EL EDITORIAL. Romería y conquista a más de 8.000 metros de altura
Nos vamos a la cima del mundo: al monte Everest. En la prensa de hoy, diario El Mundo , aparece una fotografía que es para enmarcar y no olvidar, y que les adjuntamos con este comentario. “El Everest, al límite: el mayor atasco de su historia provoca dos muertos. El miércoles 22 fue un día de récord: más de 200 persona
Nos vamos a la cima del mundo: al monte Everest. En la prensa de hoy, diario El Mundo, aparece una fotografía que es para enmarcar y no olvidar, y que les adjuntamos con este comentario.
“El Everest, al límite: el mayor atasco de su historia provoca dos muertos. El miércoles 22 fue un día de récord: más de 200 personas alcanzaron la cima de la montaña más alta del mundo. Pero dos de ellas fallecieron en el descenso.”
Es que… la foto… ¡Es como una romería a 8.000 metros de altura! ¡Increíble! ¿Qué pasa con esta especie humanidad? Entre oxígeno y no oxígeno, entre sherpas y demás… ¡Es que en la foto se ve una cadena de seres humanos! Creemos que corresponde al descenso (por la zona del Nepal). O sea, se llega, se hace la foto, y hay que ir para abajo, pero… Oiga, ¿¡qué se acumulen más de 200 personas!?
El reportero del diario El Mundo continúa diciendo lo siguiente:
“Miren la fotografía y piensen en el ser humano.”
Eso es lo que queremos decir también nosotros.
“La ambición del individuo: el techo del mundo, bajo mis pies. La ambición de la especie: la Tierra, para nuestro consumo. Un año más el Everest como símbolo.”
“El pasado miércoles 22 fue un día de récord: más de 200 personas alcanzaron la cima de la montaña más alta del planeta, la mayor cifra jamás vista allá arriba.”
Más de 200 personas… ¡Wow! ¿Qué diría Hillary?... Edmund Hillary, el primero que hizo cumbre, en unión del sherpa Tenzing Norgay. Pues ya ven: 200 personas.
“Aunque por la vertiente norte (China) aún se estaban colocando los últimos tramos de cuerda fija, por la vertiente sur (Nepal) se repitieron las colas durante toda la mañana hasta completar el registro único. Gracias a la ayuda de los sherpas, al oxígeno embotellado y a las rutas marcadas con cuerdas y escaleras, por unos 60.000 euros casi cualquiera puede hollar el Everest y realmente cualquiera lo hace. Cada temporada, los escaladores expertos, que buscan rescatar la montaña, se quejan de la cantidad de novatos que intentan la subida. Y nadie les hace caso. Y deberían.”
“Porque miren la fotografía y piensen en los riesgos. Decenas de personas agolpadas en un lugar inhabitable. Decenas de personas exponiéndose a la muerte. Un año más el Everest como cementerio.”
Ayer fallecieron dos personas, un estadounidense y una mujer hindú, de 55 y 54 años, porque estuvieron demasiado tiempo arriba y tardaron demasiado en bajar, por lo que sufrieron insuficiencia respiratoria, según nos cuenta la crónica de ambos decesos:
“El récord dejó dos tragedias: el estadounidense Don Cash y la india Anjali Kulkami murieron el mismo día 22. Todos los avances del alpinismo han hecho de la montaña más alta del mundo un lugar alcanzable, pero nunca asequible. Por mucho que lo parezca. Después de estar expuestos durante demasiado tiempo a la altitud y a la falta de oxígeno, los dos fallecidos perdieron la vida en el descenso sin mediar accidentes. Don Cash, vecino de Utah de 55 años, ex ejecutivo de BMC Software y Adobe, murió cuando tomaba fotografías después de alcanzar la cumbre, a unos 8.700 metros de altitud, y Anjali Kulkami, india de 54 años, falleció poco antes de alcanzar el campo IV, a 7.920 metros. Ambos se habían encontrado indispuestos minutos antes y habían sido ayudados para intentar un descenso rápido, pero ninguno de los dos casos se pudo evitar la desgracia.”
“Los responsables de la expedición de Kulkami, los dueños de la empresa Arun Treks, de hecho, no dudaron en culpar al atasco en la cima de la muerte de su clienta. "Tuvo que esperar demasiado tiempo para descender. En un punto de la bajada ya no podía andar y falleció cuando los guías la tumbaron en el suelo", comentó Thupden Sherpa.”
Con Cash y Kulkami ya son cuatro los fallecidos este año en el Everest. Y en los próximos días podrían ser más. En 2017 hasta 715 escaladores subieron al techo del mundo, el año pasado la plusmarca se fue hasta los 807 escaladores y esta temporada la cifra podría empezar a asomarse al millar. Según las autoridades, más de 750 aspirantes han obtenido permiso para atacar la vía nepalí y al menos otros 140 lo harán por la vía china. La ambición del ser humano no tiene límites. Los riesgos a los que acepta exponerse tampoco.”
Y el artículo culmina diciendo:
“Ahora vuelvan a mirar la fotografía. ¿Qué piensan?”
Nosotros lo hemos dicho muchas veces: lo del alpinismo (a estas escalas) no lo logramos entender. Sí, porque una cosa es que te guste hacer una excursión y subir a una montaña, pero otra cosa es el sufrimiento, el riesgo, las secuelas… todo por tener la consciencia de haber conquistado la montaña.
Y nos preguntamos: ¿pero la montaña está ahí para que se la conquiste? ¿Por qué todos (los occidentales fundamentalmente) se plantean conquistar, dominar, controlar…? ¡Así nos va! ¡Dejen el Everest tranquilo!
También es lógica la queja de los profesionales, pero… es una queja relativa porque cada vez hay más profesionales y, si la cuestión es conquistar, pues “que todo el mundo tenga derecho a conquistar”. O sea, aceptamos la queja relativamente.
Verdaderamente la foto es… Es como decir “Voy un fin de semana por 60.000 euros al Éverest, ¿verdad?, me hago un par de fotos, y quedamos a cenar en Hong Kong”.
Además, ya se han ido estableciendo rutas muy preparadas, muy turísticas. Pensar que el Everest, la montaña más alta del planeta, se ha convertido en un núcleo de llegada turística… ¡Cómo una peregrinación! ¡Cómo el que hace el Camino de Santiago! Algo así…
Es difícil de asimilar esta posición humana. Evidentemente, se respeta ese deseo, pero se respeta hasta cierto punto, porque “la conquista” ya no solamente es del Everest sino que se quiere conquistar todo. El conquistador se aposenta y te quita, te controla, te maneja, te manipula… ¡Es lo que ocurre en el planeta!
Realmente estamos en un espacio de especie cruel; estamos en un espacio de especie realmente destructora, opresors; y parece mentira que todo los adelantos que hemos gestado y creado no nos hayan servido para alcanzar un…. No sé, un…. Una sensatez mínima.
¡No se olviden de la foto, por favor, no se olviden! Porque es para no perderla.
“Los responsables de la expedición de Kulkami, los dueños de la empresa Arun Treks, de hecho, no dudaron en culpar al atasco en la cima de la muerte de su clienta. "Tuvo que esperar demasiado tiempo para descender. En un punto de la bajada ya no podía andar y falleció cuando los guías la tumbaron en el suelo", comentó Thupden Sherpa.”