EL EDITORIAL. Señor Maduro, ¿vive usted en otro planeta?
Nuestro Editorial , por la actualidad, nos lleva de nuevo con un personaje ya conocido en nuestra emisora y página web: Nicolás Maduro, quien ha actuado y hablado en las Naciones Unidas (ONU), y ha dicho dos cosas: Por una parte ha dicho que está dispuesto a darle la mano a Donald Trump y hablar con él de tú a tú a pro
Nuestro Editorial, por la actualidad, nos lleva de nuevo con un personaje ya conocido en nuestra emisora y página web: Nicolás Maduro, quien ha actuado y hablado en las Naciones Unidas (ONU), y ha dicho dos cosas:
Por una parte ha dicho que está dispuesto a darle la mano a Donald Trump y hablar con él de tú a tú a propósito de las cosas: que, por supuesto, no existe alarma alimentaria en Venezuela, ¡en absoluto!, que eso se lo ha montado la gente… Solo le ha faltado decir que las colas y las situaciones de homicidios –de los más altos del mundo- son un invento de la prensa canalla.
Y por otra parte ha dicho que solicita del Consejo de Seguridad de la ONU nada más y nada menos que una investigación aséptica del fallido atentado terrorista que aconteció el 2 de agosto en Caracas (Venezuela) contra él y los suyos.
En fin, no se ha quedado cortado al hablar: no ha insultado directamente a los Estados Unidos (no ha emitido las habituales groserías suyas; le han aconsejado más o menos bien), pero sí ha incidido sobre Argentina y sobre otros países (el grupo de los cinco que acaba de denunciar a Maduro por crímenes de lesa humanidad en el Tribunal de La Haya).
Pero… lo de este hombre no tiene límites. Es capaz de hablar en Naciones Unidas y decir que no hay ningún problema alimentario, que no hay ningún problema de necesidades…
Justo cuando estaba diciendo eso, en la delegación norteamericana se vio como un hombre y una mujer se miraron como diciendo “no es posible que este hombre esté diciendo esto”. Y, por supuesto, no acepta ningún tipo de ayuda, que es lo más grave. Y lo que hemos comentado anteriormente en el programa ‘Comer Salud’ es que el venezolano medio ha perdido 11 kilos de media en el último año. ¡Once kilos! Quizás sea un poco exagerada la cifra…
Ni que decir tiene la carencia de fármacos (somos testigos de envíos de fármacos por necesidades terapéuticas porque allí no se encentran, señor Maduro).
Son cosas que vivimos de primera mano, y se las queremos contar a nuestros queridos oyentes y lectores. O sea, no es algo de la prensa canalla que leemos, no, no, no. Es algo que lo vivimos (porque hablamos y conectamos con personas de diferentes estados de la República Bolivariana de Venezuela, y todas nos cuentan más o menos lo mismo). Y resulta que tenemos que proporcionar ayuda para que puedan mantener criterios de salud mínimos… Y otras veces también ayuda, por supuesto, económica para que puedan seguir con una mínima dignidad (eso sí, ayuda dentro de lo que usted permite). ¡Por favor!
Esto que ha dicho en la ONU clama al cielo, y lo que es peor, señor Maduro: usted ha tirado por la calle de en medio, pensando que en la ONU… Pero, si se fijan, los que aplaudieron su discurso fue su delegación venezolana y algún que otro ‘africano’ que andaba por allí. Y punto. Punto y final.
No sabemos si usted vive en otro mundo completamente distinto y no sale ni siquiera por la noche por la ciudad, o no lee los informes que el propio Gobierno venezolano hace de los homicidios (es uno de los países con más homicidios del mundo). No sabemos si usted sabe eso, pero creemos que sí.
¿Y lo de la ‘cartilla de racionamiento’? Lo hemos conocido en España después de la Guerra Civil, pero fue una guerra con casi un millón de muertos. Pero Venezuela, con los recursos naturales que tiene… ¡que esté pasando esas calamidades!
Y usted dice además, para rematar, que la gente no se va de Venezuela; que eso es mentira; que eso es propaganda que hacen otros países. Y si acaso alguien se va es porque, de otros países latinoamericanos, vienen a sacarlos de Venezuela y a llevárselos…
¡Por favor, por favor! Señor Maduro…
¿Ha ido usted a Cúcuta? (Sabrá usted dónde está Cúcuta, ¿no?, porque parece ser que por allí nació usted). ¿Ha visto las colas de personas que se asoman al abismo para entrar en otro país? ¿Sabe usted que el ejército brasileño ha tenido que intervenir para que la población brasileira permita la llegada de venezolanos? ¿Sabía usted que Ecuador ha blindado o cerrado un poco sus fronteras ante la llegada de venezolanos? ¿Sabe usted que cientos de venezolanos, miles de venezolanos, están ya en Uruguay (Cono Sur, ¿eh?) y en Argentina? ¡Es que nosotros lo sabemos! (Porque lo vivimos las Escuelas Neijing).
Lo decimos para los queridos oyentes y lectores: no es algo que hayamos leído en algún medio de propaganda contra… No, no, no; ¡es que lo vivimos personalmente! Además, los informes nos indican eso también (porque también hay que prestarles atención), pero muchas veces –efectivamente- la prensa canalla se inventa noticias, se inventan... Sí, eso es cierto, y se siguen inventando. Pero en este caso los inventos de la prensa -si es que los ha hecho-, y creemos que no necesita hacerlos, no son inventos, porque lo podemos comprobar.
Otras veces nos dicen “Hemos lanzado diez satélites al espacio”, por ejemplo, pero nosotros no podemos comprobar eso (salvo… que tengamos un topo en la NASA), pero hay cosas que sí podemos comprobar.
Usted está llevando a la población a un estado en el que hay, además de déficit de alimentación severa, un caos convivencial, y a una carencia de recursos impropio de los medios que tiene su país. Y eso es una situación grave. Además de enfrentar a la población, y crear un estado de homicidios en los que las morgues de Caracas -entre otras- no dan abasto.
Señor Maduro, por favor, tiene usted la oportunidad, todavía, pero cada vez la tendrá menos.
Hasta aquí nuestro Editorial. Hoy a propósito de la intervención de Nicolás Maduro en la Naciones Unidas.