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EL EDITORIAL: TERROR EN EL METRO DE SAN PETERSBURGO

Indudablemente, El Editorial es sobre una noticia de hoy mismo, sí. Hasta el momento, diez personas han fallecido en el metro de San Petersburgo, y además hay 47 heridos. Han encontrado que la causante ha sido una bomba, y han encontrado otra bomba sin explotar en otra estación. Tenemos que recordar que en el 2010 hubo

 

COMUNICAIndudablemente, El Editorial es sobre una noticia de hoy mismo, sí.

Hasta el momento, diez personas han fallecido en el metro de San Petersburgo, y además hay 47 heridos. Han encontrado que la causante ha sido una bomba, y han encontrado otra bomba sin explotar en otra estación.

Tenemos que recordar que en el 2010 hubo un atentado en Moscú, con 39 muertos. Y en el 2004 hubo otro atentado con 49 muertos, obra –al parecer- de los chechenos. ¿Quién será ahora?

Dicen que llas cámaras de seguridad han captado a u individuo que llevaba una bolsa, y que probablemente... (Como ya saben, esto ha ocurrido hoy lunes, y es difícil de precisar). También es difícil de precisar si solamente han fallecido 10 personas, y de saber cuál es el estado de estas otras 47 heridas.

Fíjense: hemos pasado de Londres a San Petersburgo, situaciones bastante diferentes, pero el terror parece que no conoce ningún obstáculo para manifestarse. Igual que ayer, que en el programa ‘Impresiones, hoy’ hablábamos del atentado en una mezquita para mujeres de Pakistán.

¡Increíble! O sea, no llega a ser una guerra de guerrillas, pero sigue llega a ser una incidencia de terror y de horror    . Uno va en el metro, volviendo del trabajo, o yendo a él, y se lleva la sorpresa de desencarnar de este mundo hacia un misterio, con todo lo que conlleva alrededor.

Y… la sorpresa mayúscula del gran dictador ruso Vladimir Putin al ver que esto se le sale de las manos y no atina a decir. Simplemente ha dicho que “puede ser un atentado”…

“Puede ser” no, ¡es un atentado terrorista! De dónde ya es otra cosa, aunque… la actual Rusia de Putin tiene suficientes enemistades: entre el pueblo checheno (nombrado anteriormente), y Ucrania, y… otros porque aliados, muy pocos.

¿De dónde vendrá? No lo sabremos, salvo si un grupo determinad (si es que existe) asuma la responsabilidad de esta macabra vivencia: explosión de un vagón del metro, con 10 fallecidos. Un suceso como éste a nosotros nos suena, desgraciadamente, con el atetado del 11-M de 2004 en los trenes de cercanías en la estación de Atocha (Madrid).

Nos podemos imaginar, como ha dicho uno de los supervivientes, el infierno que se creó en la estación –en el lugar de la estación- sin saber dónde, cómo y ni de qué manera poderse librarse, salir, o simplemente saber si iba a haber más explosiones (o no). nos podemos imaginar un panorama dantesco.

Parece ser que la humanidad no tiene otra forma de, no digamos protestar, sino de dialogar, de convivir. Es, sin duda, un rencor y una venganza que se engarza con otra, y que va pasando de generación en generación; y va degenerando sin darse ocasión para una convivencia, a una comunicación, a una escucha, para que estos hechos no se den. Porque, sin duda, se han dado ya los suficientes como para que los sintamos como si nos hubieran ocurrido a nosotros y entre nosotros (porque pueden ocurrir en cualquier momento).

En este sentido les pedimos a los políticos, que son los responsables de manejar (no ya los sistemas de seguridad –que también-) pero todo lo cifran en los sistemas de seguridad y, como ven, éstos sistemas no nos garantizan que no puedan ocurrir hechos de este tipo. Tienen que ser lo suficientemente flexibles y adaptables, y conscientes de las dificultades de sus propios países, para así poder dialogar con las diferentes fuerzas (que piden, que buscan, que exigen –a veces- un trato justo, una posición adecuada, y no un imperialismo dominante y dictatorial (como el que ocurren e la mayoría de los casos (como en este de Rusia, con el señor Putin).