EL EDITORIAL: Resulta que había un “secreto Pontificio” que obligaba a encubrir la pederastia. Y el Papa lo quita ¿ahora?
El editorial hoy nos lleva a la Iglesia, increíble pero cierto. Ustedes dirán ¿pero esto estaba vigente? Pues sí: “El papa Francisco levanta el secreto pontificio para casos de pederastia” Había una ley que encubría todo y eso explica mucho “La nueva norma subraya el deber general de cooperar con la justicia y prohíbe
El editorial hoy nos lleva a la Iglesia, increíble pero cierto.
Ustedes dirán ¿pero esto estaba vigente? Pues sí:
“El papa Francisco levanta el secreto pontificio para casos de pederastia”
Había una ley que encubría todo y eso explica mucho
“La nueva norma subraya el deber general de cooperar con la justicia y prohíbe explícitamente la imposición de silencio a las víctimas de abusos.
¿Qué es lo que había antes?
“El papa Francisco, en el día de su 83 cumpleaños -felicidades, señor Papa Francisco- , ha promulgado dos nuevas leyes que, entre otras cosas, levantarán el secreto pontificio —el que viene impuesto por el Pontífice en asuntos e investigaciones de particular gravedad— en los casos de abusos a menores por representantes de la Iglesia.
La nueva norma se propone terminar con la ley del silencio que tantos años ha rodeado los casos de abusos y agilizará la tramitación de las denuncias y su posible traspaso a las autoridades civiles, en caso de que el país donde se hayan producido obligue a ello, tal y como sucede ya en Estados Unidos. La ley, conocida como “motu proprio”, no afecta al secreto de confesión, que sigue completamente vigente también para este tipo de delitos.
O sea que él no puede guardar secreto y deja abierta la posibilidad para que las leyes civiles enjuicien estos casos.
“La norma, que entrará en vigor inmediatamente, también subraya que existirá el deber general de cooperar con la justicia cuando haya mandatos ejecutivos. Es decir, se terminó esconder las miserias con la excusa del "secreto pontificio" y las diócesis de cada país deberán proporcionar toda la documentación sobre los procesos y denuncias en curso que posean y que solicite la autoridad judicial”.
Esto me suena al crematorio que hicieron a Jordano Bruno, por decir que la tierra no era el centro y ahora
-400 años después- dicen que eso fue un error. Pues esto es lo mismo ¿Cuánto tiempo lleva el secreto pontificio?
“Algo que ya se había señalado con anterioridad, pero viene reforzado con esta ley. Andrea Tornielli, director editorial de la Santa Sede, lo resume así: "Los documentos no serán de dominio público pero, por ejemplo, se facilitará la posibilidad de una colaboración más concreta con el Estado, -no especifica. ¡O no!- en el sentido de que la diócesis que tiene una documentación determinada ya no está ligada al secreto pontificio y puede decidir —cómo debe hacer— colaborar transmitiendo copia de la documentación también a la autoridad civil".
La nueva norma es un paso más en la apertura del actual pontificado al problema de los abusos a menores y uno de los aspectos que se reclamó en la cumbre dedicada al asunto en febrero. Además, va acompañada de la prohibición de imponer a las denuncias de las víctimas una obligación de silencio”.
Les obligaban a guardar silencio
“Una idea que se retoma de una ley anterior, pero que aquí se subraya de nuevo. Otra de las novedades al levantar el secreto pontificio que el Vaticano todavía no ha explicado es el grado
de acceso que tendrán las víctimas a la documentación de su caso. Hasta ahora, una vez concluidos los procesos administrativos, se encontraban ante un muro informativo y ni siquiera podían tener su sentencia físicamente. La nueva norma debería –debería ¿eh?- facilitar la posibilidad de revisar el archivo del caso, según ha confirmado el secretario adjunto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Charles Scicluna.
Las víctimas celebran la decisión –no saben lo que están celebrando, esto es una cortina de humo- y creen que supondrá – si la misma noticia lo dice- un punto de inflexión en el tratamiento y seguimiento de sus casos. El chileno Juan Carlos Cruz, una de las personas abusadas por el obispo Fernando Karadima, recuerda que “se venía pidiendo hace muchos años porque permitía que obispos y cardenales se escudaran detrás de esto para esconder crímenes espantosos”. “La iglesia chilena es un modelo de cómo hacer mal las cosas. Muchos obispos deberían estar en la cárcel, pero siento que se les acabó el carnaval de la oscuridad y ahora tienen que colaborar con la justicia, entregar los documentos y dejar de escudarse tras esta pared del secretismo”.
Los canonistas consideran que el paso dado por el Papa para suprimir una norma cuya
regulación se remonta a 1974 -antes se llamaba secreto del Santo Oficio- es de una gran relevancia para el avance hacia la transparencia que reclaman las víctimas. Davide Cito, profesor de la Universidad de la Santa Croce en Roma, cree que permitirá que "estado e Iglesia colaboren en la búsqueda de la verdad en casos fundamentales".
¿Pero ha tenido interés la Iglesia en esclarecer la verdad en los casos de pederastia?. Si siempre se ha opuesto… ahora dice que tal…NO.
No nos engaña Papa Francisco, usted ahora bajo presiones y para aumentar la popularidad, ahora saca esto: ya no existe el secreto pontificio. Bueno, usted puede decir lo que le dé la gana. Pero ¿será efectivo eso?. No nos lo creemos. Ustedes lo dicen… bueno, veremos cuando se les reclame documentación, si tienen a bien darla. O no.
Jugar así no vale, Papa Francisco. Usted juega dando y quitando leyes a su propio Estado, sin que estas leyes tengan interacción con los estado adyacentes. Si usted hubiera dado una ley que permitiera el libre acceso a la justicia civil a los archivos vaticanos, a propósito de la pederastia, eso sería otra cosa. Y aún así creeríamos que ustedes secuestrarían información.
No, en este caso -como institución, como estado- nunca, han sido trigo limpio, nunca. No sé por qué ahora vamos a creer que son trigo claro y trasparente. Como institución, luego ya como personas, monjas, sacerdotes… personalmente, excelentes personas hay y siempre las habrá. Pero como institución, además de un poder extraordinario no son fiables, por el propio poder, porque éste corrompe.
Como termina diciendo:
“Eso no significa que todo sea de dominio público, porque el secreto deberá seguir siendo un instrumento para proteger para la honorabilidad, pero no para encubrir".
La ley establece también que "no puede imponerse ningún vínculo de silencio con respecto a
los hechos encausados ni al denunciante, ni a la persona que afirma haber sido perjudicada, ni a los testigos". Una novedad que también busca resquebrajar la omertà alrededor de este asunto. “Esta instrucción quiere precisar el grado de reserva con la que deben ser gestionadas las noticias o denuncias concernientes a abusos sexuales por parte de clérigos o personas consagradas contra menores u otros sujetos determinados, y a aquellas eventuales conductas que tendiesen a silenciarlos o cubrirlos", ha señalado el secretario del Pontificio Consejo para los Textos legislativos y uno de los responsables de esta nueva norma.
En el segundo motu proprio promulgado por el Papa se abre también la posibilidad de que los letrados en procesos canónicos sean civiles. Además, se eleva formalmente a 18 años la edad mínima para que la pornografía no sea considerada infantil (antes eran 14 años).
https://elpais.com/sociedad/2019/12/17/actualidad/1576581104_982724.html
Ahí tienen. Esto no se arregla así, volvemos a repetir, esto es otra cortina de humo, otra forma de –aparentemente- adaptarse. Ustedes siguen con esas normas, de pobreza, castidad y obediencia: Ni el estado Vaticano es pobre, ni es casto… y obedece a sus propios intereses. Ustedes les imponen esas obligaciones a los clérigos y ¡claro!, como ustedes no lo son ellos -por añadidura- tienden a no serlo. Tampoco es muy difícil entenderlo ¿no?
Yo me pregunto ¿Cuantos casos –proporcionalmente- de pederastia ha habido en los protestantes?. Yo he leído muy pocos, creo recordar uno.
Evidentemente son más liberales, ¿tendrá algo que ver eso de la castidad? pregunto. Seguramente el Papa no se ha hecho esta pregunta -claro- pero lo cierto es que su proporción es muy grande y ustedes suman y siguen con leyes y normas aparienciales. Y ¿Quienes hablan de esta norma y esta ley? Ustedes mismos, ustedes mismos los teólogos… no tienen ningún reflejo -en este caso nosotros si lo somos- que no estamos a favor de esa política y que no nos engañan con esas leyes. Pero nos gustaría escuchar y ver a teólogos de la
liberación, a estudiosos de la Iglesia… evaluar esta norma. Seguramente no lo harán o lo harán en un sitio recóndito, en la esquina de un papel pero no llegar a a nosotros. Ahora predomina la grandeza de la Iglesia, que ha eliminado ese secreto pontificio. Al revés esto te puede enfadar al pensar que no sabíamos que eso existía y que también imponía a las víctimas que se callaran, eso no lo sabíamos.
JC: porque hasta ahora lo que creíamos es que los obispos habían actuado mal porque lo habían ocultad, no que había un principio que exigía eso
Los obispos y demás actuaban en base al principio del secreto pontificio. Lo cual señala directamente al Papa.
Ahora que han escudriñado un poco más, se libera de eso. Ahora lo deja en manos de los obispos que ellos tendrán la potestad, pero que no se pueden amparar en el secreto pontificio. Ahora usted viene a decir –señor Papa- que los casos de denuncias de obispos lo han hecho en base a esa ley? ¿O sea que no han tenido libertad? ¿No han podido consultar con usted?. Usted ha reunido a todas las conferencias episcopales del mundo en Febrero. Conferencia de la que esperábamos mucho y no ha habido nada.
Y si usted convocó esa reunión sería entre otras cosas para esta ley que ha salido ahora y hablaría entre otras cosas de la pederastia. Usted –el papado- impuso a todos los de la pirámide el silencio y que silenciaran a las víctimas. Y los otros amparados en eso…
JC: pero él llega al cargo sabiendo todo esto. Y hace un buen tiempo que ha llegado al cargo, podía haber dicho algo. Ahora le pasa la patata caliente a los otros
Así estamos: sin solución
“La norma, que entrará en vigor inmediatamente, también subraya que existirá el deber general de cooperar con la justicia cuando haya mandatos ejecutivos. Es decir, se terminó esconder las miserias con la excusa del "secreto pontificio" y las diócesis de cada país deberán proporcionar toda la documentación sobre los procesos y denuncias en curso que posean y que solicite la autoridad judicial”.
La nueva norma es un paso más en la apertura del actual pontificado al problema de los abusos a menores y uno de los aspectos que se reclamó en la cumbre dedicada al asunto en febrero. Además, va acompañada de la prohibición de imponer a las denuncias de las víctimas una obligación de silencio”.
de acceso que tendrán las víctimas a la documentación de su caso. Hasta ahora, una vez concluidos los procesos administrativos, se encontraban ante un muro informativo y ni siquiera podían tener su sentencia físicamente. La nueva norma debería
Las víctimas celebran la decisión –no saben lo que están celebrando, esto es una cortina de humo- y creen que supondrá – si la misma noticia lo dice- un punto de inflexión en el tratamiento y seguimiento de sus casos. El chileno Juan Carlos Cruz, una de las personas abusadas por el obispo Fernando Karadima, recuerda que “se venía pidiendo hace muchos años porque permitía que obispos y cardenales se escudaran detrás de esto para esconder crímenes espantosos”. “La iglesia chilena es un modelo de cómo hacer mal las cosas. Muchos obispos deberían estar en la cárcel, pero siento que se les acabó el carnaval de la oscuridad y ahora tienen que colaborar con la justicia, entregar los documentos y dejar de escudarse tras esta pared del secretismo”.
regulación se remonta a 1974 -antes se llamaba secreto del Santo Oficio- es de una gran relevancia para el avance hacia la transparencia que reclaman las víctimas. Davide Cito, profesor de la Universidad de la Santa Croce en Roma, cree que permitirá que "estado e Iglesia colaboren en la búsqueda de la verdad en casos fundamentales".
los hechos encausados ni al denunciante, ni a la persona que afirma haber sido perjudicada, ni a los testigos". Una novedad que también busca resquebrajar la omertà alrededor de este asunto. “Esta instrucción quiere precisar el grado de reserva con la que deben ser gestionadas las noticias o denuncias concernientes a abusos sexuales por parte de clérigos o personas consagradas contra menores u otros sujetos determinados, y a aquellas eventuales conductas que tendiesen a silenciarlos o cubrirlos", ha señalado el secretario del Pontificio Consejo para los Textos legislativos y uno de los responsables de esta nueva norma.