EL EDITORIAL. Renuncia el principal aliado de Daniel Ortega en la Corte Suprema de Nicaragua
El Editorial nos lleva de nuevo (ya lo hemos hecho otras veces) a Nicaragua. La noticia aparece en el diario El País : “El magistrado Rafael Solís, ideólogo de las reformas constitucionales que permitieron al presidente atrincherarse en el poder, acusa al mandatario de imponer un “estado de terror” en el país centroame
El Editorial nos lleva de nuevo (ya lo hemos hecho otras veces) a Nicaragua. La noticia aparece en el diario El País:
“El magistrado Rafael Solís, ideólogo de las reformas constitucionales que permitieron al presidente atrincherarse en el poder, acusa al mandatario de imponer un “estado de terror” en el país centroamericano”.
¡Las vueltas que da la vida! ¡Qué bárbaro!
“Renuncia “inmediata e irrevocable”. Con esas palabras el magistrado de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Nicaragua, Rafael Solís, anunció que dejaba su cargo, a través de una carta enviada al presidente Daniel Ortega, en lo que se traduce como un duro golpe contra el régimen, al perder a su principal operador político en el sistema judicial: nada menos que el hombre que acomodó la Constitución para que el mandatario pudiera atrincherarse en el poder”.
¡Increíble!, ¿no?
“Solís también anunció al caudillo nicaragüense que renunciaba a su afiliación al Frente Sandinista y acusó al Presidente Daniel Ortega de desatar un “estado de terror” e imponer una “dictadura monárquica” en este país que cumplirá nueve meses de una profunda crisis política que ha dejado 325 muertos y ha hundido su economía.”
Pues… ¿qué habrá sido de este hombre? ¿Se habrá ido del país o estará allí? Porque si está allí, me imagino que lo habrán detenido.
“Siempre creí que la sensatez y la cordura se podía imponer en ustedes”, espeta Solís a Ortega y su esposa, la también vicepresidenta Rosario Murillo. El jurista y hasta ahora miembro del Frente Sandinista les echa en cara el hecho de no haber cedido a una negociación política que permitiera adelantar las elecciones y pactar una salida pacífica a la crisis.
“La realidad ha demostrado todo lo contrario y verdaderamente hay un Estado de Terror con el uso excesivo de fuerzas parapoliciales o aun de la Policía misma con armas de guerra; han sembrado el miedo en nuestro país y ya no existe derecho alguno que se respete, con las consecuencias inevitables de la instalación y la consolidación al menos de una dictadura con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que han hecho desaparecer todos los poderes del Estado, dejando al mismo Poder Judicial al que yo pertenezco reducido a su más mínima expresión”, afirma el ahora ex magistrado.
Solís ratifica en su misiva los abusos de poder y las violaciones a los derechos humanos denunciados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que en diciembre presentó un amplio informe en el que señala que el régimen de Ortega cometió crímenes de lesa humanidad con la brutal represión desatada contra las manifestaciones que desde abril exigen el fin de 12 años de gobierno autoritario”.
Pues… ¡Ahí lo tienen, ahí lo tienen! Más cosas, más claras, no las puede decir. Y éste fue el que acomodó la “monarquía”… del país.
“Para José Pallais, jurista y experto constitucional, la renuncia de Solís debilita al régimen de Ortega y asegura que podría generar nuevas deserciones. “Deja clara la descomposición y fragmentación interna. El régimen va a potenciar sus mecanismos de control y de revancha para que la gente lo piense dos veces antes de tomar una decisión similar”.
Tenemos que saber qué ha sido de este hombre; si sigue allí, si ha tenido que irse —que es lo que pensamos—, pero… Bueno, allí estaba Daniel Ortega en la toma de posesión (con el salvadoreño y el cubano pero nadie más como presidentes) para apoyar a otro dictador oficial, como es el señor Nicolás Maduro.
Vemos que el terror político se adueña de algunos países de forma dramática. Y de otros se va a adueñar, como el incipiente Brasil (en el que ya ha empezado la era Bolsonaro con fuertes controversias). La verdad es que lo de Nicaragua con el sandinismo es vergonzoso. Pero, bueno, ahí está y todavía resiste, ¡y lo que resistirá!
Igual que Pedro Sánchez ha dicho que “hasta el 2020 que nadie espere ninguna cosa, que no habrá elecciones anticipadas”. (Bueno, esto último como un “acutit” al hilo de… el gusto por la poltrona del poder).
