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EL EDITORIAL: SEÑOR MADURO, CON ESTOS HUEVOS NO SE PUEDE JUGAR

Nuestro Editorial va hacia Venezuela. De nuevo este país ocupa la cartelera principal por la muerte de un joven de 19 años llamado Daniel Queliz de un disparo en el cuello mientras protestaba en Valencia. Suma y siguen las protestas, que no paran y con las que el señor Maduro no sabe qué hacer. A todo esto, él también

 

COMUNICANuestro Editorial va hacia Venezuela. De nuevo este país ocupa la cartelera principal por la muerte de un joven de 19 años llamado Daniel Queliz de un disparo en el cuello mientras protestaba en Valencia.

Suma y siguen las protestas, que no paran y con las que el señor Maduro no sabe qué hacer.

A todo esto, él también ha sido víctima de esas protestas. Venía de Cuba de la reunión de una organización extraña que se han inventado (ALBA, Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América), llegó a la localidad de San Félix (estado Bolívar, al sur del país) para hacer un paripé, y se encontró con que, yendo en un coche descubierto- hubo una lluvia de huevos y otros objetos contra su persona, lo cual motivó que los guardaespaldas se lanzaran sobre él y lo retiraran rápidamente.

Empiezan las protestas públicas. Inmediatamente cortaron la radio y televisión oficiales, pero había muchas otras cámaras y otros móviles que nos han dado una muestra de lo que pasó.

Señor Maduro, ya por la calle hasta los jovencitos le tiran huevos.

Señor Maduro, ¿qué va a hacer usted?,¿cuánta cantidad de ejército va a sacar usted en Semana Santa?

Señor Maduro, está usted lanzando gases lacrimógenos desde helicópteros.

Señor Maduro, usted ha reconocido que los dos jóvenes muertos en dos protestas –ambos de 19 años-, uno el jueves pasado y el otro ayer, han sido víctimas de la Policía.

Señor Maduro, Venezuela está al borde del caos. Las personas están dispuestas a cualquier cosa en la calle.

Esto, desgraciadamente, señor Maduro, solo puede conducir a un golpe de Estado. Solo. Salvo que usted elimine a todos los manifestantes (físicamente, claro), o salvo que los manifestantes mueran de inanición o de intoxicación… Porque parece ser que la protesta no se va a parar; parece ser que la protesta va a continuar.

Lo triste es que la solución que se ve es un golpe de Estado, porque usted no puede ya ceder a esta protesta –desde el punto de vista logístico y social- y convocar elecciones (entre otras cosas porque nadie le va a creer que usted diga “Bueno, el año que viene habrá elecciones”. ¡Hay tantas cosas que usted ha prometido!...). De hecho, ya hay un Gobierno dictatorial, por lo tanto sería cambiar una dictadura por otra… Y los únicos que pueden dar un golpe de Estado son los militares.

EE. UU. no entra ni sale –aparentemente, aparentemente- pero la sombra norteamericana está en todos los sitios. De todas formas, mientras ellos reciban lo que necesitan, van a estar tranquilos.

Pero el pueblo venezolano no está tranquilo.

Señor Maduro, creemos que su momento está muy próximo. Esperamos que no ocurra como con Bashar al-Assad y usted inicie un baño de nuevos cadáveres.

Señor Maduro, señor Diosdado Cabello, ha llegado el momento en el que ustedes tienen que dar el paso hacia delante; y el paso hacia delante es marcharse.

Seguramente Cuba les recibirá con agrado; y seguramente no tendrán problemas económicos allí donde vayan (de seguro).

Lo previsto es una posible Junta Militar que garantice unas posibles elecciones, pero que antes –antes- sofoque cualquier movimiento, y garantice inmediatamente la colaboración internacional a todos los niveles, y que a partir de ahí se geste una nueva oportunidad para este maltratado pueblo venezolano.

Señor Maduro, si tenía alguna duda, con estos huevos no se puede jugar.