EL EDITORIAL. SIN UNANIMIDAD, PACTO DE ESTADO EN MATERIA DE VIOLENCIA MACHISTA
Nuestro Editorial va dirigido a analizar el hecho de que el Congreso ha aprobado el Pacto en materia de Violencia de Género, con la abstención de Unidos Podemos. Eso es lo que no entendemos y lo que tenemos que indagar un poco. De ahí este Editorial . Ya dijimos que el Gobierno iba a destinar 1.000 millones en cinco añ
Nuestro Editorial va dirigido a analizar el hecho de que el Congreso ha aprobado el Pacto en materia de Violencia de Género, con la abstención de Unidos Podemos. Eso es lo que no entendemos y lo que tenemos que indagar un poco. De ahí este Editorial.
Ya dijimos que el Gobierno iba a destinar 1.000 millones en cinco años para combatir la violencia de género. También dijimos que no era un problema para resolver con dinero pero sí con medidas (en el Pacto se habla de aplicar 213 medidas en diferentes ámbitos, como el educativo, y que incluye también como víctimas a los progenitores de niños asesinados por violencia de género). Pues resulta que en el Pleno del Congreso, Unidos Podemos se abstuvo, habiendo obtenido una mayoría de aprobación, con 278 votos a favor y 65 abstenciones (de los representantes de Unidos Podemos y algunos del Grupo Mixto).
Bueno, pues casualmente –aunque a lo mejor hace una lectura distinta Podemos-, coincidiendo con dicha aprobación del Pacto, se ha producido la muerte de otra mujer, esta vez en Sestao (la primera mujer asesinada en Euskadi en lo que va de año y la número 38 en todo el Estado). No hubiera sido una forma de “celebrarlo” el no abstenerse, indudablemente, pero… ¡qué casualidad! Y qué casualidad que una medida en la que todos estaban regocijantes… (La foto que aparece, sobre todo entre las mujeres en el Congreso- es importante), pero Podemos, se abstiene y no vota a favor de las 213 medidas del Pacto de Estado de Violencia de Género. La explicación es difícil de entender...
Las medidas de que consta el acuerdo deberán ponerse en marcha como máximo en dos meses, después de que el Gobierno traslade su contenido a las comunidades autónomas (CC.OO.), entes locales, partidos, Administración de Justicia, sindicatos y asociaciones. No obstante, el cambio de fecha de la presentación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2018 podría retrasar la puesta en marcha.
La propuesta cuenta, por el momento, con un respaldo económico que se han fijado en alrededor de 1.000 millones de euros durante cinco años: 100 millones para entidades locales, 500 millones para comunidades autónomas, y otros 400 millones para competencias estatales dentro de los Presupuesto Generales del Estado. (O sea, son medidas muy concretas).
Durante el debate, los grupos han reclamado la unanimidad para este pacto al considerarlo histórico y útil en la lucha contra la violencia de género, aunque Unidos Podemos ha insistido en mantener la abstención porque el acuerdo es “insuficiente” (ésa es la explicación) y las medidas que contemplan no están garantizadas presupuestariamente.
El PSOE ha reaccionado de manera dura ante esta decisión. “Todo o que está recogido en e pacto es útil a las víctimas y al conjunto de las mujeres, pero eso hoy no cabe abstenerse frente a lo beneficioso de estas medidas”, ha criticado la portavoz socialista Ángeles Álvarez, quien ha querido reseñar que “la lacra de la violencia que sufren las mujeres no admite deserciones por cálculo político”. (Pues tiene la razón; tiene toda la razón).
La presidenta de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, se ha sumado a las críticas vertidas sobre la formación morada: "Me entristece que Podemos no se sume a aprobar el pacto y trasladar el mensaje unánime de apoyo incondicional a las víctimas y de repulsa y rechazo a la violencia de género y a los maltratadores". En este sentido, Besteiro ha incidido en que es "poco comprensible" que la formación de Pablo Iglesias no haya votado a favor del pacto cuando se trata de un "acuerdo de mínimos" que no impide que "en el futuro se aprueben más medidas".
Los grupos sí que han alcanzado un consenso para incluir en el pacto que se considere víctimas de este tipo de maltrato a las madres cuyos hijos hayan sido asesinados por sus parejas o ex parejas para hacerles daño. Al debate han asistido como público organizaciones feministas y Ruth Ortiz, la mujer de Córdoba cuyos hijos fueron asesinados por su ex marido, José Bretón, quien ha destacado que "no me entraba en la cabeza no ser considerada víctima de violencia de género"… (¡No lo era!). En declaraciones a la Cadena Ser recogidas por Servimedia, Ortiz ha indicado que "Sentía que era un error súper grande" que las mujeres cuyos hijos han sido asesinados por parejas o ex parejas no fuesen consideradas como víctimas, porque "no hay mayor maltrato que matar a tus hijos" y eso "los maltratadores lo saben". (Parece que Podemos no lo sabe o conoce)… "Saben que matando a tus hijos te hacen un daño que tienes ya y te durará de por vida", ha remarcado Ortiz, que ha valorado el pacto como "un avance muy importante".
¿Qué más decir?... El Editorial era encaminado, primero a la enhorabuena por haber alcanzado ese consenso. Nos parece demoledor la aptitud de Podemos, de abstenerse (como dijo la socialista): ¿Abstenerse en estos casos? ¡Se están hablando de mínimos!.... ¡No me puedo abstener ante cualquier medida!, aunque –insistimos- esa no es la solución; es la educación y la cultura la que nos va a permitir erradicar todos estos problemas. Pero ahora mismo, tenemos que ir implementando pequeñas medidas. Y también lo dijimos en su día cuando se habló de los 1.000 millones.
Nos parece, políticamente, socialmente, y sobre todo humanamente, incomprensible que la formación (auto tipificada como de izquierdas y de valores, etc.) se abstenga, en un asunto de este tipo, cuando parecía que todos, todos, todos, se iban a poner de acuerdo. Es difícil que España llegue a un acuerdo de algo. Increíble, pero cierto.