EL EDITORIAL. Tragedia de inmigrantes en Barbate
El titular aparecido en el diario El País : “De tres a doce cadáveres, el macabro goteo de inmigrantes muertos en el naufragio del lunes en Barbate”. Así estamos. “En prisión los dos pilotos de la patera por organizar el viaje que naufragó a 200 metros de la costa y del que aún continúan seis personas desaparecidas”. L
El titular aparecido en el diario El País:
“De tres a doce cadáveres, el macabro goteo de inmigrantes muertos en el naufragio del lunes en Barbate”.
Así estamos.
“En prisión los dos pilotos de la patera por organizar el viaje que naufragó a 200 metros de la costa y del que aún continúan seis personas desaparecidas”.
Lo de “dos pilotos” es por llamarles algo. A 200 m de la costa, o sea, ahí mismo.
“Les cobró 1.500 euros por viajar hacinados en una vieja patera de madera. Llenó el bote hasta tal extremo que los inmigrantes debían ir sentados unos encima de otros”.
¡Ojo!, ¿eh?
“No contó con que la mala mar les haría encallar en un arrecife en la costa de Barbate (Cádiz). Solo había chalecos para la mitad y buena parte de los 40 marroquíes no sabía nadar. En torno a las cinco de la madrugada del pasado lunes 5 de noviembre, una combinación de mala mar y de marea baja convirtió el viaje de la patera en una tragedia. En un principio fueron tres los muertos y 15 desaparecidos, pero a lo largo de la semana la mar ha ido arrojando un macabro goteo de cadáveres. A primera hora del sábado el saldo es de 12 fallecidos y otros seis desaparecidos. Por estos hechos, el organizador de la travesía de la patera naufragada el pasado lunes y el piloto de esta han ingresado en prisión. La Policía Nacional de Algeciras considera a los dos detenidos, marroquíes de 32 y 21 años, presuntos autores de 12 homicidios y de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros”.
Impresionante, ¿verdad?
“El periplo desde las costas de Kenitra, en Marruecos, comenzó al menos 25 horas antes del naufragio. El organizador subió a cada inmigrante en una embarcación de madera a motor que era de su propiedad, según ha explicado este viernes la policía. Contó con la ayuda de una segunda persona que hacía de piloto de la embarcación. Poco les importó que la barca llevase un exceso de viajeros. En un primer momento, los testimonios hablaron de entre 43 y 46 migrantes a bordo de la patera. Ahora, la policía ha fijado en 40 el número de personas que participó del viaje. En cualquier caso, el espacio era tan reducido que los inmigrantes se tenían que sentar unos encima de otros. Había 11 menores entre ellos, la mayoría no sabía nadar, pero solo la mitad llevaba unos exiguos chalecos salvavidas que resultaron ser insuficientes incluso para quienes los llevaban”.
“A mitad de camino, el viaje se torció a causa de un temporal. El exceso de carga y las olas hacían que el agua entrase en la patera y que los viajeros tuviesen que achicarla constantemente, según han contado los supervivientes a la policía. Los inmigrantes “temieron por su vida en muchos momentos de la travesía”, detalla la policía. No se equivocaban. Cuando se encontraban a apenas 200 metros de la costa, la embarcación encalló contra un arrecife y se quedó sin fondo. La barca se hundió en pocos minutos y el caos se desató. Los que no tenían chalecos se agarraban a los que sí para intentar mantenerse a flote. En medio de esta lucha por la supervivencia, un grupo de 22 personas, entre ellos los 11 menores, consiguieron alcanzar la costa”.
El relato es estremecedor, la situación es conmovedora. Realmente la situación, el estado de las cosas, es muy preocupante. Este hecho, en sí, es terrible pero… La preocupación por la inmigración, por los inmigrantes, debería ser prioritaria en el desarrollo de la actuación del Gobierno de este país, señor Pedro I ‘El Sánchez’. Pero no. Ya se consideran estas cosas como algo habitual; de vez en cuando aparecen tragedias tan terribles como esta que les acabamos de contar, pero… no. Estos dos egoístas financieros de viajes de terror pasarán a formar parte de la población carcelaria, y aquí paz, y después gloria.
No hay interés por parte del rey Mohamen VI de Marruecos ni por parte del rey Felipe VI de España, ni por parte de nadie, el arreglar este problema. De ahí que las bandas particulares (como la de este caso) o más generales sean capaces de convencer a las personas para que vayan sentadas unas encima de otras a la hora de realizar la travesía; y sean capaces de cobrarles –encima- 1.500 euros por cabeza. Tiene que haber mucho desespero.
Ese desespero tiene que ver con la política, con la economía, con las libertades… Y ese elemento político es responsabilidad directa de ustedes, los jefes de Estado y los jefes de Gobierno. No vale escamotearse. Nos gustaría que dijera usted algo, señor Felipe VI, porque Mohamed no va a decir nunca nada. ¿Alguna ligera preocupación no le entra cuando sabe de estas noticias? ¿Hace usted alguna maniobra orquestal, aunque sea en la oscuridad, para que esto no suceda? Del presidente Pedro I ‘El Sánchez’ pues… estos temas… no creemos que existan para él. Y para los partidos políticos tampoco, ¿verdad? Dejemos que se sigan ahogando; dejemos que se sigan transcurriendo estas tragedias.