucraniano ha sido esperpéntica: “esto ocurre todos los días, desde siempre, en Rusia. Por el hecho de que ocurra ahora en Ucrania no hay que rasgarse las vestiduras”. ¡Increíble que se conteste eso! Cuando resulta que la imagen que se nos muestra de Zelenski es la de pobrecito y de héroe a la vez, proclamando que, si ellos pierden, pierde la democracia en toda Europa (perdemos la libertad, perdemos todo) …

20220406 edito¡Cuidado! Cuidado, cuidad, cuidado… Cuidado, porque en las guerras, todos tienen su participación bastante negativa.

No hace demasiado tiempo, con motivo de un aniversario, recordábamos el famoso Bombardeo de Dresde que realizaron los aliados, sobre una población que era absolutamente civil. Y recordemos que fue en febrero de 1945, y terminó la guerra en abril-mayo de dicho año. Es decir, el bombardeo fue dos meses antes, cuando no estaban ya vencidos sino “lo siguiente”. Un bombardeo bestial, para rematar cualquier suspiro alemán.

Con estos comentarios no pretendemos inclinar la balanza hacia ningún lado. Lo que queremos es demostrar que la guerra es un acontecimiento destrozante, desmoralizante, propio de otros momentos de la historia que no deberían de repetirse nunca, pero… están otra vez. O sea, es el fracaso del diálogo; sea quien sea quién haga la guerra.

Cuando nos fijamos en la última guerra, por ejemplo, en esta, no pongamos como ejemplo victorioso y pobre a uno, y al otro como ejemplo victorioso, malévolo y negativo. Sadam Hussein era poseedor de armas de destrucción masiva, y ya ven lo que se encontraron los invasores. ¡Y lo que duró la guerra! ¡Y lo que dura la situación en Irak!

JC Afán: Por recordar, decir que cuando Irak atacó e invadió Irán, alimentado por todo occidente para que acabara con los ayatolás. Y, después de ocho años de guerra permanente, en la que se utilizó gas sarín y todo tipo de barbaridades tecnológicas, occidente no…

JLP: Esa guerra nunca fue bien informada, la guerra irano-iraki. Fue una guerra salvaje, desencadenada por Irak -como bien recuerda JCarlos- apoyado por occidente. Después, ya no interesó Irak, y… ¡invadamos el país!

O sea, nadie tiene el currículum limpio como para decir qué bárbaros sois. No, la barbarie la hemos vivido muchas veces. Veamos esta guerra, esta barbarie, con el ánimo permanente de un pacto, de una ayuda diplomática del tipo que sea. No una ayuda militar. Si ustedes ayudan militarmente, en base al artículo ‘x’ de defensa obligada a Ucrania, vamos a tener guerra para rato. Y hay siempre intereses, por supuesto, en vender armamento.

Seamos sensatos; dejemos de guerrear. Ahora han atacado a los intereses de dos hijas de Putin, y todos los ricos rusos están siendo perseguidos. Esto es la guerra por la guerra.

20220406 editoNo digamos que no se haga presión. Sí, por supuesto, pero fíjense que de la presión económica han pasado ya a la presión armamentística. Se les sigue enviando armas, y ahora se va a incrementar el tipo de armas para que la contienda sea equilibrada… Si yo equilibro una contienda, la misma durará el tiempo que yo quiera. Si no la equilibro y hago todo un esfuerzo internacional, entonces será posible el que haya un ganador cuanto antes, y eso será mejor. Una vez que haya un ganador, ya se verá luego.

Al mariscal Pétain se le acusó de traidor cuando dejó entrar a las tropas alemanas en Paris, tras la derrota sufrida en 1940, pero… ¿y si no las hubiera dejado entrar qué hubiera pasado? ¿Qué hubiera sido de Paris? Pasó a la historia como un traidor, pero, gracias a ello, se organizó la resistencia. Apareció el general De Gaulle, y ya fue otra historia. Se salvaguardó la ciudad, la ciudadanía, y un montón de cosas. Luego vino la esquilmación de obras de arte y otro montón de historias por parte de los alemanes, pero los franceses se pudieron organizar, y guerrearon los que tenían que guerrear. El resto de la población permaneció más o menos al margen, aunque posteriormente, la guerra secreta y sucia diaria fue terrible (tanto por un lado como por otro). No hubo momentos para la calma.

Lo que nos preocupa y manifestamos hoy en este Editorial, es el ver que la comunidad internacional no hace ni el más mínimo gesto de movimiento reconciliador, sino que, al revés, cada vez suministra más y más ayuda militar a Ucrania, con lo cual la guerra se puede hacer tan larga como se quiera, según los intereses de los vendedores de armas (entre otros).

Mientras tanto, se crea todo el paripé internacional, como el que acaba de escenificar el Papa Paco (Francisco), a quien le han llevado una bandera desde la ciudad ucraniana de Bucha, y él la ha besado, y tal, y cual, y ha rezado por ella… O sea, o sea, o sea… Papa Francisco, ¿no cree que le faltó la bandera rusa? Cualquiera que lea esto dirá “qué barbaridad”, pero… No, ¿qué pasa? ¿Los rusos no son personas? Si usted quiere la paz, bese las dos banderas, y pida a las dos banderas que paren de agredirse. ¿Los ucranianos disparan balas de goma, o qué?

¡Es una guerra! ¿Qué la ha iniciado uno? ¿Injustamente, indebidamente?... Totalmente de acuerdo. No nos cansamos de decirlo, pero en nuestro Editorial de hoy queremos hacer hincapié en la actitud guerrera de occidente. Le encanta la guerra, y cuando ve un agujerito, ahí se mete a guerrear uno por una parte. Y el otro ayuda por otra parte para que esto continúe. Llevamos un mes y pico, pues… como siga entrando material bélico de calidad a Ucrania, esto puede durar lo que se quiera.

Y ahora bien, ¿qué esfuerzo diplomático se hace? Salvo las teóricas conversaciones del presidente francés con Putin (que no sabemos si seguirán o no), ninguno. ¿Qué esfuerzo diplomático hace EE.UU.? Perseguir a los rusos que tienen dinero. ¿Qué esfuerzo diplomático hace toda Europa? Como mucho, parece que Zelenski va a recibir la visita del señor Josep Borrell (el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores), y de la señora Ursula Von der Leyen (presidenta de la Comisión Europea). ¿Es ese el movimiento diplomático? ¿Eso es ir a favor de la paz? Ustedes están incrementando e inclinando la balanza hacia un lugar muy concreto, y eso no favorece la paz. Al revés, enarbola más la actitud del contrincante.

20220406 edito 3¡Es algo muy simple! Algo muy, muy simple. Es decir: queremos la paz; esto está siendo una barbaridad. Solo pedimos que se pare la barbaridad. Todos los países nos ponemos de acuerdo. Hacemos una conferencia internacional por la paz, enviamos mensajes a todos, y pedimos por favor un alto el fuego. Eso un día, y otro día, y otro día… Pero, nada de eso ocurre. Aquí todos toman partido y, evidentemente, todos toman partido por uno de los contendientes para “equilibrar” el poderío del otro. Con lo cual, la continuidad de la guerra está garantizada.

Esto nos parece terrible. Se ha olvidado el papel conciliador, el papel comunicador, de la especie. ¿Para qué queremos tanto cuerpo diplomático? Miren en qué queda: en expulsar a todos los diplomáticos rusos. ¡Por favor! ¡Tenemos que hablar con ellos para que ellos incidan en el gobierno de Putin, y para que lleguen noticias de allá! ¡A una guerra no se le puede responder con otra guerra! ¡Por favor!

¿Podemos cambiar de estilo? ¿Se puede cambiar de estilo? Una vez establecidas las matanzas, de muy diversa índole, y muy diversa procedencia, por un lado y por otro, aunque haya un responsable evidente, ¿podemos parar eso? Hoy en día se puede; creemos que siempre se ha podido, pero no se ha querido. Cuando se lanzaron las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, evidentemente sobraban. Ya estaba apalabrado (y nos atreveríamos a decir que hasta firmado) el armisticio, pero… ¡había que probar la bomba! Y, no pasó nada al respecto. EE.UU. ni ha pedido disculpas todavía (ni las pedirá, porque “gracias a esas bombas se salvaron muchas vidas humanas; sobre todo vidas norteamericanas, porque esas bombas acabaron con el conflicto” … ¡Y el conflicto ya había acabado!).

Analicemos el ejemplo que queramos, da igual el que escojamos, lo cierto es que en todas las guerras (desde el siglo pasado hasta este) más reconocidas y con mayor seguimiento que hemos tenido, los esfuerzos internacionales por la paz, verdaderamente no han existido. Ha existido el apoyo a un lado o a otro para ver quién tenía más pulso, y más poder, y para compensar la contienda (y para que ésta durara, porque en la medida que lo hiciera, hay negocio, hay economía). La guerra mueve mucha economía.

JC Afán: Sabemos que los diplomáticos van a actuar cuando la guerra deje de ser negocio. Esto es lo que nos ha repetido la historia una, y otra, y otra vez. No olvidemos esto. ¿Qué hace falta? Evidentemente, que China, que tiene su idea clara (invierte en su desarrollo militar porque sabe que no se puede fiar de los grandes, porque toda su vida ha estado pisoteada por algún grande), viene muy bien. Los muertos no los pone ella (como los EEUU en Irak, que van y traen los ataúdes), sino que los ponen los ucranianos. Hace limpieza general de material que ya tiene comprado, y que envío para Ucrania. Imagínese nosotros: tenemos que pasar del 1 al 2%, y tenemos que reponer todo lo que tenemos (y nadie se va a oponer porque lo de que “no vamos a entrar en la guerra” está ya olvidado). No, no… Señores, tengo que refrescárselo y lo tengo que poner en sus puertas. Evidentemente, EE.UU. ni les cuento, Alemania… Y ahora vamos a investigar e invertir en ese tema. Y, al tiempo, debilitamos a Rusia: cuanto más material pierda, mejor para poder después equilibrar… Y los muertos, los pone Ucrania. Tenemos inmigrantes, pero, ya los iremos asimilando (Europa necesita “savia” nueva). Por lo tanto, la diplomacia solo sirve cuando ya se acabó el negocio.

¡Qué pena de cuerpo diplomático! Son ustedes corresponsables de todo lo que está pasando porque no han sabido transmitir y comunicar, a través de su función, que es mantener el equilibrio y la paz (entre otras cosas) en otros países, se dedican a vivir en el término más vulgar y corriente de la palabra.

Así se lo contamos y así se lo decimos.