EL EDITORIAL: Señor Maduro, ustedes mismos van a poner su punto y final.
Nuestro editorial nos lleva de nuevo a Venezuela: “Venezuela detiene a mandos militares y oficiales cuando Bachelet estaba a punto de dejar el país” Señor Maduro le han pillado con el carrito de los helados, como se dice por estos lares. Me supongo que está preparando ya el discurso contra Bachelet, contra ACNUR… porqu
Nuestro editorial nos lleva de nuevo a Venezuela:
“Venezuela detiene a mandos militares y oficiales cuando Bachelet estaba a punto de dejar el país”
Señor Maduro le han pillado con el carrito de los helados, como se dice por estos lares. Me supongo que está preparando ya el discurso contra Bachelet, contra ACNUR… porque suponemos que el informe que haga Bachelet – que se marchó muy impresionada por la situación de los presos políticos- al tener conocimiento de esto, como lo
habrá tenido, el informe no va a ser muy de su agrado.
“Los familiares aseguran que están “secuestrados” por el Sebin (servicio de inteligencia Bolivariano) y responsabilizan a Nicolás Maduro de las "desapariciones forzadas"
Horas antes de que Michelle Bachelet, alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, abandonara Venezuela, el pasado viernes cuatro oficiales de la Fuerza Armada Nacional y dos comisarios del Cuerpo de Investigaciones, Penales, Científicas y Criminalísticas (CICPC) fueron detenidos sin órdenes judiciales por agentes identificados por los familiares como funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) (toda una estructura típica cubana y típica de
Alemania del Este, en otros tiempos). De ninguno se conoce su paradero, tampoco el motivo de sus arrestos.
Se trata de los coroneles retirados de la Aviación Miguel Castillo Cedeño y Francisco Torres Escalona; el capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo; el general de brigada de la Aviación, Miguel Sisco Mora, director del Servicio Autónomo del Aeropuerto del Estado de Aragua y expresidente de la Compañía Hidrológica del Centro; y los policías José Valladares y Miguel Ibarreto. Sus familiares denunciaron las desapariciones en vídeos o testimonios escritos, que compartieron con activistas o directamente en las redes sociales. Todos indicaron que los hombres fueron capturados por personal del Sebin en distintas zonas del país.
Waleska Pérez León dijo que su esposo, el capitán Acosta, fue localizado por los agentes en una reunión en
Guarenas, una ciudad cercana a Caracas. “No tuve más contacto con él después de las dos de la tarde [del viernes]. Responsabilizo al régimen por su desaparición y su integridad física”, puntualizó.
María Castillo, hija del coronel retirado Castillo, divulgó un relato similar. “Tres funcionarios del Sebin entraron a la fuerza en la casa de mi abuela, en Santa Mónica [Caracas], con armas largas, encapuchados y se llevaron a mi papá (…) Hago responsable a Nicolás Maduro y a su régimen, quiero saber dónde está mi padre”, dijo con los ojos cristalinos y una voz entrecortada. Casi en simultaneo, otras grabaciones denunciaron más desapariciones.
Varios grupos de activistas acusan al Gobierno de violar los derechos humanos y no cumplir con los compromisos acordados con Bachelet durante su breve estadía en el país. “Continúa el terrorismo de Estado, a pesar de las promesas realizadas a Michelle Bachelet en su visita a Venezuela”, detalló la abogada Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano.
La alta comisionada de la ONU aseguró que el mandatario se comprometió a que delegados de Naciones Unidas permanezcan en el país para brindar asesoría técnica, supervisen la Comisión Nacional para la Prevención de la Tortura y evalúen los obstáculos para acceder a la justicia. Maduro prometió acatar las recomendaciones con “seriedad”.
Como un gesto, antes y durante la visita de la diplomática, había liberado al diputado opositor Gilber Caro
después de 53 días y a otros presos políticos, tampoco había reprimido con severidad las protestas pacíficas de esos días. Pero la oposición piensa que solo disfrazó sus intenciones para ofrecer un rostro menos severo”
Sin duda están en lo cierto. Lo evidente es que el señor Maduro desafía a cualquier autoridad que no sea la suya.
Y decíamos que estamos en el punto final y como decíamos también al principio, estará preparando la carta que va a leer en contra de la señora Bachelet, cuando esta emita su informe. Porque no va a ser muy favorable, evidentemente.
La situación en Venezuela sigue terrible, hace unos minutos hablábamos con personas de allá. Ya es un costumbrismo nacional. Si dices “peor” te dirán que sí, si dices “igual” te dirán que sí. El único tema de comunicación es lo que falta, las carencias severas en alimentos, en medicamentos, en recursos, en educación, en transporte, en gasolina…
Nos preguntamos ¿hay algo ahora en Venezuela que funcione bien? Señor Maduro.
Antes en nuestro discurso decíamos que había esperanzas, después decíamos que se acabaron las esperanzas, pero había nuevas esperanzas a partir de Guaidó. Ahora decimos que las cosas están en el punto y final. Sí, señor Maduro, usted ha llevado las cosas al punto y final.
El asunto está en que se pongan de acuerdo las potencias, para repartirse la República Bolivariana de
Venezuela. Porque cuando usted no esté, el reconstruir el país tardará calculamos 10-12 años y el recurso inmediato va a ser muy rápido por la ayuda internacional, pero va ser un gran negocio para los que están depuestos a invertir en electricidad, en sistemas sanitarios…. Todo eso va a ser una inversión, que luego la van a cobrar en petróleo o en otras cosas.
Países inversores para la reconstrucción nacional, ya están listos, entre ellos, por ejemplo Alemania. Y la respuesta va a ser inmediata, porque inmediatamente -en muy poco tiempo- va a haber recursos de alimentación, recursos sanitarios y un cierto grado de mejora en la violencia.
Vamos a verlo. Pero sin duda ya no hablamos de esperanza, porque no hay posibilidad de que esa nueva esperanza progrese. Ahora es el punto final de usted y de su grupo. Ni siquiera va a tener que participar la población, los antichavistas, no. Ustedes mismos van a poner su punto y final. Así lo vemos ahora.