EL EDITORIAL. Soledar y su reconquista (o no). Mientras, Suiza impide a España revender sus armas a Ucrania
Nuestro Editorial vuelve a la invasión guerrera de Rusia en Ucrania, que hoy tiene varios aspectos, destacando el que se combate, al parecer ardientemente, casa por casa, en una localidad en la que los rusos del grupo Wagner de mercenarios afirman que han conseguido dominar esta ciudad, aunque los ucranianos dicen que
Nuestro Editorial vuelve a la invasión guerrera de Rusia en Ucrania, que hoy tiene varios aspectos, destacando el que se combate, al parecer ardientemente, casa por casa, en una localidad en la que los rusos del grupo Wagner de mercenarios afirman que han conseguido dominar esta ciudad, aunque los ucranianos dicen que no es cierto. Lo real es que las situaciones se están dando de una manera fuerte. Recogemos la noticia de El Mundo:
“Se recrudece la guerra de Ucrania en el este. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, indicó este lunes que sus tropas resisten "nuevos ataques, aún más violentos" en Soledar, cerca de Bajmut, ciudad del este de Ucrania de la que Rusia trata de apoderarse desde hace meses.”
La ofensiva rusa dice que ya lo tienen controlado.
Mientras tanto (recogemos titulares aparecidos en El País):
“Rusia sustituye al jefe de las fuerzas militares que combaten en Ucrania. El mando de las operaciones queda directamente en manos del Jefe del Estado Mayor. La batalla en Donetsk es “la más sangrienta” de la guerra hasta ahora, dice Kiev. El ejército ucraniano desmiente la toma de Soledar anunciada por el grupo de mercenarios Wagner.”
Ahí lo tienen, unos dicen que sí, otros dicen que no. No lo vamos a saber, por supuesto. Mientras tanto, también del diario El País:
“Estonia pide a Moscú reducir el número de diplomáticos en su embajada en Tallin.”
“Polonia espera poder mandar tanques Leopard a Ucrania.”
“Rusia ataca un hospital infantil y una maternidad en Jersón, según el gobernador regional”
Ustedes recuerdan aquel famoso ataque a un hospital infantil en el que murió un señor, pero en el cual ya no había ningún niño. Por eso decimos “según dicen”.
Siguiendo con el bosquejo del puzle que les vamos dando cada vez que les hablamos de la invasión guerrera en Ucrania, el mapa se sigue haciendo complejo. Hay una propaganda que se está incrementando en Bielorrusia a favor de unirse con Rusia en su afán de conquistar lo que considera Rusia que son territorios prorrusos y de rusos. Si esto es así, le puede dar un giro muy copernicano a la guerra. Es decir, si entra en la guerra Bielorrusia, las cosas se pondrán especialmente muy difíciles. ¿Cuál sería la respuesta de la OTAN, en concreto? No hay que descartarlo. Los bielorrusos siguen haciendo maniobras en la frontera con Ucrania.
Mientras tanto, hay grandes batallas en pequeños lugares, que se nos dan a conocer el día que salen a la palestra en las noticias, pero luego dejan de “existir” (entre comillas). No obstante, parece que la localidad de Soledar antes estaba conquistada por los ucranianos pero han vuelto a la carga las tropas rusas para reconquistarla de nuevo, y según estas últimas, lo han conseguido.
Tenemos otra noticia, curiosa, para añadir a nuestro puzle, y es que Margarita Robles se queja (esto es increíble, de verdad) porque dice que Suiza impide que determinado material bélico español pase a Ucrania. Nos preguntamos, ¿Suiza? Pues sí; ahí está la Margarita. Recogemos la noticia del diario europapress.es:
"La ministra de Defensa ha rebelado este martes que Suiza está vetando el envío de determinado material militar a Ucrania desde España y ha insistido en la necesidad de seguir aumentando el gasto en Defensa ante la situación de “inseguridad” mundial.”
Bendita tú eres, entre todas las mujeres, Margarita…
“Ante todos los embajadores españoles reunidos en Madrid, Robles ha reivindicado el envío de ayuda militar a Ucrania y ha asegurado que España seguirá haciéndolo en el futuro para colaborar en su “legítima defensa” ante la “injusta, ilegal y cruel” invasión rusa.”
“En este contexto, ante una pregunta de la embajadora en Berna, Robles ha revelado que Suiza no está dando el visto bueno a determinados envíos, que necesitan el aval del país fabricante para poder ser reexportados.”
JC Afán: ¡Eso es! Reexportados. No es que impida que pasen por sus fronteras, sino que es material que ellos hacen (en concreto es un misil), lo habían pedido los ucranianos, pero Suiza, por su neutralidad absoluta dice que no quiere que se suministre. Resulta que nos metemos con Irán porque vende armamento a los rusos, pues los suizos no quieren que las armas que ellos fabrican (tienen muy buen sistema de armas y de venta de armas, no son unos don nadie en el asunto de armamentos) no quiere que se revendan. No es algo nuevo. Los franceses han hecho lo mismo, los norteamericanos han hecho lo mismo cuando a ellos les ha interesado. No se puede vender algo de lo que no se tiene la patente. Tú puedes comprarlo, pero lo compras con las condiciones que haya.
JLP: ¡Ahí lo tienen! Por lo tanto, no es que Suiza impide a España su “ayuda”, lo que ocurre es que Suiza no quiere que su material bélico se emplee en la guerra de Ucrania.
JC Afán: Está en su derecho, aunque dicho lo material lo haya comprado España, pero dentro de los pliegos referentes a dicha compra están una serie de condiciones, una de las cuales es que dicho material no se puede emplear o revender en los lugares que ellos consideren. Fundamentalmente porque Suiza sigue el modelo de que no se pueden vender armas (de acuerdo con lo que está estipulado por la ONU) a ninguna zona de conflicto, con la idea de no ayudar a mantener dicho conflicto. O sea, no puedes venderle pistolas a una zona de guerra en África, pues lo mismo le aplican a Ucrania. Los suizos dicen que no se pueden enviar esas armas por su política de neutralidad, y por lo que dice la ONU: no se pueden vender o “regalar” armas a zonas de conflicto. Si no se echa leña, la hoguera se apagará por falta de combustible.
JLP: Pero, aduciendo la legítima defensa…
JC Afán: Bueeeeno, usted sabe que lo de la ONU… A veces miran para un lado, a veces miran para otro… Pero los suizos siguen en este caso el criterio de las Naciones Unidas: no venderlo a gobiernos que estén en guerra, ni a gobiernos que puedan utilizarlo contra la población de su propio país. Cosa que, por ejemplo, los españoles no hemos hecho con Venezuela puesto que les hemos vendido bombas de humo, balas de goma, y ese tipo de historias que se han utilizado en la represión de las manifestaciones del pueblo venezolano. Suiza es coherente con lo establecido, en este caso.
¡Ahí está!